El mercado cambiario en Venezuela reúne los distintos mecanismos mediante los cuales se compran y venden divisas, principalmente dólares, para atender necesidades económicas de empresas, instituciones y personas en el país.
- ¿Qué es el mercado cambiario en Venezuela?
- ¿Qué papel tiene el Banco Central de Venezuela en la inyección de divisas?
- ¿Cómo se realiza la compra de divisas a través de la banca?
- ¿Qué otros actores intervienen en la compra y venta de divisas en Venezuela?
- ¿De dónde provienen las divisas que circulan en Venezuela?
- ¿Por qué se habla sobre una escasez de divisas?
- ¿Por qué existen mercados paralelos de divisas en Venezuela?
La compra de divisas a través de bancos nacionales y otros intermediarios ha cobrado relevancia en los últimos años, en un contexto de escasez de dólares oficiales y una demanda sostenida por parte de empresas y personas, que buscan mecanismos legales para acceder a divisas y proteger su poder adquisitivo.
En El Diario te explicamos quiénes participan en ese mercado y cómo funciona para ofrecer un panorama completo de su dinámica y de su impacto en la economía venezolana.
¿Qué es el mercado cambiario en Venezuela?
El mercado cambiario es el espacio donde se compran y venden divisas, como dólares o euros, a cambio de bolívares. Su función principal es permitir que empresas, instituciones y personas puedan adquirir moneda extranjera para ahorrar, realizar pagos autorizados o proteger el valor de su dinero.
En Venezuela, este mercado no funciona como un mercado libre, sino que el Estado, a través del Banco Central de Venezuela (BCV), regula el tipo de cambio oficial e interviene de forma discrecional en la oferta de divisas, principalmente a través del sistema bancario. Al mismo tiempo, existen canales informales —como operaciones entre particulares o referencias difundidas en plataformas digitales— donde la oferta y la demanda determinan el precio de las divisas.
El resultado es un mercado fragmentado, donde conviven la tasa oficial establecida por el BCV y distintos mecanismos privados e informales para obtener divisas.
¿Qué papel tiene el Banco Central de Venezuela en la inyección de divisas?
El BCV es el principal actor del mercado cambiario formal en el país. Su función es suministrar divisas al sistema, principalmente dólares, mediante intervenciones cambiarias canalizadas a través de la banca pública y privada, y no mediante ventas directas al público.
Estas intervenciones buscan atender parte de la demanda de divisas para actividades económicas consideradas prioritarias, como importaciones de bienes esenciales o pagos internacionales autorizados por el Estado. Sin embargo, la cantidad de divisas que el BCV puede ofrecer es limitada y no siempre alcanza a cubrir la totalidad de la demanda interna.
Por esta razón, además del mercado regulado, existen otros mecanismos de compra y venta de divisas que operan de manera paralela, como transacciones privadas entre clientes, remesas familiares y plataformas digitales.
¿Cómo se realiza la compra de divisas a través de la banca?
En el mercado cambiario formal, la compra de divisas se realiza principalmente a través de la banca pública y privada autorizada por el BCV. Las personas naturales y jurídicas pueden solicitar la compra de moneda extranjera utilizando fondos en bolívares, generalmente mediante plataformas electrónicas de los bancos.
Estas operaciones se efectúan bajo modalidades reguladas, como el menudeo cambiario —orientado principalmente a personas naturales y operaciones de menor monto— y las mesas de cambio, donde se canalizan ofertas y demandas de divisas dentro de los límites establecidos por la normativa vigente.
Una vez aprobada la operación, las divisas adquiridas suelen acreditarse en cuentas en moneda extranjera abiertas en el sistema bancario nacional. La disponibilidad de divisas, los montos autorizados y las comisiones aplicables dependen de la regulación del BCV y de la oferta existente en cada momento.
¿Qué otros actores intervienen en la compra y venta de divisas en Venezuela?
En el mercado cambiario venezolano participan diversos actores, tanto estatales como privados, que ofrecen y demandan divisas en distintos niveles.
Entre los organismos reguladores, el BCV cumple el rol de autoridad monetaria principal, al determinar el tipo de cambio oficial, administrar las reservas internacionales y realizar intervenciones cambiarias con el objetivo de incidir en la estabilidad del bolívar.
Por su parte, el Ejecutivo Nacional y Petróleos de Venezuela (PDVSA) constituyen una de las principales fuentes de divisas del país a través de los ingresos petroleros. Sin embargo, estas divisas no ingresan automáticamente al mercado cambiario y su disponibilidad depende de decisiones fiscales, operativas y del contexto internacional.
Entre los intermediarios autorizados se encuentran los bancos universales y microfinancieros, que operan mesas de cambio y facilitan operaciones de compra y venta de divisas para personas naturales y jurídicas, siempre dentro de los límites fijados por el BCV.
Además, las casas de cambio autorizadas permiten realizar transacciones de menor escala, especialmente vinculadas a remesas y operaciones de menudeo.
También participan personas naturales y jurídicas. Los individuos suelen comprar o vender divisas para ahorro, pagos autorizados o gastos de viaje, mientras que las empresas e importadores requieren moneda extranjera para adquirir insumos, reponer inventarios o cubrir operaciones internacionales permitidas por la regulación vigente.
Finalmente, existen entidades de control que supervisan el funcionamiento del mercado. La Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) verifica que los bancos cumplan con las normativas sobre cuentas y transacciones en moneda extranjera, mientras que la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) vigila que los comercios utilicen como referencia obligatoria el tipo de cambio oficial del BCV en sus operaciones.
¿De dónde provienen las divisas que circulan en Venezuela?
Las divisas que circulan en Venezuela tienen distintas fuentes, más allá de las operaciones directas del Estado o de la banca.
Una parte relevante proviene de los ingresos por exportaciones, principalmente petróleo, aunque también de otros productos que generan entradas de dólares al país. Otra fuente importante son las remesas enviadas por venezolanos en el exterior, que llegan a hogares y empresas y se incorporan tanto al mercado formal como al informal.
Adicionalmente, las transacciones realizadas con tarjetas de crédito y débito emitidas fuera del país permiten la entrada de divisas al sistema financiero local, que luego pueden ser canalizadas a través de la banca.
En los últimos años, también se ha incrementado el uso de criptomonedas vinculadas al dólar, como el USDT, que funcionan como mecanismos alternativos para mover y acceder a divisas en un contexto de oferta oficial limitada.
¿Por qué se habla sobre una escasez de divisas?
Asdrúbal Oliveros, economista venezolano, explicó en una entrevista para El Diario que la escasez de divisas está ligada a la poca capacidad del país de generar dólares a través del petróleo, su principal fuente de divisas.
Oliveros señaló que Venezuela sigue dependiendo de los ingresos petroleros para generar dólares y sostener la oferta en el mercado interno.
Cuando esos ingresos son bajos —por limitaciones operativas u otros factores que afectan los envíos y los descuentos del crudo—, la cantidad de dólares disponibles se reduce.
¿Por qué existen mercados paralelos de divisas en Venezuela?
La cantidad de dólares que ingresa al país y se inyecta en el sistema regulado no es constante. Depende de factores como los ingresos petroleros, el comportamiento de las exportaciones y las decisiones del BCV sobre sus intervenciones cambiarias.
Cuando la oferta de divisas disponibles en el mercado formal resulta insuficiente para cubrir la demanda de empresas, personas y comercios, surgen mercados paralelos o informales, donde el precio de la moneda extranjera se forma a partir de la oferta y la demanda entre participantes privados.