Pasar la página del amargo momento en el que la Vinotinto no consiguió la clasificación al Mundial 2026 y tener la disposición de disfrutar el show futbolístico es parte de la mentalidad de quienes siguen este deporte en Venezuela.
Aunque no es una obligación, muchos fanáticos venezolanos se disponen a apoyar a alguna de las selecciones clasificadas, bien sea por algún lazo familiar, por gustos personales o por admiración a figuras populares como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo.
El ambiente mundialista también se vive en la calle, debido a que restaurantes, centros comerciales, plazas y hasta locales comerciales se visten con la temática del Mundial 2026, que se juega desde el 11 de junio en México, Estados Unidos y Canadá. Estos espacios también se vuelven parte de las tradiciones mundialistas, rituales y cábalas de los fanáticos venezolanos que disfrutan este torneo.
La cábala y el ritual
El fanático descubre en el proceso de seguir a su equipo qué sucede a su alrededor cuando su equipos ganan o pierden Algunos asumen conductas, vestimentas e incluso comidas como amuleto de suerte para la selecciones a la que siguen, por lo que adoptan un ritual o cábala que repiten constantemente hasta que se equipo se hace campeón.
Y aunque parezca poco probable que una decisión aislada de un fanatico a cientos de kilómetros de donde se juega el torneo, ellos aseguran que la evidencia los respalda.
Enrique Veloccia es entrenador y director de proyectos deportivos. Se considera un hombre de fútbol, por lo que seguir el Mundial 2026 es prácticamente una obligación.
Este año tampoco clasificó Italia, selección a la que también sigue y con la que llegó a poner en práctica las llamadas cábalas en ediciones anteriores.
“Soy fanático de Italia desde muy pequeño y sigo los mundiales desde el 86. Como Italia no clasificó al Mundial, no he comprado el album, porque si no está Italia no lo compro. Y en el 2006, cuando Italia ganó, hice una tradición durante todos los partidos hasta la final”, detalló Veloccia para El Diario.
Él veía los partidos de la Azzurra en el Centro Italiano de Caracas y cuando vio la primera victoria de la selección decidió utilizar la misma ropa de ese día en el mismo lugar durante cada partido.
“Usé la misma franela negra, el mismo blue jean, los mismos interiores, las mismas medias, los mismos zapatos. Los lavaba, los guardaba en una bolsa y usaba esa ropa cada uno de los siete partidos. Había pactado que si Italia quedaba campeón me iba a lanzar a una fuente y eso lo hice junto a otro amigo”, relató.
Como Italia y Venezuela no están presentes en este torneo, por el momento no tiene en mente hacer ninguna tradición o ritual más allá de ver todos los juegos que pueda para mantenerse informado.
“Veo todos los partidos, siempre estoy viendolos. Trabajo con fútbol, tengo que estar al día”, explicó.
Una perspectiva similar tiene Jordan Flores, quien apoyó fielmente a Argentina en el Mundial de Catar 2022, pero ve poco viable que la selección dirigida por Lionel Scaloni repita la hazaña este año.
En aquella edición adoptó junto a su hermano un ritual con el que pretendía darle suerte a la Albiceleste. Como Argentina perdió en su debut con Arabia Saudita en 2022, la tradición nació justo cuando empezó a ganar.
“Vi los partidos principalmente en mi casa, acompañado de mi hermano. Los dos estábamos en su cuarto, lo veíamos en su televisor. Él en su cama y yo en un puff que él tenía en el cuarto en ese entonces. Nosotros acostumbramos a comprar chucherías y refrescos, en ese momento buscamos las marcas que eran más económicas. Pues resulta que nos dimos cuenta de que cada vez que hacíamos eso Argentina ganaba”, explicó para El Diario.
Él le contó la curiosidad a sus amigos y ellos lo motivaron a repetir todo exactamente igual en los próximos juegos para ver si en algo influía para el campeonato de Argentina.
“Mis amigos estaban pendientes de que yo cumpliera con la cábala, sobre todo uno que al igual que yo era super fanático de Argentina y de Messi. Creo que fue ese momento en el que también entendí el concepto como tal de la cábala y de los rituales y empecé a aplicarlo”, dijo.
El día de la final entre Francia y Argentina, Jordan tenía un compromiso laboral relacionado con el Cusica Fest, por lo que no podía estar con su hermano y cumplir del todo el ritual. “‘Él lo vio en la casa con un amigo. Ahí tratamos como de jugar un poco con la cábala. Él se buscó a su mejor amigo para que sustituyera mi papel. Compró exactamente las mismas chucherías, repitió el mismo ritual con él”.
