• Patricia Valenzuela, infectóloga venezolana, aclaró para El Diario que la recomendación ante la escasez de segundas dosis no es combinar o mezclar las vacunas, sino iniciar un nuevo esquema de inmunización. Foto: EFE

Miles de venezolanos esperan desde julio de este año por la aplicación de la segunda dosis de la vacuna rusa, Sputnik V, contra el covid-19, Sputnik V. Los ensayos clínicos del fármaco explican que para completar el esquema de vacunación y adquirir más de 90% de eficacia, las dos inyecciones deben administrarse en un rango de 90 días, pero ¿qué hacer si se cumplen esos tres meses y no hay disponibilidad de la Sputnik V

Especialistas de salud plantean ante este escenario que la mejor estrategia es iniciar un nuevo esquema de vacunación con otro fármaco. En el caso de Venezuela, el otro esquema de vacunación disponible es el del laboratorio Sinopharm. 

Patricia Valenzuela, infectóloga venezolana, aclaró para El Diario que la recomendación no es combinar o mezclar las dosis de la vacuna, sino completar una nueva inmunización.

En Venezuela hay al menos 500.000 personas que no han recibido segunda dosis de la Sputnik V. Si al cumplirse los 90 días dentro del rango de espera, aún no hay disponibilidad del fármaco, pues hay que plantearse una nueva estrategia. En este caso sería aplicar la primera dosis de Sinopharm, esperar el lapso recomendado y aplicar la segunda dosis”, explicó Valenzuela.
Foto: EFE Archivo – Miguel Gutiérrez

El efecto de la vacuna no se desvanece por esperar los 90 días

La infectóloga aseguró que el efecto de protección contra el covid-19 que otorga la primera dosis de la Sputnik V no se pierde una vez que se culminan los 90 días. Sin embargo, es importante completar el esquema de vacunación para lograr la efectividad correcta contra el virus. 

“Con la aparición en el escenario mundial de la variante delta, actualmente es aún más importante que las personas estén 100% inoculadas para disminuir todo lo posible los riesgos de hospitalización y muerte por covid-19. Eso se logra con las dos dosis de los fármacos”, expresó. 

Valenzuela enfatizó que debido a que las vacunas contra el coronavirus son nuevas, no se deben adelantar las dosis de la vacuna porque no hay información de los posibles riesgos. Por ello, es importante esperar los 90 días luego de ser aplicada la primera dosis de Sputnik V para luego iniciar el esquema con un nuevo fármaco.

“Igualmente dentro de las estrategias y recomendaciones de vacunología se especifica que no se adelantan las dosis de ninguna vacuna. Es obligatorio aplicarlas en el periodo que corresponde”, añadió la especialista.

¿Qué sucederá con las personas mayores de 60 años de edad?  

Valenzuela aclaró que la decisión de designar a los adultos mayores la vacuna de Sputnik V fue del Ministerio de Salud y eso no significa que la de Sinopharm sea menos efectiva o peligrosa para ellos. La especialista destacó que las personas mayores de 60 años de edad que solo recibieron la primera dosis del fármaco ruso también deben iniciar su vacunación con Sinopharm. 

Concluyó que la prioridad en Venezuela debe ser inmunizar, en el menor tiempo posible, a la mayor cantidad de personas para lograr tener al 70% de los ciudadanos vacunados.

Foto archivo de EFE

¿Por qué hay escasez de la vacuna Sputnik V?

La aparición de las vacunas contra el coronavirus, creadas a una velocidad nunca vista en la historia, marcaron un antes y un después en la lucha contra la pandemia. Pero la dificultad para producir las vacunas a una escala sin precedentes está causando problemas en varias partes del mundo.

La vacuna rusa fue la primera en ser registrada en el mundo, el 11 de agosto de 2020, pero la falta de datos sobre su composición generó escepticismo en un comienzo.

Sin embargo, cuando en febrero pasado la revista científica The Lancet publicó los resultados de la tercera fase de ensayos, que mostraban que la Sputnik V era una de las vacunas más eficaces del mundo -con un 92% de protección-, el interés creció.

El Fondo Ruso de Inversión Directa (conocido como RDIF, por sus siglas en inglés), que comercializa Sputnik V en el exterior, afirma que 69 países han autorizado esta vacuna.

Y Rusia ha firmado contratos por más de 130 millones de dosis con algunas de estas naciones.

Pero, al igual que ocurrió con la AstraZeneca, la demanda ha sido mucho más alta que la oferta, y ahora la mayoría de los países que firmaron acuerdos para adquirir la Sputnik V están en problemas por falta de dosis.

Las dificultades tienen una particularidad: a diferencia de las otras vacunas de dos dosis, que usan el mismo componente en ambas vacunas, la Sputnik V utiliza componentes diferentes.

Y mientras que varios países se quejan porque no han recibido las cantidades pactadas de ambas dosis, algunos tienen un problema diferente: las vacunas que sí recibieron eran en su mayoría del componente uno.

Esto ha llevado a que millones de personas que han recibido la primera dosis de la Sputnik V no puedan completar su inmunización por la falta de segundas dosis, que se han fabricado a una escala mucho menor que la primera.

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