A una semana del terremoto del pasado 24 de junio, la Alianza de Mujeres Especialistas en Comunicación y Gobernanza Humanitaria ante la Emergencia emitió un llamado urgente a los medios de comunicación, empresas y ciudadanía para transformar la narrativa de la cobertura y frenar el caos en la gestión de la ayuda. El desorden en las redes sociales, la desinformación y las prácticas visuales que vulneran la dignidad de los afectados están colapsando los centros de acopio y comprometiendo la seguridad de las poblaciones más vulnerables.
Esta alianza de profesionales independientes advierte que el país ha transitado de la fase de emergencia médica inmediata a una etapa de crisis humanitaria prolongada. Afrontar este escenario requiere abandonar la impulsividad de las primeras horas y adoptar de forma obligatoria los lineamientos internacionales de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD 2025) y los estrictos protocolos de protección a la infancia de Unicef.
¿Qué es la «Acción con Daño» y cómo afecta la ayuda en Venezuela?
La Alianza destaca con profunda preocupación la proliferación de lo que llamamos «sensasionalismo de la miseria» en las plataformas digitales, donde se exponen rostros de niños heridos en hospitales o personas llorando en situaciones de shock. Esta práctica constituye una flagrante violación a la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) y contrária las directrices de comunicación ética de ACNUR.
Asimismo, las especialistas alertan sobre la ejecución inconsciente del principio de «Acción con Daño» . La viralización de cadenas desactualizadas en grupos de WhatsApp pidiendo insumos específicos para casos individuales está provocando la saturación masiva de suministros innecesarios en unas zonas (como el colapso logístico temporal que obligó a Cáritas de Venezuela a solicitar treguas de ordenamiento), mientras que otras comunidades quedan en el total abandono.
Ruta estratégica de 7 pasos del PNUD 2025 para la gestión de crisis
Para combatir la infoxicación y optimizar los recursos, la alianza distribuye de manera pública y gratuita un documento técnico unificado con cinco (5) infografías operativas diseñadas para que editores, gremios y universidades planifiquen sus mensajes bajo la metodología del PNUD (2025). Esta ruta de planificación estratégica exige:
- Evaluar la situación y el contexto real del impacto del sismo en el desarrollo a largo plazo del país.
- Definir objetivos de comunicación claros, diferenciando la información institucional de los mensajes de utilidad para los beneficiarios.
- Definir las acciones tácticas basadas en datos contrastados y no en intuiciones.
- Desarrollar mensajes transparentes basados estrictamente en hechos comprobables.
- Seleccionar la audiencia principal: Gobierno, aliados, ciudadanía, colaboradores o medios.
- Definir canales de difusión y productos adecuados como carruseles educativos o editoriales técnicos.
- Definir el momento de la comunicación (timing), entendiendo que el silencio institucional es a veces más potente y responsable que un mensaje apresurado.
Esta alianza técnica exige de igual forma la prohibición absoluta de logotipos gigantes corporativos en la zona cero, promoviendo un pacto de neutralidad de marcas donde el protagonismo de la comunicación pertenezca exclusivamente a los ingenieros, sismólogos y médicos que operan en el terreno.
Protocolo de Unicef para la protección infantil ante desastres naturales
Ante el complejo panorama en las zonas afectadas, la Alianza enfatiza de manera prioritaria el protocolo de seguridad de Unicef para el resguardo de niños, niñas y adolescentes (NNA). Para los editores y gestores de redes sociales, el protocolo se divide estrictamente en las siguientes acciones de resguardo:
- LO QUE NO SE DEBE HACER (Líneas Rojas):
- Evitar el sensacionalismo clínico: Mostrar a menores de edad en camillas de campaña, con heridas visibles, vendas, en ropa interior, o en condiciones de higiene vulneradas tras el terremoto.
- Evitar el identificador geográfico real: Publicar el nombre completo del niño, su edad exacta, el nombre de sus padres fallecidos o la ubicación específica del refugio donde duerme. Esto facilita el rastreo por parte de redes de delincuencia organizada y trata de personas.
- Evitar el «regalo corporativo»: Grabar la reacción de sorpresa o llanto de un niño al recibir un juguete o alimento, obligándolo indirectamente a posar junto al logo de la organización.
- LO QUE SE DEBE HACER (Estándar Unicef):
- Anonimato visual absoluto: Utilizar planos abiertos donde no se reconozcan las facciones, tomar fotografías desde la espalda del menor, o pixelar/difuminar el rostro de manera profesional (no con emojis que trivializan la protección).
- Fondos neutros o desenfocados: Aplicar el efecto de desenfoque de profundidad en los fondos para ocultar la infraestructura del refugio o la escuela destruida, impidiendo la geolocalización del menor.
- Espacios seguros de infancia: Si se documenta la labor humanitaria, enfocar el contenido en los «espacios amigables para la Infancia» de Unicef: niños dibujando, participando en actividades lúdicas o dinámicas psicosociales colectivas, resguardando su integridad emocional.
La Alianza de Mujeres Especialistas reitera su compromiso técnico con la reconstrucción moral y estructural del país, poniéndose a disposición de los jefes de redacción y directores de sostenibilidad para facilitar talleres de adopción de esta guía de manera gratuita. La ética y la estructura informativa también salvan vidas.
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