El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, afirmó este miércoles 4 de marzo, desde el Palacio de Miraflores, que existen amplias oportunidades de colaboración con Venezuela en materia energética y minera, y aseguró que empresas estadounidenses están dispuestas a invertir nuevamente en el país.
Burgum explicó que su visita se produjo en el marco de lo que describió como una colaboración con el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, orientada a la estabilización del país.
“Las colaboraciones para una sinergia entre ambos países no tienen límites. Lo que esto puede significar es realmente asombroso. Venezuela es un país rico en petróleo, gas y minerales; en este mundo tan enorme somos vecinos geográficos con mucha sinergia”, expresó el funcionario.

El secretario señaló que lo acompañó en la visita una de las empresas más grandes del sector minero y sostuvo que varias compañías interesadas ya habían operado previamente en Venezuela. “Representan miles de millones de dólares en inversiones y en empleos bien remunerados, están deseosos por empezar”, afirmó.
Según Burgum, el trabajo conjunto entre ambas naciones se traduciría en “prosperidad para el pueblo venezolano y para los ciudadanos estadounidenses”, además de aportar estabilidad global.
Asimismo, el funcionario indicó que el gobierno venezolano buscará reducir los trámites burocráticos para facilitar el retorno de estas empresas y agilizar nuevas inversiones en sectores estratégicos como petróleo, gas y minerales.
Reforma de la Ley de Minas
En el marco de estos cambios, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez mencionó que en los próximos días presentará a la Asamblea Nacional una propuesta para reformar la Ley de Minas para ajustarla a lo acordado en las reuniones con el secretario Burgum.

«Hemos intercambiado información sobre los flujos de inversiones para Venezuela y nuevas tecnologías para desarrollar el sector de la minería. Estamos a la puerta de la presentación de una ampliación de la Ley de Minas», expresó la presidenta encargada.
Rodríguez también agradeció al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por su «amable disposición» de trabajo conjunto en una agenda que «fortalezca la cooperación binacional».
La presidenta encargada precisó que Burgum estará dos días en Venezuela para acordar diferentes puntos de la agenda energética conjunta entre Estados Unidos y Venezuela.
Visita del secretario del Interior de EE UU
Doug Burgum, se reunió este miércoles con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el Palacio de Miraflores, en Caracas, durante una visita oficial que forma parte de los contactos entre Washington y las autoridades venezolanas tras los cambios políticos registrados en el país desde enero.

En el encuentro, que se llevó a cabo en el Salón Simón Bolívar, estuvieron presentes la encargada de Negocios de Estados Unidos para Venezuela, Laura Dogu, así como representantes de diferentes empresas petroleras extranjeras.
Por parte del gobierno venezolano, estuvieron el vicepresidente sectorial para el Área Económica, Calixto Ortega Sánchez; el presidente de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), Héctor Obregón; y el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, entre otros. De acuerdo con la Embajada de Estados Unidos, la llegada de Burgum busca establecer contactos entre el gobierno encargado y las empresas, así como trabajar “por un sector minero legítimo y cadenas de suministro de minerales críticos seguras”.
Desde el 3 de enero de 2026, cuando la administración de Donald Trump realizó una operación militar sobre el país que llevó a la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, varios funcionarios estadounidenses de alto nivel han venido a reunirse con Rodríguez, en una apertura diplomática que no se había visto en Venezuela en la última década. El primero fue el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, apenas unas semanas después de los ataques. Luego, el 31 de enero, Laura Dogu y su equipo reabrieron la sede de la Embajada estadounidense en Caracas, abandonada desde 2019 tras la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
