• Desde el martes, las llamas consumen las zonas boscosas de la provincia de Chubut, al sur del país, donde hasta ahora se registran dos muertos y 250 casas destruidas. Al visitar las poblaciones afectadas, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, fue confrontado violentamente por un grupo de manifestantes

El voraz incendio que consumió más de 2.000 hectáreas de tierras en la provincia de Chubut, al sur de Argentina, parece estar bajo control luego de seis días de fuertes llamas que destruyeron 250 casas y causaron dos muertes; además de miles de personas desalojadas. Sin embargo, los ánimos parecen seguir encendidos en la región de la Patagonia.

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El sábado 13 de marzo el presidente de Argentina, Alberto Fernández, viajó a Chubut para evaluar los daños provocados por el fuego. Tras sobrevolar las zonas afectadas, llegó al primer punto de su recorrido, en la localidad de Lago Puelo. Allí, a su salida de un centro comunitario, fue recibido por decenas de manifestantes que apedrearon el vehículo en el que se desplazaba con su comitiva.

El mandatario bajó del vehículo e intentó mediar con el grupo que cerraba el paso, pero lo encararon y gritaron consignas contra el gobierno regional y los proyectos mineros de la zona. Posteriormente, Fernández fue regresado al auto y conducido al helipuerto más cercano, dando por cancelada la visita a otras localidades. Aunque nadie resultó lastimado, en el ataque los manifestantes rompieron dos ventanas de la caravana presidencial.

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Tanto sectores del oficialismo argentino como de la oposición condenaron el hecho. Uno de los primeros fue el expresidente Mauricio Macri, quien señaló que la violencia “nunca es el camino” para resolver los problemas, mientras que colectivos ambientalistas se desmarcaron del ataque y acusaron a un sindicato local de ser el responsable.

La Patagonia en llamas

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Desde el martes 9 de marzo se registró una serie de incendios simúltaneos en diferentes puntos de las provincias de Chubut y Río Negro, ambas cerca de la cordillera andina, los cuales se propagaron rápidamente debido a los fuertes vientos. Las llamas afectaron bosques y zonas de pastoreo, además de extenderse a pueblos como Lago Puelo, El Bolsón, El Maitén, Epuyén, Futaleufú, El Hoyo y Las Golondrinas.

Las áreas fueron desalojadas y se desplegaron más de 200 brigadistas de los cuerpos de bomberos, bomberos forestales, Defensa Civil y voluntarios de otras provincias cercanas. El gobierno argentino también envió tres aviones hidrantes y cuatro helicópteros para apagar el fuego desde el aire. Las lluvias de los últimos días favorecieron las labores y para el sábado el Servicio Nacional de Manejo del Fuego reportó que dos de los cuatro focos fueron controlados y están en labores de enfriamiento.

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El gobierno de Chubut informó que todavía persisten los focos en El Maitén y El Hoyo, específicamente en una zona conocida como La Pedregosa, por lo que todo el operativo se mantiene concentrado en esos puntos antes de que el fuego recupere terreno. “Nosotros tuvimos una ventana de tiempo que la pudimos aprovechar con la lluvia, pero a medida que empieza a incrementar la temperatura, los índices van a estar complicados. Hay que recordar que la superficie afectada es muy importante y requiere un árduo trabajo de recorrer y detectar puntos calientes”, informó el secretario de Bosques del Chubut, Rodrigo Roveta.

Alrededor de 15 personas fueron reportadas como desaparecidas durante el incendio, aunque en la medida que avanzaron las operaciones de rescate las pudieron encontrar. No obstante, se anunció el 11 de marzo la muerte de un hombre de 50 años de edad, identificado como Sixto Garcés. Los brigadistas encontraron su cuerpo calcinado, junto al de su caballo y su perro, cerca de los terrenos de la estancia donde trabajaba, a 15 kilómetros de El Maitén.

