La Fundación Formación de Dirigentes Sindicales (Fordisi) propuso que el sueldo mínimo en Venezuela quede fijado en 600 dólares para el sector educativo. La organización también considera que es necesaria una depuración dentro de las nóminas públicas.
Gricelda Sánchez, presidenta de Fordisi, consideró que este salario para los docentes es “necesario, viable y discutible” y agregó que se ha mantenido como una referencia en los reclamos realizados en años anteriores.
“Nosotros esperamos primeramente que se sinceren las nóminas”, agregó Sánchez en entrevista para Radio Fe y Alegría el miércoles 15 de abril.
Asimismo, aseguró que el salario de los trabajadores del sector educativo ha perdido valor desde marzo de 2022, cuando se redujo en 50 %. Sánchez exigió la restitución de primas laborales, el servicio funerario y la dotación de los Institutos de Previsión y Asistencia Social para el Personal del Ministerio de Educación (Ipasme).
Además, solicitó la incorporación del bono de 190 dólares al salario y pagar a los jubilados el cestaticket de 40 dólares.
Denuncian despidos y nóminas paralelas
La presidenta de Fordisi también denunció el despido de 50 mil docentes en distintas regiones del país, entre las que se encuentran Barinas, Táchira, Mérida, Caracas y Miranda, aunque no precisó el periodo en el que se produjeron estos despidos.
“¿Por qué mensualmente se sacan números gruesos de las nóminas en un país donde, según los últimos estudios de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), hacen falta más de 200 mil maestros? Entonces, ¿cómo es que suspendes a los que están?”, cuestionó.
Sánchez también afirmó que en el sistema de educación pública en Venezuela existen “nóminas paralelas y trabajadores que no están activos”. Por este motivo, cree que una “depuración” mejoraría las condiciones del sector educativo.
La presidente de Fordisi aseveró que no se puede responsabilizar a las sanciones internacionales de la crisis salarial en Venezuela, debido a que señaló que al país continúan ingresando recursos.
Gobierno instaló mesa de diálogo con empresarios y trabajadores para buscar consensos laborales
El 13 de abril, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, instaló una mesa de diálogo para recomponer las relaciones laborales en el país, donde líderes sindicales han impulsado protestas recientes para exigir un aumento del salario mínimo, actualmente en $0,27 al mes, según el tipo de cambio oficial fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV) para el 15 de abril.
El 8 de abril, la mandataria había adelantado que realizarán “un incremento responsable” del salario mínimo en Venezuela que se anunciará el 1° de mayo.
Rodríguez hizo un llamado al diálogo hasta alcanzar “soluciones duraderas y sostenibles” y agregó que el país continúa con sanciones, de acuerdo con unas declaraciones recogidas por el canal Venezolana de Televisión (VTV).
“Venezuela no merece seguir sancionada. Esa es una batalla que tenemos que lograr, la victoria en unión nacional. Pido el apoyo del sector empresarial y de los trabajadores”, expresó la funcionaria.
En enero de 2026, la organización no gubernamental (ONG) Provea emitió un comunicado para expresar que considera “indispensable” revisar el salario mínimo en Venezuela, actualmente fijado en 130 bolívares.
Provea subrayó que Venezuela acumula tres años y 10 meses sin un incremento del salario mínimo, el periodo “más largo” en casi tres décadas, por lo que hizo un llamado a la “reconstrucción del ingreso” de los trabajadores y sus familias.
