El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) informó que este viernes 28 de agosto la onda tropical número 44 se desplaza al noroeste de la Guayana Esequiba, por lo que se estima que durante el día se generen mantos nubosos productores de precipitaciones de intensidad variable en Anzoátegui, el este de Miranda, el suroeste de Bolívar y Amazonas.
El pronóstico divulgado por la institución a través de sus canales oficiales apunta a que durante la jornada se registrarán lluvias y lloviznas en áreas del estado Falcón, mientras que para el resto del territorio nacional se prevé un cielo con nubosidad que variará de parcial a fragmentada.
Polvo del Sahara y monitoreo meteorológico
Adicionalmente, el Inameh indicó que continúa presente una concentración que varía de leve a moderada de polvo del Sahara sobre la geografía venezolana. Esta capa de partículas en la atmósfera suele limitar el desarrollo de nubes de gran altura y reduce la visibilidad horizontal, además de deteriorar la calidad del aire de forma temporal.
La llegada de la onda tropical número 44 se suma al dinamismo registrado en la cuenca del Atlántico durante la actual temporada de ciclones y sistemas tropicales. Frente a este panorama, los cuerpos de protección civil del gobierno nacional y regional mantienen el seguimiento de las cuencas e infraestructuras prioritarias para prevenir eventualidades generadas por el incremento del cauce de ríos y quebradas.
Estragos y afectaciones por el período de lluvias en Venezuela
El paso de las ondas tropicales durante la actual temporada de lluvias ha mantenido en alerta a los organismos de prevención en varias regiones del país. Las intensas precipitaciones acumuladas en los últimos meses han provocado el desbordamiento de ríos, quebradas y el colapso de arterias viales principales, afectando principalmente a comunidades de la región central, andina y los llanos occidentales.
Entre los eventos más críticos reportados por los cuerpos de seguridad y protección civil destacan los deslizamientos de tierra en zonas de alta pendiente y el anegamiento de viviendas en sectores vulnerables.