La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna (FICR) afirmó este jueves 23 de julio que las necesidades humanitarias en Venezuela siguen siendo muy grandes un mes después de los terremotos que sacudieron el país el 24 de junio y que hasta ahora registran 5.398 muertos, 29.460 desaparecidos, 16.740 heridos y 23.587 damnificados.
“El desastre está lejos de terminar. Continuar con las distribuciones de artículos esenciales y cuidar del bienestar de la población y de la salud pública es y seguirá siendo una prioridad en el mediano plazo; pero más adelante también lo será garantizar que las personas recuperen sus medios de vida y sus actividades de generación de ingresos”, sostuvo la directora regional de la IFRC, Loyce Pace, según una nota de prensa en el portal web de IFRC.
La IFRC recordó que solicitó 50 millones de francos suizos (53 millones de euros) para financiar su respuesta al terremoto, sin embargo, aseguró que solo ha recibido una cuarta parte.
Necesidades humanitarias esenciales para atender
Tanto la IFRC como la Cruz Roja Venezolana (CRV) han identificado tres áreas críticas para la asistencia humanitaria en el corto y mediano plazo: la atención primaria en salud, el cuidado de la salud mental y el acceso a agua potable.
Señalan que muchas familias todavía dependen del agua embotellada para beber, asearse y cocinar. El acceso al saneamiento es limitado, lo que eleva el riesgo de brotes de enfermedades en las zonas donde se aloja la población desplazada.
Miles de personas con enfermedades crónicas no han recuperado del todo la continuidad de su tratamiento, una interrupción que amenaza su bienestar y puede añadir presión al sistema de salud. Además, los sobrevivientes conviven también con ansiedad, miedo, tristeza e insomnio mientras atraviesan el duelo por la pérdida de sus seres queridos, sus trabajos y sus medios de vida.
Duración estimada de la atención humanitaria
La clínica instalada por la IFRC, gestionada por la Cruz Roja Española y reforzando el hospital de campaña de la Cruz Roja Venezolana, operará durante cuatro meses, cuya función será prestar servicios de salud y apoyo psicosocial que beneficiarán a cerca de 30.000 personas, señaló el comunicado de FICR.
Sin embargo, el presidente de la Cruz Roja Venezolana, Luis Manuel Farías Villanueva, afirmó en una entrevista con la agencia de noticias EFE que estima una operación de 24 meses para ‘‘seguir acompañando a la población’’.