• La primera ministra, Jacinda Arden condenó el atentado y reconoció que el atacante se encontraba bajo vigilancia de las fuerzas de seguridad desde el año 2016. Foto: EFE

Los organismos de seguridad de Nueva Zelanda dieron de baja, este viernes 3 de septiembre, a un terrorista que apuñaló con un cuchillo a al menos seis personas en un supermercado en la ciudad de Auckland, al norte del país.

De acuerdo con la información divulgada por las autoridades, el sujeto de 32 años de edad oriundo de Sri Lanka, había migrado al país hacía una década. Era un militante de la causa del Estado Islámico.

“Esta tarde a eso de las 2:40 pm (hora local) un extremista violento perpetró un ataque terrorista contra neozelandeses inocentes” informó la primera ministra del país, Jacinda Arden durante una rueda de prensa.

Heridos. Tres de las víctimas heridas se encuentran en estado crítico.

La funcionaria detalló que el sujeto se encontraba en las listas de vigilancia de las agencias de seguridad de Nueva Zelanda desde el año 2016. Por lo que era monitoreado constantemente. Afirmó que fue precisamente gracias a esa vigilancia que las fuerzas de seguridad pudieron actuar de forma rápida una vez que inició el ataque.

“Era alguien que era conocido por nuestras agencias de seguridad nacional y era motivo de preocupación. Estaba siendo monitoreado constantemente. Son muy pocos los que entran en esta categoría”, explicó al tiempo que lo calificó como un “lobo solitario”.

En videos grabados por los propios clientes del establecimiento se pueden apreciar las escenas de caos y confusión con personas intentando huir del atacante para salvar sus vidas.

Durante su encuentro con los medios de comunicación, Arden subrayó la importancia de que la ciudadanía tenga presente que el ataque fue llevado a cabo por un individuo que se dejó llevar por una ideología que no es compartida por la gran mayoría de musulmanes en el mundo.

La primera ministra también detalló que el nombre del atacante no podía ser revelado, por los momentos, debido a razones de índole legal. 

En tal sentido se conoció que en el mes de julio el hombre fue condenado por un tribunal a permanecer bajo supervisión durante un año. Esto ocurrió luego de que le fuese encontrada publicidad yihadista y determinaran que tenía los medios y motivaciones para cometer actos de violencia en la comunidad.

Bajo vigilancia

Andrew Coster, comisionado de la Policía de Nueva Zelanda, informó que el terrorista se encontraba bajo una vigilancia constante desde hacía cinco años debido a que era considerado una persona de interés para los servicios de seguridad nacional.

El funcionario detalló que una vez iniciado el ataque, dos oficiales de operaciones tácticas intervinieron y aproximadamente 60 segundos después dieron de baja al sujeto.

“El personal actuó tan pronto como pudo y evitó que más personas salieran heridas en esta situación aterradora”, indicó.

No obstante, Coster admitió que el hecho de que el hombre se encontraba bajo vigilancia al momento de cometerse el atentado plantea la posibilidad de que se cuestione si las autoridades pudieron haber hecho algo más o actuar de forma más rápida para prevenir el ataque.

Brenton Tarrant

Atacante de Nueva Zelanda

“Nuestras leyes de armas cambiarán”, fue la promesa que realizó la primera ministra, Jacinda Arden en el año 2019. Cuando se produjo el mayor atentado terrorista en la historia de Nueva Zelanda.

El ataque se produjo cuando Brenton Tarrant, un hombre australiano de 29 años de edad, disparó en contra de musulmanes que se encontraban en dos mezquitas de la ciudad de Christchurch. Dejando un saldo de 51 personas muertas.

Este evento que conmocionó a Nueva Zelanda ocasionó que el gobierno impulsara una reforma de control de armas. Pues para ese momento en la nación existían más de 1,2 millones de armas de fuego en manos de la población civil.

La edad mínima legal para poseer un arma de fuego era de 16 años en el caso de armas de bajo calibre. Y de 18 años de edad en el caso de aquellas semiautomáticas de tipo militar.

Asimismo, la licencia permitía que una persona pudiese adquirir un número ilimitado de armas sin ningún tipo de supervisión por parte del Estado ya que no era necesario registrarlas.

No obstante , luego del atentado cometido por Tarrant, en el año 2020 esta situación cambió. Tal y como lo había prometido Arden y se implementó una ley más estricta.

La nueva ley está diseñada para impedir que las armas de fuego caigan en las manos equivocadas. Por primera vez explicita que tener un arma de fuego es un privilegio, limitado a los propietarios de licencia responsables”, expresó el ministro de Policía, Stuart Nash luego de aprobarse la nueva ley.

Uno de los cambios implementados es el hecho de que se establecieron mayores sanciones para los crímenes cometidos con armas de fuego. Además de ampliarse la lista de requisitos para poder tramitar una licencia para su porte. De igual forma, se prohibió la venta de fusiles de asalto y cualquier tipo de arma semiautomática.

“El 15 de marzo de 2019 es una fecha devastadora en nuestra historia pero no nos define. Lo que nos define son las acciones que adoptamos para que un ataque terrorista así no suceda de nuevo”, resaltó Nash en el año 2020.

El ataque terrorista perpetrado este viernes demuestra que pese a los esfuerzos de las autoridades neozelandesas, aún existen mecanismos que pueden ser explotados para cometer atentados.

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