También se confirmó este sábado la muerte de una mujer de 51 años en el hospital de Bariloche. La víctima vivía en Las Golondrinas y fue ingresada con quemaduras en el 40% de su cuerpo. Era una de los siete heridos por el fuego, de los cuales hay otros dos en estado de gravedad.

Foto: Cortesía AFP

Hasta el momento se han confirmado 250 familias damnificadas, mientras todas las comunidades permanecen sin servicio de agua, gas ni electricidad. Aunque los reportes preliminares estiman que cerca de 2.000 hectáreas fueron quemadas, existen otros medios que calculan la cantidad de 15.000 hectáreas perdidas, en una región dedicada principalmente a la agricultura y ganadería.

El presidente Fernández anunció un paquete de 200 millones de pesos argentino (equivalentes a 22.000 dólares), así como la reconstrucción, a cuenta del Estado, de todas las viviendas y servicios públicos afectados.

En la búsqueda de la causa

Foto: Cortesía AP/Matias Garay

Sobre las causas que provocaron los incendios existen múltiples versiones, que van desde colillas de cigarrillo encendidas hasta la práctica de quemas con fines agrícolas. Sin embargo, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Argentina, Juan Cabandié, va más allá y asegura que la catástrofe fue provocada de manera intencional.

“Ayer en un lapso de tres horas, a partir de las 4:00 pm hubo simultaneidad en siete localidades distintas donde se prendió fuego intencionalmente y eso ha afectado a la región de una manera enorme lamentablemente», declaró el 10 de marzo.

Anunció que fue entregada una denuncia penal a la Fiscalía para que inicie las investigaciones, mientras que el ministro de Interior, José Serrano, ofreció una recompensa de entre 50.000 y 100.000 dólares para las personas que ofrezcan información sobre los responsables del hecho, que calificó como “criminal”.

Por su parte, el senador Alberto Weretilneck responsabilizó del incendio a grupos de indígenas mapuches radicalizados. De acuerdo con el diario Clarín, el parlamentario presentó evidencias fotográficas tomadas por los habitantes de la zona. Ademas de información de un vehículo blanco que esa tarde fue visto en las siete localidades donde iniciaron las llamas. Aunque aseguró que hasta el momento hay tres personas plenamente identificadas, no reveló sus nombres por ser una investigación en curso de la Fiscalía.

Controversia minera

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El ataque al presidente Fernández despertó en el país los debates sobre la explotación minera a gran escala en la Patagonia. Desde finales de 2020, existe tensión en la zona. Esto debido a la aprobación por parte del gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, de una serie de leyes para permitir la ejecución del Proyecto Navidad, por parte de la empresa canadiense Pan American Silver.

De acuerdo con el medio Apertura, se trata de un plan para invertir más de 1.000 millones de dólares en la extracción de plata en la meseta de Chubut. Allí se estima una producción de 7,5 millones de onzas anuales del mineral. El Proyecto Navidad está paralizado desde 2003, cuando se aprobó una ley que restringía las actividades mineras en zonas protegidas. No obstante, el gobierno regional podría dar pronto luz verde a la medida.

Por ese motivo, grupos ecologistas como la Asociación Hábitat y Tierra de Lago Puelo aprovecharon la visita de Fernández. Lo hicieron para denunciar la presunta relación entre la minería y el incendio. Pero sus activistas se desmarcaron de los hechos violentos; su director, Gustavo Castro, señaló que su protesta era pacífica hasta que tanto ellos, como la caravana presidencial, fueron atacados con piedras por “infiltrados”. Presuntamente de un grupo sindicalista denominado Asociación Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra).

Al respecto, Fernández evitó fijar una posición ante la prensa luego del altercado. Declaró que está fuera de sus competencias intervenir en la aprobación de la ley local que habilitaría el Proyecto Navidad.

«Es un tema de la provincia que tienen que resolver los chubutenses. Conozco muy bien las dos miradas que hay, pero no es un tema mío», dijo.

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