• La UCAB reportó en su estudio que la población general disminuyó a 28,7 millones de habitantes

La Universidad Católica Andrés Bello presentó el miércoles 29 de septiembre la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi) correspondiente al año 2021. El estudio determinó varios aspectos como el poder adquisitivo de las familias, el acceso a la salud y a la educación en distintos niveles. 

La encuesta se logró gracias al esfuerzo del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB. Sus resultados fueron presentados por la profesora Anitza Freites, coordinadora del proyecto Encovi, y el sociólogo Luis Pedro España, profesor y coordinador del proyecto sobre Estudios de la Pobreza de la UCAB. 

El estudio reflejó que en Venezuela hubo un aumento de la desigualdad social, acompañada por una mayor exclusión educativa y por un aumento en la mortalidad infantil. Esta última causando preocupación en los investigadores. 

Los datos obtenidos por la Encovi sobre mortalidad, natalidad y salud 

La Encovi registró que la población general se redujo a 28,7 millones de habitantes, esto debido a la crisis migratoria y un aumento en la mortalidad por distintos motivos. El crecimiento demográfico presentó un resultado negativo de -1,1%. 

Ante la migración masiva, expuesta por organismos internacionales, el estudio estima que 340.000 nacimientos dejaron de ocurrir en Venezuela. Además, la expectativa de vida de los niños nacidos en el país entre 2015 y 2020 redujeron su esperanza de vida a tres años menos que los que nacieron en años anteriores. 

Freites explicó durante la presentación que la tasa de mortalidad infantil fue uno de los aspectos más relevantes en la encuesta. Para 2021 el indicador se ubicó en 25,7 por cada 1.000, es decir, la misma que se registró hace 30 años. 

Problemas de salud más reportados

21,4%

de los encuestados reportó problemas de tensión arterial o vasculares

21,4%

presentó tos, resfriado o gripe

6%

tuvo problemas estomacales y del sistema digestivo

Con respecto a los aspectos relacionados con la salud de la población venezolana, para 2021 el porcentaje de personas que reportaron problemas de salud se ubicó en 12%, una cifra menor a lo registrado antes de la pandemia por covid-19 (32%). 

Anitza Freites aclaró que esta disminución no representa necesariamente una mejora en la condición de salud de la población. Indicó que el confinamiento por la pandemia por covid-19 redujo los riesgos de exposición a eventos traumáticos.

Añadió que también se evidenció un descenso en las citas de medicina preventiva, lo que dificulta la capacidad de diagnóstico.

El uso de servicios de salud pública disminuyó de 81% a 74%. Los argumentos reportados ante este descenso fueron una menor oferta de atención o temor a un contagio por covid-19. 

Salud de niños menores de 5 años de edad

La tasa de mortalidad infantil incentivó a los investigadores a estudiar los motivos de enfermedad reportados por niños menores de 5 años de edad. 13% de esta población presentó problemas de salud, dos puntos porcentuales mayor a los reportado por la población general. 

De estos niños, 39% no recibió atención médica, debido a que sus representantes no tenían dinero para pagar una consulta o decidieron medicarlos en casa. 

60% de los niños que presentaron problemas de salud sí recibieron atención médica. De ellos, 81% acudió a un servicio de salud pública. 

La tasa de mortalidad infantil incentivó a los investigadores a estudiar los motivos de enfermedad reportados por niños menores de 5 años de edad.
Foto: EFE/ Rayner Peña R

La encuesta midió también los casos reportados de diarrea y de afecciones respiratorias, debido a que suelen ser las causas más comunes de muerte en este grupo etario. 

22% de los niños menores de 5 años de edad presentaron diarrea. 60% de ellos fueron al médico y 40% no. Mientras que 61% reportaron infecciones respiratorias, en 47% de estos casos hubo atención médica, mientras que en 53% no.

Salud sexual y reproductiva 

En la encuesta se determinó que el conocimiento y uso de métodos anticonceptivos se ubica en 75%. En las edades adolescentes esto baja moderadamente. En personas entre 25 y 40 años la prevalencia de uso se ubica en 90%

La esterilización femenina  en mujeres de entre 15 y 49 años fue el método anticonceptivo más usado (27%). La distribución de su uso es dependiente de la edad, debido a que la mitad de las mujeres encuestadas entre 40 y 49 años reportaron el uso de este método. 

El uso de píldoras anticonceptivas se ubicó en 22%, el uso de preservativos se posicionó en 18%, mientras que las personas que utilizan un dispositivo intrauterino como método anticonceptivo representan otro 18%. 

La maternidad en la adolescencia reportó un descenso de 16% (según el censo de población de 2001) a 12%, de acuerdo con la Encovi de 2021
Foto: EFE

La maternidad en la adolescencia reportó un descenso de 16% (según el censo de población de 2001) a 12%, de acuerdo con la Encovi de 2021. Freites admitió que todavía es un porcentaje mayor al ideal, pero muestra una tendencia decreciente. 

El promedio de fecundidad en el territorio nacional se estima en 2,23 hijos por mujer. Freites explicó que  Venezuela va en una caída de la fecundidad desde el año 1960 y no se ha detenido, pero se desaceleró en los últimos años. 

