El gobierno encargado de Delcy Rodríguez anunció el 15 de julio que el Estado brindará un apoyo financiero para la recuperación de los comercios de El Junquito afectados por los terremotos del 24 de junio.
Esta parroquia, ubicada en una zona montañosa de Caracas, es conocida por sus atractivos turísticos y por ser un punto de conexión con La Guaira y la Colonia Tovar, en el estado Aragua. Sin embargo, el doblete sísmico que sacudió el norte del país causó daños importantes en gran parte de los establecimientos de comida característicos de la zona.
Rodríguez realizó una inspección junto con un equipo de trabajo del gobierno nacional. Desde El Junquito, explicó que los comerciantes que perdieron su fuente de ingresos serán subsidiados con el «bono de contingencia» mientras se ejecutan los trabajos de recuperación en la zona.
La funcionaria anunció también la creación de un Plan Maestro para El Junquito, que tendría como objetivo reactivar las actividades orientadas a la actividad turística, productiva, agrícola y comercial.
Agregó que convocará a especialistas con los conocimientos necesarios para participar en el concurso del Plan Maestro para El Junquito y presentar sus propuestas para la recuperación de las áreas afectadas.
Falta de una respuesta efectiva
Los habitantes y comerciantes de El Junquito denunciaron que, tras los sismos, la respuesta del Estado en esa entidad fue lenta y poco efectiva. Medios de comunicación nacionales e internacionales citaron, en los días posteriores a los terremotos, a vecinos que tuvieron que socorrer por cuenta propia a quienes estaban bajo los escombros de las casas colapsadas.
Algunos testimonios señalan que el primer equipo de rescate llegó cinco horas después de la tragedia. Además, alertaron que, ante la devastación ocurrida en La Guaira, los daños en El Junquito quedaron en segundo plano.
«La asistencia del gobierno nacional y local ha brillado por su ausencia, a pesar de que se cayeron muchas casas y muchas más están seriamente dañadas, lo cual ha obligado a decenas de personas a trasladarse a otros sitios o irse a los refugios», contó Óscar Andara, vecino de El Junquito, a BBC Mundo.
El vecino señaló que incluso las zonas residenciales de Caracas recibieron, durante los primeros días, mucha más asistencia que los comercios y casas que se desplomaron en la zona turística.