• Desde enero de 2022, el duque de York ya no tendrá los beneficios de la familia real de Reino Unido. Deberá enfrentar una investigación en su contra en Nueva York como civil por el presunto abuso de Virginia Roberts Giuffre, que tuvo lugar en 2001, cuando ella tenía 17 años de edad

Andrew Albert Chirstian Edward, conocido como el príncipe Andrés de York, hijo de la reina Isabel II de Reino Unido, ya no tendrá privilegios reales. La decisión fue tomada por el Palacio de Buckingham en un intento de desligarse de la investigación en contra de Andrés por un caso de abuso sexual contra una adolescente, hecho que ocurrió hace más de dos décadas.

El 13 de enero la familia real difundió una declaración en la que anunció que el duque de York ya no contará con sus títulos militares, la dignidad de alteza real, así como sus patrocinios reales; todos despojados bajo la aprobación de la reina de Inglaterra. Es la segunda ocasión en menos de dos años que un miembro de la familia deja de contar con la serie de privilegios, luego de que el príncipe Enrique y Meghan Markle renunciaran a los suyos alegando motivos personales.

Ahora, sin la protección y apoyo de la corona británica, Andrés deberá comparecer ante la justicia estadounidense en Nueva York, donde ocurrió el hecho por el que se le acusa. El 12 de enero, un juez federal en Manhattan rechazó la solicitud de Andrés de desestimar la demanda, que fue impuesta en agosto de 2021 por Virginia Giuffre, a quien presuntamente el duque violó cuando tenía 17 años de edad en al menos dos ocasiones. Ahora ella y sus abogados tendrán hasta julio para presentar sus pruebas y testimonios.

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1. La acusación de Virginia Giuffre

Virginia Roberts Giuffre, de 38 años de edad, presentó hace varios meses una demanda contra el príncipe Andrés en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, amparada bajo la Ley de Víctimas Infantiles del Estado. Giuffre alega que el duque de York abusó sexualmente cuando era adolescente en Londres, Manhattan y las Islas Vírgenes Británicas en el año 2001.

Los encuentros entre Andrés y Virginia forman parte de una serie de espacios de tráfico sexual promovidos por Jeffrey Epstein y Ghislain Maxwell, quienes al igual que ocurrió con otros casos, ofrecían dinero a las niñas por tener encuentros sexuales con Epstein o con su círculo cercano. A las jóvenes se les prometía cumplir algunas de sus metas como estudiar e ir a la universidad.

El primer encuentro entre el príncipe fue en Londres, en 2001, cuando él tenía 41 años de edad y Virgina Giaffre 17. El pago del duque fue de 15.000 dólares. Durante distintas entrevistas que ha ofrecido Giaffre ha descrito los encuentros y además, suele mostrar una foto que verifica que se encontró con el príncipe inglés y Maxwell. Las secuelas del abuso a Virginia incluyen daños emocionales y buscará solicitar una indemnización por parte del británico.

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2. La postura de Andrés

En distintas ocasiones el príncipe Andrés negó las acusaciones o cambió las versiones. En 2019 afirmó para BBC que para la fecha en la que supuestamente tuvo relaciones sexuales con Virginia, estaba comiendo pizza en otro sitio. “No tengo ningún recuerdo de haberme reunido con esta señora, ninguno en absoluto”, señaló en un encuentro con la periodista Emily Maitlis ese año.

Los abogados del duque buscaron desestimar el caso y que no procediera la demanda. Argumentaron que existe un acuerdo firmado en 2009 entre Giuffre y Epstein que evita que se le demande por motivos sexuales. Este acuerdo de conciliación buscó prevenir que los implicados en el caso Epstein de prostitución de niñas y jóvenes fueran acusados legalmente.

Además, alegaron que Virginia vive en Australia y no en Nueva York. No obstante, la justicia falló a favor de ella y procederá la investigación. Ahora ella y sus abogados tendrán hasta el 14 julio para presentar sus pruebas y testimonios contra el duque británico, de 61 años de edad. De llegar a juicio, podría darse a conocer públicamente los detalles de ambas partes.

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3. Los escenarios posibles

En su momento, en el año 2009, junto al documento de conciliación firmado para evitar salpicar a cualquier involucrado en el caso de abusos de Epstein, Virginia recibió 500.000 dólares por no acusar al príncipe Andrés. Fue un acuerdo al que se llegó y que, en primera instancia, cierra las posibilidades de una negociación para el nuevo caso que se aceptó en este 2022, pues ella busca justicia.

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Andrés, ahora un duque sin privilegios reales y alejado de la vida pública, deberá enfrentar la investigación como civil si procede, defender su postura y demostrar que las declaraciones de Virginia no son reales. Los abogados han intentado retrasar o desestimar el caso, pero no lo han logrado más que alargar el proceso.

La noticia de la continuación de la investigación y la eliminación de los privilegios del duque de York llega justo en el año en que la reina Isabel II celebrará el Jubileo de Platino (70 años en el trono). Además, arriba luego de que se dieran a conocer nuevos casos de abusos sexuales relacionados a los círculos de Jeffrey Epstein, quien se suicidó en 2019 en Nueva York en una cárcel.

El caso de Virginia y el de las víctimas de abuso sexual infantil del círculo de Epstein  han sido retratado y expuestos no solo en medios de comunicación, sino también en producciones audiovisuales, como la que estrenó en 2020 Netflix, Jeffrey Epstein: Asquerosamente rico.

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En él se reúnen parte de los testimonios, incluyendo el de Virginia. “Mi objetivo siempre ha sido mostrar que los ricos y los poderosos no están por encima de la ley y deben rendir cuentas”, señaló Giuffre en su cuenta en Twitter al enterarse que su caso continuaría siendo investigado.

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