Consumo de noticias: el esfuerzo de los venezolanos por encontrar el equilibrio ante la sobreinformación

La exposición constante a noticias sobre la situación política, económica y social del país ha llevado a algunos venezolanos a replantearse su relación con las redes sociales y las notificaciones del celular
Andreína Barreto Jové
6 Min de lectura

Conforme a los criterios de

En Venezuela, mantenerse informado es parte de la rutina diaria de muchas personas. La incertidumbre política, las dificultades económicas y los cambios constantes en el entorno hacen que miles de ciudadanos recurran a las redes sociales, aplicaciones de mensajería y portales informativos para conocer las últimas actualizaciones del acontecer nacional.

Sin embargo, esa necesidad de estar al tanto de lo que ocurre también puede convertirse en una fuente de estrés, ansiedad y cansancio emocional.

La psicóloga venezolana María Fernanda Ciavaldini explicó en una entrevista para El Diario que la exposición continua a noticias relacionadas con crisis, conflictos o situaciones de incertidumbre mantiene al organismo en un estado constante de alerta.

“Nuestro cerebro no distingue lo real de lo imaginario. Aunque una amenaza no esté físicamente presente, el cuerpo va a reaccionar exactamente como si lo estuviera”, señaló.

De acuerdo con la especialista, cuando una persona consume de manera sostenida contenidos sobre conflictos, crisis políticas o problemas sociales, el organismo libera cortisol (la hormona asociada al estrés) durante periodos prolongados, lo que genera desgaste físico y mental.

“Si esa exposición no es puntual, sino que se mantiene durante horas o durante días seguidos, inevitablemente va a tener un costo importante porque el cuerpo percibe que la amenaza nunca terminó”, agregó.

Consumo de noticias: el esfuerzo de los venezolanos por encontrar equilibrio ante la sobreinformación
Foto: Freepik

La falsa sensación de control

Ciavaldini consideró que uno de los factores que alimenta el consumo excesivo de información es la búsqueda de certezas en contextos inciertos.

La especialista explicó que muchas personas recurren constantemente a las redes sociales porque creen que estar más informadas les permitirá anticipar escenarios negativos o prepararse mejor para ellos.

“Consumir mucha información sobre una noticia da una falsa sensación de control. La persona siente alivio momentáneo porque cree que está al tanto de todo, pero al poco tiempo vuelve la preocupación y repite el ciclo”, indicó.

La especialista advirtió que esta dinámica puede derivar en síntomas de ansiedad, agotamiento emocional e incluso cuadros clínicos cuando se prolonga durante largos períodos.

En el caso venezolano, el impacto puede ser mayor debido a que gran parte de las preocupaciones que generan incertidumbre forman parte de la vida cotidiana.

“La amenaza no es algo que la persona se está imaginando, sino que muchas veces la está viviendo. Hay variables que no controla y que afectan su día a día, como los servicios públicos, la economía o la capacidad de planificarse a largo plazo”, afirmó.

Consumo de noticias: el esfuerzo de los venezolanos por encontrar equilibrio ante la sobreinformación
Foto: Freepik

Entre la necesidad de informarse y el bienestar personal

Miguel Tortorza, ingeniero y ciudadano venezolano de 34 años de edad, reconoció que en determinados momentos ha sentido la necesidad de limitar su consumo de información.

Recordó que durante las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y tras los acontecimientos ocurridos la madrugada del 3 enero de 2026, pasó largas horas pendiente de las actualizaciones en redes sociales y medios digitales.

“Al transcurrir los días he tenido que limitar el uso del celular porque la información puede ser muy confusa y contradictoria”, comentó.

Para Tortorza, resulta difícil desvincular la vida cotidiana de las noticias en Venezuela. No obstante, aseguró que aprendió a establecer ciertos límites para evitar que la actualidad absorba por completo su atención.

“Trato de estar informado constantemente, pero he aprendido que no puedo pasar todo el día pendiente de una misma noticia porque eso evita que pueda disfrutar el resto de mi cotidianidad”, señaló.

Actualmente, suele revisar las noticias en la mañana y antes de dormir en la red social X y en las redes sociales y páginas web de medios de comunicación. Además, procura reservar algunas plataformas exclusivamente para el entretenimiento como TikTok e Instagram.

La importancia de hacer pausas

La especialista insistió en que desconectarse temporalmente de las redes sociales o reducir las notificaciones puede ser una estrategia saludable para proteger el bienestar emocional.

Ciavaldini aclaró que esta práctica no implica ignorar la realidad ni vivir al margen de lo que ocurre, sino establecer límites conscientes al consumo de información.

“Cuando apagamos las notificaciones o hacemos pausas, dejamos de alimentar un ciclo que mantiene al cuerpo en estado de alerta constante. Es darle un descanso al cerebro y enseñarle que también puede relajarse”, explicó.

La psicóloga recomendó identificar horarios específicos para informarse y dedicar tiempo a otras actividades que favorezcan el descanso mental, como compartir con familiares, practicar deportes o desarrollar hobbies.

En el caso de Tortosa, actividades como ver películas o hacer ejercicio se han convertido en herramientas para alejarse temporalmente del celular. “Intento evitar revisarlo mientras estoy haciendo actividades recreativas o deportivas”, afirmó.

Andreína Barreto Jové
6 Min de lectura