Un saldo de 494 víctimas dejó la ocurrencia de 299 siniestros viales documentados en Venezuela durante el mes de julio de 2026, según el monitoreo del Observatorio de Seguridad Vial (OSV). La población masculina concentró la mayor cantidad de afectados con 379 personas —290 lesionados y 89 fallecidos—, mientras que la incidencia femenina sumó 115 víctimas, comprendidas entre 101 lesionadas y 14 fallecidas.
El análisis demográfico evidenció que los accidentes impactaron de manera crítica a la población económicamente activa, con un predominio de jóvenes entre los 20 y 29 años de edad. En cuanto a la posición de los afectados, los usuarios de vehículos de dos ruedas sufrieron la mayor desprotección: 50 conductores y 9 parrilleros perdieron la vida, al tiempo que 177 conductores y 73 parrilleros sufrieron heridas.
Respecto al parque automotor involucrado, las motocicletas lideraron de manera absoluta con 254 unidades, seguidas por 111 automóviles particulares, 36 vehículos industriales, 32 camionetas y 14 autobuses. Las colisiones se registraron predominantemente en avenidas urbanas (113 casos) y caminos vecinales (45 casos), teniendo al exceso de velocidad (179 casos) y la impericia (58 casos) como los detonantes principales, con mayor incidencia durante las mañanas de los días lunes y miércoles.
Evaluación del OSV y llamados a la fiscalización electrónica
Ante el panorama crítico, la coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial, la periodista Rosibel González, instó al gobierno e instituciones competentes a transformar el enfoque preventivo en las vías del país.
“Las cifras de julio confirman que la tragedia en nuestras vías no cede y que continuamos perdiendo a los sectores más jóvenes y productivos de la sociedad debido a una conducta al volante caracterizada por el exceso de velocidad y la absoluta transgresión de las normas. Es imperativo que el Estado y las instituciones avancen hacia una fiscalización electrónica inteligente, campañas de educación vial permanentes y un control estricto sobre la conducción de motocicletas”, señaló González.
La vocera precisó que las estadísticas representan un subregistro de la contraloría social, condicionado durante el mes por la atención mediática sobre la contingencia por el doble sismo de junio y las lluvias registradas en el país.
Balance de siniestralidad con perspectiva de género en el primer semestre
En un informe especial complementario enfocado en la movilidad de las mujeres, el OSV reveló que 822 ciudadanas resultaron afectadas (657 lesionadas y 165 fallecidas) durante los primeros seis meses de 2026. Los datos demostraron una vulnerabilidad desproporcionada en roles pasivos: la posición de parrillera en motocicleta cobró la vida de 65 mujeres y dejó 283 heridas, asociada a la dependencia de este transporte ante las deficiencias del servicio público masivo.
A estas cifras se agregaron las ocupantes de vehículos particulares (45 fallecidas y 136 lesionadas) y las pasajeras de autobuses (9 fallecidas y 50 lesionadas). Por su parte, la indefensión peatonal cobró 21 vidas de ciudadanas, mientras que en la conducción directa se contabilizaron 19 motociclistas y 4 conductoras de automóviles fallecidas.
Sobre este balance, González concluyó que “las mujeres en Venezuela enfrentan una vulnerabilidad extrema en las vías, no por imprudencia al volante, sino porque recaen masivamente en los roles de pasajeras, parrilleras y transeúntes. La precariedad del transporte público las expone diariamente a la tragedia. Es imperativo que las instituciones del Estado implementen políticas de protección vial, control riguroso de la velocidad y un ordenamiento estricto del transporte en dos ruedas que priorice la vida de los ciudadanos”.