• La documentalista española Marlén Viñayo, desde su hogar en El Salvador, conversó con el equipo de El Diario sobre sus comienzos en el área audiovisual y sobre la importancia de su inmiscuirse en las distintas historias que reflejan la realidad. Foto: Jaula Abierta

“Yo pienso que matar a una persona es malo, pero no es tan difícil; en cambio, amar a otro hombre es algo fuera de lo natural”. Este comentario es uno de los primeros que se pueden conocer de la voz de Geovany, un asesino de la pandilla Barrio 18, retirado y condenado a cumplir sentencia en el penal San Francisco Gotera, en el noreste de El Salvador. Su gran delito moral es amar a otro hombre, encerrado con nueve asesinos más, en una diminuta celda. Imperdonable (2020) es un documental que narra la vida de la pareja entre la violencia, la normalidad de la muerte, la persecución por su decisión de amor y la moralidad conservadora que, a su vez, los segrega, más que por asesinos, por ser dos hombres que se aman. 

Queremos creer que nuestra película no es sobre pandillas ni tampoco sobre homosexualidad, sino que es un retrato de una sociedad que tiene la brújula moral pervertida; donde puede ser igual de grave para algunas personas, como lo es para los protagonistas, matar a alguien y amar a una persona de su mismo sexo. Intentamos con la película hacer una reflexión sobre la situación y tratar de explicar porque esa frase, que parece tan absurda, tiene sentido para muchas personas”, explica Marlén Viñayo, directora del documental, en exclusiva para El Diario.

Uno de los puntos principales para reflexionar en los 36 minutos que dura el documental es la “desviación moral” de la sociedad y la incapacidad de los personajes, incluso aunque reconocen su amor, de evitar pensarse como “pecadores”. Es decir, ambos son, tanto para la pandilla como para las instituciones sociales, religiosas y políticas, personas al límite de su existencia. “Al lanzar la película nos encontramos con mucha gente que entendió la profundidad del tema que estábamos tratando”, agrega Viñayo. 

Imperdonable, un documental que retrata “la brújula moral pervertida” de la sociedad salvadoreña
Foto: Jaula Abierta

El comienzo de la historia llegó de forma sorpresiva para Marlén Viñayo. Ella, aunque nació en León, España, tiene más de siete años en El Salvador. Ahí vive y trabaja. Sin embargo, nunca había sentido la imperante curiosidad de adentrarse en el tema pandillero porque sentía que “no tenía nada que agregar”. Muchos documentalistas, reporteros, cineastas y periodistas han presentado las aristas del problema en el país.

Un día Carlos Martínez, periodista de El Faro, con 10 años de experiencia en el tema pandillero, llamó a Viñayo para presentarle una historia que lo había sorprendido. Sobre todo, porque para él después de tantos años en el estudio de los códigos de la pandilla, era impresionante que ambos hombres siguieran con vida. La pandilla castiga con la muerte la, siquiera, sospecha de homosexualidad entre sus integrantes. “Cuando comencé a filmar no esperaba encontrarme amor y, menos, en una cárcel salvadoreña que está llena de expandilleros”, dijo Viñayo.

Imperdonable, un documental que retrata “la brújula moral pervertida” de la sociedad salvadoreña
Foto: Jaula Abierta

El rodaje duró 12 días en una celda diminuta, con nueve personas hacinadas y el equipo de filmación. Los presidiarios solo pueden salir por 15 minutos en la mañana y 15 minutos en la tarde. Este fue uno de los retos más consecuentes para Viñayo porque, ante todo, es necesario diluirse como documentalista en la historia. En un principio, ella fue muy clara y concisa con la difusión del material de grabación, ya que, aunque estén encarcelados, su aparición puede significarles la muerte. Algunos aceptaron y otros no. 

  • ¿Qué quieres que hagamos para que nos grabes?, decían ellos. 
  • Nada, no quiero que hagan nada. Solo lo que hacen diariamente, respondió Marlén. 

Ellos entendieron el requerimiento de la directora y desde el primer momento, según ella, encontraron escenas poderosas y de mucha intimidad. La cámara se pierde en el día a día de ambos, en las caricias sobre los rostros tatuados y, además, el temor constante a ser un individuo sin identidad.

