• Jesús Jugo comenzó su academia con ocho estudiantes y actualmente son casi 150, de todas las edades. De ellos, varios son invidentes y algunos tienen autismo o síndrome de Asperger. Para el próximo año, el profesor espera que sean más de 200. Foto: Cortesía de Jesús Chess

Jesús Aníbal Jugo Dorante es un profesor de ajedrez venezolano residenciado en Chile y con una academia propia, Jesús Chess, es donde enseña a practicar este deporte. De todos los profesionales, es el único que también da clases en línea a niños invidentes y con otras condiciones especiales. 

Evolución.

Desde que llegó a Chile el 25 de enero de 2018, inició el proyecto de su academia con ocho estudiantes. Actualmente son más de 140 de diversas edades, incluso adultos mayores.

Es un reto enseñar ajedrez a niños invidentes sin las condiciones adecuadas –a través de clases presenciales y con tableros especiales braille–, reconoció Dorante en exclusiva para El Diario, aunque eso no ha sido impedimento para continuar con esta labor que, aseguró, es de gran ayuda para la vida en general del ser humano.

Estoy dando clases online en el Colegio Santa Lucía (Chile) que educa especialmente a los niños invidentes. Tenemos año y medio haciendo un trabajo con ellos bastante bonito, en el que los niños están aprendiendo ajedrez y es una meta de superación para ellos porque crecen individualmente. A fin de cuentas, el ser humano debe aprender a ver con la mente, no con los ojos”. –Jesús A. Jugo D., ajedrecista profesional y profesor.
El venezolano que fundó su academia de ajedrez en Chile y da clases a niños con condiciones especiales
Clase online de Jesús A. Jugo D. a niños invidentes | Foto: Cortesía de Jesús Chess

Según Dorante, resulta un proceso metódico en el que se debe estimular la agilidad mental e imaginación de los estudiantes y el experto en ajedrez explicó cómo:

–Los enseño a emplear el cerebro para que imaginen el tablero, las fichas, las dimensiones y puedan ver todo en la mente; a esto le dedico varias clases. Luego les explico los números, letras, coordenadas y cuando ya crean conciencia al respecto empiezo a dictarles jugadas.

¿Y necesitan de alguien para mover las piezas?

–No necesariamente. Quizás al principio, pero ellos van tocando las piezas y dibujan mentalmente los movimientos, así que saben cómo hacerlo.

–¿Los tableros son especiales?

–Deberían tener diferencias las texturas de las piezas blancas a las de las negras para facilitar cada jugada; así son los tableros ideales para ellos. Sin embargo, los niños a los que yo enseño solo tienen tableros comunes por motivos económicos.

–¿Eso dificulta mucho las clases online? ¿Cómo haces?

–Sí es más complicado, pero se puede lograr igualmente. Cuando están empezando a jugar, suelo hacer reuniones grupales y veo a todos desde la pantalla, cada uno con su tablero. Narro una partida y doy las indicaciones, tanto de las piezas blancas como de las negras. Ellos deben moverlas para que vayan comprendiendo la mecánica. Si colocan una pieza donde no va, les digo, y así hasta que desarrollan destreza y mejor ubicación espacial.

También da clases a niños con trastorno del espectro autista y con síndrome de Asperger.

El venezolano que fundó su academia de ajedrez en Chile y da clases a niños con condiciones especiales
Profesor de ajedrez Jesús A. Jugo D. y algunos de sus estudiantes | Foto: Cortesía de Jesús Chess.

La Academia Jesús Chess y sus precedentes

El ajedrecista se graduó como profesor de Castellano, Literatura y Latín en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), en Caracas. Durante su época como estudiante, se unió a clubes de ajedrez y tuvo su primer acercamiento a las competencias, las cuales desconocía hasta entonces. No pudo dedicarse tanto porque los estudios universitarios eran prioridad para él.

Sin embargo, luego de varios semestres, se enfocó en el área profesional de competencias de ajedrez pero como entrenador de niños. Después dio clases en el Colegio Bicentenario de Bolívar (El Paraíso), el Colegio Santiago de León (Altamira) y posteriormente en el Club de Ajedrez de la UPEL, todas en Caracas. Además, formó parte de la Academia Nacional de Ajedrez, donde se convirtió en vicepresidente y uno de los directores.

A raíz de eso, empezó a tener solicitudes para que impartiera clases particulares, por lo que incrementó el número de niños al que daba clases.

Motivado por la crisis general de Venezuela, decidió emigrar a Chile y recibió el apoyo de dos familiascon las que entabló amistad tras enseñar algunos de sus conocimientos de ajedrez a sus hijos. Antes del viaje ,tenía claro su futuro en su nuevo país de residencia. Desarrollaría un emprendimiento propio.

La academia cuenta con 8 profesores de ajedrez, la mayoría chilenos y un par venezolanos, así como todo un equipo logístico necesario para seguir adelante con los proyectos en marcha.

Aseguró que sus pasiones son el ajedrez y la enseñanza, por lo que la Academia Jesús Chess fue el resultado de la fusión de ambas. “Estamos llegando a varios países: México, Panamá, Colombia, España y Estados Unidos”, dijo, y anunció que probablemente le cambie el nombre en un futuro.

–Jesús A. Jugo D., ajedrecista profesional y profesor | Foto: Cortesía de Jesús Chess.

Prefiere enseñar que competir

El experto en el deporte de mesa conoció el ajedrez a los nueve años de edad, cuando su hermano –12 años mayor que él– le enseñó a jugar. Por mucho tiempo no pudo ganarle y esa fue la motivación personal que tuvo para mejorar, hasta darse cuenta de que realmente era mucho más que el deseo de vencer a su hermano en el tablero.

Aun así, Dorante no ha participado en muchas competencias –menos de diez– y tampoco está enfocado en ellas, al menos no como competidor. Él disfruta enseñando a otros.

“Enseñar me llena mucho más que jugar yo mismo”, confesó. También dijo que de no haberse dedicado al ajedrez, seguramente su vida seguiría ligada a la enseñanza.

He dado clases en autobuses, en el metro, sentado en una plaza, a domicilio, y más; salía de una clase a otra. Empezaba a dar clases a las 7:00 am y llegaba a casa a la 1:00 am. (…) Sin embargo, en ocasiones perdí estudiantes porque fui puntual, me distraía o no me explicaba bien. Tuve muchos fracasos que en su momento dolieron, pero uno tiene que hablar también de las cosas malas que hace. No siempre di mi mejor clase y eso es lo que me ha ayudado a dar las clases con la calidad que caracteriza a Jesús Chess hoy en día”. –Jesús A. Jugo D., ajedrecista profesional y profesor.

El profesor –que tiene varias especialidades y diplomados como Psicología aplicada al ajedrez y estimulación cognitiva– aseguró que extraña Venezuela, aunque más que al país, a sus seres queridos. En sus palabras, “no extrañamos un lugar en específico, sino los recuerdos y personas que tenemos de allí”. Consideró que no volvería a Venezuela para vivir hasta que no haya cambios significativos, principalmente en la mentalidad de la sociedad.

Planes a futuro

Dorante no tiene en mente mudarse, por ahora. Sin embargo, uno de sus sueños es reencontrarse con toda su familia, de la cual, la mayoría de los integrantes continúan en Venezuela.

Para finales de 2021, tiene planificado comenzar a ayudar a través de la academia a niños de bajos recursos o que tengan alguna necesidad particular. Aclaró que la fecha puede variar porque “no es fácil”, pero está enfocado en concretar esa meta.

Otro de sus objetivos es que la Academia Jesús Chess supere los 200 estudiantes el próximo año. 

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