Jordan terminó viendo el alargue del partido y la tanda de penales en un autobús que lo llevó hasta el festival con la ayuda de una laptop, mientras su hermano se mantuvo fiel a la tradición que llevaron por casi todo el torneo.
“Digamos que de alguna manera la cábala se cumplió, incluso viéndolo así desde esta perspectiva, pienso ahora que quizá la cábala no era mía, sino que era de mi hermano, que necesitaba como que verlo en su casa con compañía y las chucherías, porque al final él hizo exactamente lo mismo, pero con con su mejor amigo y, bueno, Argentina campeón”, indicó.
Agregó que uno de sus amigos tenía como ritual hablar mal de la selección Argentina, aplicando el concepto de “anulo mufa”, una expresión supersticiosa que utilizan los argentinos principalmente para cancelar o prevenir la mala suerte. La palabra mufa proviene del lunfardo, una jerga coloquial originaria de Buenos Aires.
“Él es extremadamente negativo y trata como de jugar con este otro concepto de los mundiales que es la mufa, que es que cuando tú presumes que tu equipo va a ganar, lo que lo terminas es como empavándolo, porque pierdes. Bueno, él trata de hacer una antimufa”, comentó.
De tradiciones familiares a momentos de concentración en solitario
Para Rosa Maerínez, seguir el Mundial fielmente es algo nuevo, una iniciativa que surgió gracias a que su hijo de 7 años de edad es fanático del fútbol.
Explicó para El Diario que su intención este año es ver junto a él todos los partidos que pueda, y que los horarios de los pocos días de clase que le quedan se lo permitan, como una nueva tradición familiar.
“Es algo que a él le apasiona y es muy bonito ver su emisión en cada partido, le hace mucha ilusión estar pendiente de todo lo que pasa”, relató la mamá.
Otra dinámica que adoptaron fue coleccionar las barajitas en el álbum del Mundial que lanzó Panini este año. Aclaró que aunque representa un gasto, es una actividad en la que comparten como familia.
“Él reconoce a los jugadores, aprende sus nombres, sobre sus países y de los continentes, entonces es algo que resulta hasta educativo”, añadió.
En la casa de Yorgelis Gómez siempre han sido fanáticos del fútbol e incluso ella y varios de sus hermanos han practicado este deporte en escuelas y equipos de Puerto Ayacucho, en el estado Amazonas.
Ella recuerda los mundiales como un momento para compartir en familia y con los vecinos de la cuadra, pero admite que este año no ha podido ver todos los juegos como lo habría hecho en años anteriores. Uno de los factores que influye en esto es el difícil acceso a los canales que tienen los derechos de transmisión y en Venezuela únicamente tiene los derechos de algunos juegos para pasar por televisión abierta.
“Cuando llegaba la hora de un juego importante sacamos el televisor al corredor y ahí los veíamos todos y venían los vecinos también”, comentó para El Diario.
En este momento, su familia está planificando para que esta tradición pueda volver a cumplirse en los próximos partidos y si es posible en la final que se jugará el 19 de julio.
También hay quienes prefieren ver los juegos y disfrutar de cada partido lejos de las multitudes y si es posible en solitario. Manuel Ramírez es ese tipo de persona y trata de hacer un seguimiento minucioso de los encuentros para buscar curiosidades mientras observa.
“Soy enemigo de ver los partidos con multitudes, porque obviamente a mí me gusta analizar, me gusta revisar jugadas, inclusive comentarlas en mis redes sociales y siento que en una plaza o en un restaurant no voy a tener esa posibilidad porque voy a estar más involucrado en la atmósfera, en la experiencia, en el ambiente, en la algarabía de la gente y no en verdaderamente disfrutar del partido como como lo vengo haciendo”, explicó para El Diario.
Comentó que por el momento no siente afinidad por alguna selección para proyectarla como campeona del Mundial 2026, pero cree que eso pueda ocurrir con los días. Explicó que un ritual que le gusta complir durante los torneos es ver los juegos siempre por un mismo canal de televisión.
“Cuando se trata de una instancia decisiva, una instancia final, trato de ver el partido en el mismo canal donde lo venía viendo desde que empezó el torneo, por ejemplo, si yo vi el debut de Argentina por DirecTV Sports, quiere decir que el resto del torneo lo voy a seguir viendo por ese canal, porque siento que si no lo veo por ahí el equipo al que le estoy ligando puede perder”, añadió.
Sea en solitario, entre amigos o familia, el Mundial de fútbol está rodeado de actividades, costumbres y rituales que forman parte de momentos anecdóticos para los venezolanos y los fanatico del deporte en general.