• Requieren cubrir los gastos de emisión de pasaporte, traslado, hospedaje e implementos para competir en el mes de octubre en el Campeonato Sudamericano de Trail Running 

Cuando Venezuela aún saborea los triunfos de los atletas venezolanos en los Juegos Olímpicos Tokio 2020, con más de 10 preseas —incluídas las seis recientes alcanzadas por la delegación paralímpica—, la selección del trail running en el país busca también abrirse espacio, de cara a la posibilidad latente de incorporar esta especialidad como deporte de exhibición en París 2024, la cuna del trail running.

“En comparación con años anteriores, estamos muchísimo más cerca. En un futuro inmediato estoy seguro que el running va a estar presente en las olimpiadas. Ya el trail running está reconocido desde hace cuatro años, por la misma World Athletics, como modalidad atlética; solo faltan algunas formalidades a nivel de Comité Olímpico Internacional para que pasen a una ‘prueba de exhibición’ y luego ingrese formalmente al circuito olímpico”, adelanta Luis Martínez, presidente de la Asociación de Trail Running de Venezuela —la única suscrita a la Federación de Atletismo de Venezuela— que agrupa a los atletas en esta disciplina que luce reciente en comparación con otras.

Martínez precisa a El Diario que aunque tienen el registro de más de 7.000 aficionados en el país, solo 400 atletas están afiliados. De ese reducido grupo solo 16 corredores fueron seleccionados para medirse los próximos 16 y 17 de octubre en una de las competencias más importantes de la región: el Campeonato Sudamericano.

16 atletas venezolanos buscan apoyo económico para correr en Chile, mientras apuntan a París 2024
Ateltas clasificados para Campeonato Sudamericano. Foto: Trail Running Venezuela

Entre las características que destacan en este tipo de competencias, las de trail running, son los terrenos en desnivel y las distancias en el recorrido que implican una alta exigencia física.

“El trail running es una carrera terrestre en cualquier escenario natural, porque incluso se puede dar dentro de una caverna. Se puede realizar en zonas desérticas, en zonas de costa, zonas de llano. Igualmente en montaña y alta montaña. Es correr en cualquier escenario natural”, explica Martínez.

Por lo general son tres distancias: la distancia corta, que va hasta los 21k y 25 k; la distancia media o maratón (42k) y la distancia ultra (76k). Esta última refiere a más de ocho horas corriendo, al menos para alcanzar los primeros lugares.

Aunque ya se han organizado más de una docena de campeonatos sudamericanos en distintos países, incluido Venezuela, la delegación nacional se prepara para participar por primera vez fuera del país, en medio de las restricciones aéreas que impone la pandemia del covid-19 y con la precariedad de recursos e insumos que los han obligado a buscar apoyo económico a través de un Gofundme.

Un grito de ayuda

Carlos García es un ingeniero en materiales industriales, egresado del Instituto Universitario de Tecnología Dr. Federico Rivero Palacio, en el estado Miranda. Su amor por el running inició en 2012 con apenas 19 años de edad, en carreras de asfalto y pista. Una bronquitis mal curada lo hizo desplomarse en un entrenamiento en Los Teques, y ante el miedo de repetir aquel episodio se retiró por al menos cinco años. 

A instancia de un primo, cinco años más tarde, conoció las rutas del Parque Nacional El Ávila y fue allí donde descubrió su fascinación por esos escenarios naturales. Se anotó en su primera carrera de trail running en la Universidad Simón Bolívar en 2017 y quedó en el lugar 15. Repitió en 2018 y al año siguiente alcanzó el tercer lugar de la competencia y subió al podio. 

Desde entonces no se ha detenido en su carrera como atleta y ahora es uno de los 16 seleccionados que, tras pruebas clasificatorias previas, representará al país en la décima tercera edición del Campeonato Sudamericano.

“Es un proceso que hemos llevado desde noviembre del año pasado con pruebas clasificatorias y entrenamientos y chequeos que realizó la asociación mediante distintas carreras y eventos para medirnos y clasificarnos. A mí, por ejemplo, me costó el tema económico en la carrera de El Zumbador, en el estado Táchira. Porque, además del costo de la carrera, se suman los de traslado y hospedaje. Aquella vez gasté más de doscientos dólares”, recuerda García quien desde hace año y medio trabaja como analista de almacén en una compañía farmacéutica donde percibe sesenta dólares al mes.

Lo mismo le ocurre al atleta Gregori Tortoza, ingeniero de Telecomunicaciones, quien dice hacer magia con un sueldo inferior al de su compañero García, mientras se las ingenia para distribuir su tiempo entre su trabajo en un ente público, las clases que dicta vía online y sus entrenamientos de al menos seis veces por semana.

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Gregori Tortoza

“Solo Dios sabe la magia que hacemos en Venezuela. En cada carrera siempre pido apoyo para participar: colas en carro, apoyo en la comida y hospedaje… todo para llegar a los eventos”, dice Tortoza, quien en 2019 clasificó para el Campeonato Mundial en Argentina y ahora espera ir a Chile para medirse en la distancia ultra de 75 kilómetros.

Ambos atletas requieren apoyo para los gastos de traslado y hospedaje.

“Uno deja cierta parte del sueldo para alcanzar un sueño. Uno se suda esa parte económica para cumplir con esta meta deseada pero no es fácil. En mi caso, sí tengo el pasaporte pero no tengo los recursos para comprar un boleto aéreo y cubrir los gastos de hospedaje”, dice García, un joven de 28 años que, como Tortoza, participaría por primera vez en la competencia suramericana. García lo haría en la distancia corta de 15 km que, según confiesa, es su especialidad.

