• Desde el año 2020 el gobierno de Egipto ha hecho una cacería a las mujeres que usan las redes sociales para dar a conocer sus ideas o ganar dinero. Las acusan de promover el libertinaje y de trata de personas

A mujeres influencers las acusaron de insólitos cargos y las condenaron a prisión en Egipto. Las señalaron por socavar los valores de la familia, tráfico de personas e incitar a la prostitución en los contenidos que publican en sus redes sociales. Los casos más recientes son los de dos tiktokers egipcias que fueron condenadas el 20 de junio, por el Tribunal Penal de El Cairo, a entre seis y 10 años de cárcel por supuesta trata de personas. 

Una de las arrestadas es Haneen Hossam, de 20 años de edad, condenada a 10 años de cárcel y a pagar una multa de 200.000 libras egipcias (12.700 dólares). La otra influencer es Mawada Eladhm, de 23 años de edad, sentenciada a 6 años de cárcel y a pagar una penalización de 200.000 libras egipcias.

Las dos jóvenes fueron arrestadas en marzo de 2020 por supuestamente incitar al libertinaje con sus videos. Ese mismo año se ordenó su prisión preventiva. Sin embargo, luego fueron absueltas de dicho cargo y la Fiscalía General de Egipto las acusó de trata de personas. 

Influencers en Egipto acusadas y condenadas a prisión
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La Fiscalía se basa en el hecho que las jóvenes, aparentemente, atraían y explotaban sexualmente a chicas a través del contenido que publicaban en TikTok; además de recibir dinero por la aplicación “al publicar videos que incitan a la inmoralidad para aumentar seguidores”. También fueron acusadas de unirse a un grupo de WhatsApp para “recibir instrucciones para explotar a otras jóvenes e invitarlas a hacer lo mismo”.

Casos anteriores de condenas a influencers en Egipto 

El 8 de junio de este año fue condenada a tres años de cárcel otra influencer: Renad Emad. La sentencia fue por supuestamente violar los valores sociales, publicar contenido indecente y trata de personas; además le asignaron una multa de 100.000 libras egipcias (6.000 dólares). 

El Tribunal de Delitos Menores de Tanta (al norte de Egipto) condenó el 29 de julio de 2020 a Manar Samy a tres años de cárcel y le impuso una fianza de 1.250 dólares. 

También está el caso de Sama el Masri, una bailarina de danza del vientre a quien un tribunal de asuntos menores de El Cairo condenó en julio de 2020 a tres años de prisión y dio una sanción de 300.000 libras egipcias (18.000 dólares) por supuesta incitación al libertinaje y la inmoralidad. Pero también la habían detenido en abril de ese año por publicar videos en sus redes sociales que las autoridades calificaron de “sexualmente sugerentes”.

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Grupos feministas en contra de los arrestos

La situación a la que han sometido a las jóvenes influencers en Egipto la condenan los grupos de defensa de los derechos humanos y los colectivos feministas. Han pedido a las autoridades de ese país que garanticen el derecho a la libertad de expresión. La organización Nazra para Estudios Feministas interpretó la persecución como un reflejo de la hostilidad del régimen egipcio hacia el uso libre de Internet. 

Como feministas, llevamos años alertando de que parece que el sistema quiere que las mujeres se vean de una determinada manera, por lo que, cualquiera que no esté dentro de ese modelo, es acusada”, señaló Mozn Hassan, activista y fundadora de la organización.

Agregó que el uso de métodos de vigilancia y de cargos recientemente acuñados también son vistos como una nueva forma de controlar los cuerpos de las mujeres y su conducta en un sector emergente como el de las redes sociales. Los activistas y grupos de derechos humanos han insistido en que las actividades que realizan estas mujeres son correspondientes al trabajo de cualquier creador de contenidos en el mundo.

“La sentencia contra Mowada y Haneen pretende ser un mensaje a todas las mujeres y jóvenes para que teman un duro castigo si creen que son libres de expresarse en Internet en esas aplicaciones”. Así lo señala Mohamed Lotfi, director de la Comisión Egipcia para los Derechos y Libertades; una de las nueve organizaciones que pidió el martes la revocación de las condenas.

Un caso similar en Irán

A una pareja iraní de influencers, Shabnam Shahrokhi y Ahmad Moin Shirazi, los condenaron a prisión (e incluso latigazos) y meses de trabajos voluntarios en mayo de 2020. Los acusaron de divulgar “propaganda contra el gobierno, publicar contenido obsceno y vulgar; y difundir corrupción moral”. 

A Shabnam, la esposa, le impusieron una pena de 16 años de cárcel y 74 latigazos. Todo por publicar en sus redes sociales fotografías donde se ejercitaba sin usar el velo, mostrar a su familia y hablar sobre política. Su esposo recibió una condena de nueve años de prisión por compartir en su perfil denuncias de corrupción por parte de las autoridades; así como información sobre la pobreza y la falta de libertad en Irán. 

Ahmad y Shabnam tienen dos hijos menores de edad y lograron salir del país antes de que los detuvieran. Actualmente se encuentran en Turquía.

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