Eso era previsible, porque las caídas en este tramo van a estar dependiendo a las reducciones de fecundidad que experimenten los grupos menos aventajados en términos socioeconómicos”, comentó.

Agregó que los resultados evidencian una brecha de aproximadamente un hijo entre las mujeres con menos escolaridad o más pobres que aquellas que tienen mayor escolaridad y una mejor situación económica.

Educación a distancia y las necesidades en el hogar 

Para medir las condiciones de vida de las familias venezolanas, en esta edición le preguntaron a los encuestados cómo se desarrolló la educación en el hogar. 

La encuesta determinó que durante la pandemia se redujo el acceso a la educación inicial y con eso se limitó el desarrollo de las competencias básicas para el proceso formativo. Cerca de la mitad de los niños entre 3 y 5 años de edad no accede a la educación inicial si viven en hogares de ingresos insuficientes donde se prioriza la alimentación. Esto significa que la pobreza produjo un aumento en la exclusión educativa. 

Aquellas familias con hijos que estudian en escuelas que emplearon la educación a distancia comentaron las modalidades y herramientas utilizadas en el año escolar. 

35% de las escuelas utilizan plataformas de aprendizaje o videos para la educación a distancia de los niños. 45% usó la impresión de materiales y guías pedagógicas. 59% utilizó los contactos con padres o estudiantes para la asignación de actividades. 3% se apoyo en clases por televisión y 2% en clases por radio.

La responsabilidad de apoyar a los hijos con las actividades educativas recae principalmente en la madre, es decir, en 78% de los casos. Estas reportaron que a la par deben cumplir con tareas domésticas y extradomésticas.

El principal contacto con el centro educativo se estableció directamente con los profesores (95%) y en su mayoría mediante grupos de WhatsApp (63%), a través de visitas a las escuelas (58%) y por llamadas telefónicas (39%).

70% de las familias reportaron que la mayor necesidad que tienen para apoyar en la educación de los niños y niñas es el acceso a Internet. 

Empleo

El sociólogo Luis Pedro España señaló que uno de los factores que alteró las condiciones socioeconómicas del venezolano fue la crisis de movilidad que combina la pandemia por covid-19 y la falta de gasolina. Esto pudo incidir en el mercado laboral, aunque aclara que es difícil medir sus dimensiones reales. 

España indicó que la tasa de actividad laboral se ubicó en 50% para el año 2020, una cifra que ha ido disminuyendo desde el año 2017. Señaló que en el resto de Latinoamérica la actividad laboral es de 60%.  

A qué se dedican las personas inactivas laboralmente

40,2%

Actividades del hogar

31,1%

Jubilados y pensionados

12,6%

Estudiantes

El profesor e investigador aclaró que los venezolanos están dejando de trabajar porque en algunos casos es más costoso ir a trabajar que la remuneración obtenida en el empleo. Agregó que actualmente hay un total de 8 millones de venezolanos desempleados. 

15% de las personas en inactividad laboral representan a mujeres que no tienen la oportunidad de tomar un empleo porque cuidan de sus hijos. La mayoría de estas manifestó que le gustaría poder trabajar. 

36% de la inactividad laboral corresponde a personas que se cansaron de buscar empleo o participar en una actividad sin remuneración justa. Esto se denomina desempleo desalentado. 

Destacó que una de cada cuatro mujeres con 55 años de edad sigue en el mercado laboral. 

Pobreza y desigualdad

La pobreza total en Venezuela se ubicó en 94,5%, lo que Luis Pedro España calificó como “el techo de la pobreza”. Además, la pobreza extrema alcanzó un total de 76,6%

El investigador indicó que los ingresos no laborales como transferencias del Estado, pensiones o remesas internacionales cobraron mayor importancia que los laborales. Este indicador subió de 14%, en el año 2014; a 45%, en 2021. 

Los ingresos no laborales son mayores en las personas que entran en las estadísticas de pobreza, porque dependen más de esos apoyos. La mayoría de estos ingresos provienen de transferencias del Estado.

El nivel de pobreza determina que actualmente no existe una brecha de desigualdad social importante, porque la mayoría de las familias venezolanas tienen bajos ingresos. No obstante esa brecha sí es notable entre las familias en Caracas y las del interior del país. 

Brecha salarial de género

El sociólogo destacó que existe una preocupante brecha salarial de género en el país, la que recomendó comenzar a trabajar desde los grupos que reivindican los derechos de las mujeres. 

En todos los niveles de escala salarial los hombres ganan más que las mujeres. Las brechas son mayores conforme la escala ocupacional es mayor. Por ejemplo, los directores o gerentes tienen una brecha salarial de 76% entre hombres y mujeres”,

Entre profesionales la brecha alcanza un 40% y en el personal administrativo es de 25%. Esta diferencia se debe principalmente a que los hombres trabajan más horas que las mujeres, por lo que son más atractivos para el mercado laboral. 

Las mujeres trabajan en promedio 32 horas a la semana, mientras que los hombres trabajan alrededor de 37 horas semanales.

“Las mujeres no pueden trabajar más porque les espera una jornada adicional en casa y están menos disponibles para trabajar, pero no porque no quieran sino porque la distribución desigual de las tareas es lo que genera esto. Aquí hay un reto y la sociedad venezolana tiene que igualar eso”, agregó España. 

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