La agrupación venezolana de rock Viniloversus presentó su nuevo sencillo titulado “El Avión”, el segundo adelanto de su séptimo álbum de estudio La Frontera, previsto para su lanzamiento el próximo 27 de mayo bajo el sello Cúsica Récords.
En esta entrega, la banda profundiza en una sonoridad más introspectiva y nostálgica, abordando el fenómeno de la migración y sus implicaciones emocionales. El bajista, productor y compositor del tema, Juan Víctor Belisario, explicó que la canción retrata la sensación de distancia y desarraigo desde la experiencia del viaje.
“Es, quizás, la canción más introspectiva y nostálgica. Centrada en el fenómeno de la migración. Describe la melancolía de ver la tierra alejarse desde la ventana de un avión y la contradicción de querer irse pero sentir que no puede quedarse. La letra confiesa una verdad dolorosa: aunque por fuera uno diga que está mejor y que encontró el amor, por dentro hay miedo y un vacío que es difícil de llenar al cruzar La Frontera”.
“El Avión”, un tema de rock alternativo escrito por Belisario junto al vocalista Rodrigo Gonsalves, explora el sentimiento de pérdida asociado al exilio, así como la tensión emocional de enfrentarse a lo desconocido. La canción también aborda la persistencia de la vulnerabilidad, el recuerdo y la distancia como elementos que marcan la identidad del migrante.
Con La Frontera, Viniloversus apuesta por una evolución sonora que busca expandir los límites de su propuesta musical. Lejos de recurrir a fórmulas convencionales, el álbum se plantea como un ejercicio de exploración creativa, en el que la banda revisita su identidad artística desde nuevas texturas y enfoques.
“El Avión” ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales, y el álbum La Frontera puede ser pre-guardado en servicios de streaming.
Este nuevo tema sucede a “Vértigo”, primer corte promocional del disco y cuyo proceso creativo surgió durante una sesión nocturna entre Rodrigo Gonsalves y José Pablo Molina. El título no es casual: hace referencia al nombre original que tuvo la banda en sus inicios, lo que establece un puente entre su pasado y su presente artístico.
La canción fue grabada en México y contó con la producción, mezcla y masterización de Juan Víctor Belisario, quien también es bajista del grupo. El arte de la portada fue realizado por los propios integrantes de la banda.