El boleto más económico es el más complicado

Con las restricciones aéreas, la Asociación Trail Running de Venezuela evalúa dos opciones: cruzar la frontera terrestre con Colombia para llegar a Cúcuta y tomar un vuelo con destino a Chile; o salir desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, con escalas en Panamá y República Dominicana, que son dos de los cinco destinos autorizados por el Instituto Nacional de Aeronáutica debido a la pandemia del covid-19.

“El traslado por la vía segura, que es el vuelo con transferencia, sería un vuelo de 29 horas. Eso implica un desgaste físico y emocional para los atletas de ese nivel. No es lo más recomendable pero si hay que hacerlo, hay que hacerlo. Embarcar en vuelo desde Maiquetía serían nueve horas y no tendríamos problema con fatiga de viaje. Los atletas estarían hidratados, descansados y no estresados. Un traslado de 29 horas sería un estrés bastante considerable. Un vuelo directo es el escenario idóneo pero son pocas las probabilidades”, señala Martínez. 

En total son 21 atletas, de los cuales 16 están en Venezuela y el resto entre Chile y México. en Venezuela; el resto están entre Chile y México. La delegación la completan seis representantes del equipo logístico, quienes serían los encargados de realizar los trámites y procesar los requisitos que pudieran pedir para el campeonato, a fin que el atleta se mantenga enfocado en su mejor desempeño.

Sin embargo, cerca del 40% de la selección asegura tener problemas en los trámites de su pasaporte, el documento fundamental para poder salir del país cuyos costos oscilan entre 100 y 200 dólares, dependiendo del caso.

“Dos de las cartas más fuertes que tenemos en masculino para las distancia media tienen problema con la renovación del pasaporte. No tienen los recursos. Son de los dos corredores que podemos colocar en podio”, advierte Martínez.

“Hay otros que han logrado pagar y sus citas no dan con el tiempo que nos queda”, agrega Shirley Ávila, vicepresidente de la Asociación.

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Atletas afiliados a la Asociación de Trail Running de Venezuela

La autogestión

De cara a los gastos que una competencia como esta representa, estimado por encima de los 40 mil dólares (Más de 2.000 $ por persona), los representantes de la Asociación Trail Running de Venezuela decidieron abrirse una cuenta de recolección de fondos pública y masiva.  

“Nosotros estamos buscando nuestros fondos por cuenta propia, pues tratamos de hacer el menor peso a la federación ya que ella agrupa un nutrido número de disciplinas. Queremos de alguna manera contribuir al desarrollo sostenible y sustentable de la especialidad, sin hacer mayor peso a nivel de presupuesto”, resalta Ávila.

En ese sentido, Marcos Oviedo, vicepresidente de la Federación de Atletismo de Venezuela, aunque celebra que en esta oportunidad se tenga el mayor número de atletas, lamenta que desde el organismo no cuenten con los recursos para apoyarles en su totalidad.

“Desafortunadamente el trail running como actividad nueva no está en los planes operativos de la federación, por distintas razones. El presupuesto que nos han dado apenas nos alcanza para algunas competencias. En esta oportunidad vamos a esperar que las autoridades lleguen de los Juegos Paraolímpicos, en Japón, para ver qué tipo de ayuda tenemos”, dice Oviedo, al tiempo que advierte que también deben garantizar los recursos a otros eventos internacionales como el Campeonato Sudamericano de menores, en Paraguay y el Campeonato U20 de atletismo en Chile.

Sin embargo, señala que podrían correr con ciertos gastos del grupo de corredores venezolanos.

“Estamos hablando básicamente de uniformidad y otros rubros que no puedo adelantar porque básicamente dependemos del Instituto Nacional de Deporte (IND). No tenemos un presupuesto propio. Entonces básicamente lo que podamos lograr con el IND será el apoyo que le demos”, señala.

Oviedo además celebra la iniciativa de recaudación de fondos. “La ley del deporte autoriza la autogestión. Lamentablemente no hemos tenido una buena recaudación del Fondo Nacional del Deporte. El patrocinio está reconocido por la ley; es totalmente válido. No se le puede ver como una fórmula de pedigüeños, o dádiva o donativo, sino todo lo contrario. Pueden haber muchas empresas que puedan invertir en publicidad y luego en equipos deportivos como el nuestro”, asevera Oviedo.

Carlos García

Otros implementos

Además de los gastos de boleto aéreo, viáticos, pasaporte y hospedaje, Martínez también resalta el apoyo que requieren los atletas en cuanto a complementos como zapatos (que suelen desgastarse con facilidad debido a las distancias en los entrenamientos) y dispositivos electrónicos con GPS, un sistema de ubicación global.

“El calzado y los dispositivos son muy costosos para los recursos con los que cuentan nuestros atletas y no tenemos la capacidad de proveerlos. La mayoría va con implementos muy básicos”, explica Martínez.  

Aunque el equipamiento para este tipo de competencias suele ser muy básico y no difiere mucho a un corredor de calle (franela, pantalón corto, buenos zapatos con el diseño específico), el atleta de trail running requiere de otros accesorios como bastones, chalecos para llevar la logística de hidratación y alimentación, primeros auxilios, iluminación con linterna frontal. 

No obstante, pese a la precariedad, el título de campeones en esta competencia lo ostentan dos venezolanos: Ylenia Andrades y Jaime Ramírez en la distancia media.

“Uno de los puntos importantes en este viaje es defender el título suramericano. Los campeones de la especialidad en la región son venezolanos. Y en el equipo que hemos venido conformando tenemos buenas expectativas y de seguro dé buenos resultados”, sentencia Martínez.

De concretarse el viaje, esta selección sería la más nutrida en representar al país. El paso representaría la antesala ante un reto mayor: El Campeón Mundial en Malasia, reprogramado para el primer trimestre de 2022.

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