El Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) informó que el pago de la pensión correspondiente al mes de agosto se realizará el martes 21 de julio. Los pensionados recibirán un depósito de 130 bolívares, lo que equivale al monto del salario mínimo establecido por el gobierno venezolano.
‘‘Esta medida responde de manera directa al compromiso permanente que mantiene el gobierno Bolivariano con la protección social de los adultos mayores de la patria, en aras de garantizar la entrega oportuna de sus asignaciones mensuales de forma segura’’, detalló la institución a través de sus canales oficiales.
La institución solicitó a la población pensionada hacer uso de la banca electrónica no solo para corroborar si recibieron los fondos sino también para utilizar los bolívares. No obstante, dicha pensión representa muy poco para el bolsillo del venezolano.
Falta de poder adquisitivo de la pensión
A pesar de la regularidad en el cronograma de pagos, el monto depositado sigue perdiendo terreno frente a la realidad económica del país. Al contrastarlo con los costos de la vida diaria, la capacidad de compra de estos 130 bolívares es sumamente limitada.
Aunque el pago de la pensión alcanzaría para costear un pasaje de camioneta para un adulto mayor cuyo monto es de 70 bolívares, el monto solo puede cubrir un par de pasajes en rutas urbanas.
El ingreso mensual tampoco permite el acceso al costo total de la canasta alimentaria familiar, cuyo precio en junio se ubicó en más de 700 dólares. Esto obliga a los adultos mayores a depender de bonificaciones gubernamentales complementarias (como el Bono contra la Guerra Económica) y de las remesas familiares.
Si bien el gobierno complementa este pago con subsidios a través del Sistema Patria para indexar el ingreso integral, la pensión base del IVSS sigue resultando insuficiente para cubrir los gastos mínimos de alimentación y medicinas de un pensionado en Venezuela.