“No pueden haber homosexuales en la pandilla; solo habemos varoncitos”, dice otro de los sicarios. “Dios hace comparación del homosexual con el perro, con el animal”, exclama el pastor evangélico de la prisión. Geovany y su pareja están, de una u otra manera, condenados a ser diferentes, no tanto por sus atrocidades en el exterior, sino por el prejuicio que persigue, en una sociedad conservadora, el hecho de amar a una persona del mismo sexo.

Imperdonable, un documental que retrata “la brújula moral pervertida” de la sociedad salvadoreña
Foto: Jaula Abierta

El documental producido por El Faro y Jaula Abierta, dirigido por Marlén Viñayo, fue estrenado en mayo de 2020 en el festival Hot Docs en Toronto, Canadá y ganó el premio a Mejor Documental Internacional. Asimismo, ganó el premio a Mejor Cortometraje Documental en IDFA 2020, en Holanda; en el Slamdance Film Festival 2021, Estados Unidos; en el Guanajuato International Film Festival  2020, México, entre otros premios y nominaciones. 

El documental cumplió con uno de los pasos necesarios para lograr una nominación a los Oscars al ganar cinco premios asociados a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos. Se convirtió en el primer cortometraje documental salvadoreño en entrar a la lista de finalistas, pero no alcanzó la nominación. “Estamos muy contentos de que una película salvadoreña hubiese llegado a ese nivel. Obviamente, sabíamos que incluían otros factores y teníamos los pies en la tierra”, dice Viñayo. 

La película se ha distribuido en distintos festivales en el mundo y, además, por las vías digitales. En El Salvador se estrenó en febrero de 2020 y estuvo cuatro semanas en cartelera. La representación de una historia de amor, enmarcada en el prejuicio y la violencia, son un punto primordial para desentrañar los problemas de la sociedad. Al final, Geovany exclama con convicción una conversación con su pareja: “‘te van a matar’, le decía. ‘No me importa. Voy a morir feliz porque estoy con la persona que quiero’, me decía”. 

Una documentalista española en El Salvador 

Marlén Viñayo nació en León, España, en 1987. En su etapa universitaria decidió tomar el camino de la Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III en Madrid. El cine no era un objetivo en ese momento. Sin embargo, al final de la carrera, cuando necesitaba entregar su proyecto final, aplicó en 2010 para una beca de trabajo en una ONG salvadoreña llamada Asociación de Centros Infantiles de Desarrollo (Cinde). Ella fue escogida para hacer un video promocional y de financiamiento, pero en ese lugar, al tratar con tantas personas e historias, generó vínculos duraderos. 

Foto: Marlén Viñayo
Fue un gran choque llegar a El Salvador y conocer a personas con edades similares a las mía y con una vida completamente diferente. Conocí abismos que eran impensables para mí en España y fue como una bofetada de realidad”, comenta.

Ahí conoció a las personas de su primer documental titulado “Cachada”, pero primero, en 2012, regresó a España para realizar un Máster en Cine Documental y Sociedad en la ESCAC (Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña). En 2013 regresó a El Salvador, lugar en el cual, según ella, se fundó su carrera como documentalista.

“Cachada” representó el reencuentro con las mujeres que había conocido en su primer viaje en la Asociación Cinde. El documental narra las peripecias de un grupo de vendedoras ambulantes, con precariedades sociales y discriminación de género a sus espaldas, para formar una compañia teatral y narrar sus propias historias. 

“Cachada” es un término salvadoreño para enunciar una oportunidad irrepetible. El documental de 81 minutos narra la búsqueda de esa oportunidad por el grupo de mujeres y su objetivo teatral, pero, al mismo tiempo, da cuenta de la primera “cachada” para Viñayo como documentalista. Se estrenó en 2019 y consiguió un premio en el Festival DocsBarcelona, el premio del público en el Festival South by Southwest y el premio CIMA a Mejor Cineasta en el Festival de Ourense.

Las historias que ha relatado Marlén Viñayo en El Salvador están despojadas de cualquier mirada extranjera y, es notable, su inmersión en cada uno de los relatos de la realidad hasta su entera desaparición en lo audiovisual. “Cachada” e “Imperdonable” son dos referentes para el cine latinoamericano y su obligación de encontrar un espacio para las historias que, muchas veces, se pierden en la futilidad del recuerdo.

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