Desarrollar una cultura de seguridad vial en Latinoamérica es posible para Yango

La empresa de movilidad presentó en su reporte anual sobre la región que el número de incidentes se redujo un 31,2 %, en buena parte por la implementación de funcionalidades de monitoreo y prevención que se adaptan a las realidades de cada país
Jordan Flores
Jordan Flores - Redactor
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Viajar usando una plataforma de movilidad es un ejercicio de confianza que, con el paso de los años, se ha normalizado en una sociedad que cada vez demanda formas más óptimas para desplazarse entre los diferentes obstáculos de la ciudad.

Por eso, desde las empresas que se encargan de proveer estos servicios, garantizar la seguridad del usuario no solo es una responsabilidad, sino un desafío que obliga a repensar todo el tema del transporte en una región tan compleja y caótica como Latinoamérica, donde las muertes por accidentes de tránsito superaron las 14,21 por cada 100 mil habitantes en el año 2021, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ese motivo, la empresa Yango Group presentó el 2 de septiembre en la ciudad de Bogotá, Colombia, su reporte anual de seguridad vial Yango Ride Safety Report, en el cual recoge los datos de incidencias en la plataforma en los 25 países donde opera, y que por primera vez incluye información sobre Latinoamérica. De hecho, señala cómo la implementación de nuevas tecnologías logró una disminución del 31,2 % en incidentes asociados a la aplicación en la región entre 2024 y 2025.

Entre las novedades que presenta el informe, destaca una reducción del 31 % de los incidentes por conducción imprudente reportados a nivel global, y un porcentaje igual de reducción de las infracciones graves de tránsito. Igualmente, el tiempo de respuesta de sus sistemas de soporte urgente promediaron los cinco minutos. Señala que por cada incidente realizado a un pasajero, ocurren 200 en los que la víctima es el conductor, por lo que implementaron medidas como el bloqueo de 17.275 cuentas de pasajeros en los que se detectaron señales de posible fraude.

En Latinoamérica, los contactos entre pasajero y conductor posteriores al viaje, que suelen ser tomados como un indicador de disputas fuera de la plataforma, disminuyeron un 70 % en Bolivia, 78 % en Colombia, y 81 % en Perú, además de bloquearse 9.784 perfiles sospechosos, más del 56 % de los reportes mundiales. En Bolivia y Perú, también bajaron los reportes de conducción agresiva un 20 % y 25 % respectivamente, y un 24 % en el promedio regional.

Nuevo mercado

Desarrollar una cultura de seguridad vial en Latinoamérica es posible para Yango
Foto: Jordan Flores

El análisis para el Yango Ride Safety Report recogió datos hasta el primer semestre de 2025, justo un mes antes del lanzamiento de la plataforma en Venezuela, en julio de ese año. Por ese motivo no hay cifras o indicadores específicos sobre el país, aunque sí experiencias de lo vivido en otras partes del mundo que pueden adaptarse al caso venezolano y mejorar el servicio, que además cuenta con varios socios estratégicos como la plataforma Bip Bip.

“Esto es un trabajo de muchos años de estar reinventando y entender a través de la data dónde debemos mejorar, y estar desarrollando productos y funcionalidades que nos ayuden a solucionar estas problemáticas. En el caso de Venezuela, que es nuestro mercado más joven en la región, definitivamente todas esas funcionalidades hoy en día están habilitadas”, declaró.

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Foto: Cortesía

Entre los desafíos que buscan superar en el mercado venezolano, está la construcción de mapas que permitan recorrer con precisión la compleja geografía de ciudades como Caracas, sobre todo en los laberínticos callejones de sus sectores populares. También trabajan en la implementación de medidas como acelerómetros para detectar cuando los conductores manejan a exceso de velocidad o de forma imprudente, recibiendo llamados de atención o sanciones dependiendo del caso.

Bitton acotó que a pesar del poco tiempo en Venezuela, su objetivo es evitar lo más posible que se registren conflictos con conductores que intenten buscar arreglos económicos fuera del sistema o que no cumplan con los criterios de seguridad que sí se aplican en otros países. “Los precios son los que da la plataforma. Siempre que haya un conductor que trate de tergiversar esto y solicitar más, debemos reportar, ya que eso es una persona que no debe estar en el sistema definitivamente”, advirtió.

Tecnología para el desarrollo

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Foto: Jordan Flores

Durante la charla, Bitton señaló que cada país y cada ciudad enfrenta sus propios retos de infraestructura y tecnología, por lo que los servicios de movilidad no pueden operar igual aún en una región tan culturalmente parecida como Latinoamérica. Por eso, en los 25 países donde funciona la plataforma de Yango han desarrollado herramientas que deben adaptarse para garantizar la seguridad, no solo para responder a las incidencias, sino también para prevenirlas.

“La seguridad no depende solo de las plataformas, no depende solo de las autoridades o de las personas, sino que depende de todo el conjunto, todo el ecosistema. Y cuando todos estamos alineados, y trabajamos con la tecnología como motor principal para tomar decisiones en cuanto a todos los retos que presentamos es cuando volvemos nuestro sector más seguro”, explicó.

Al respecto, el gerente general de Yango Perú, Daniel Prado, expuso sobre toda la infraestructura tecnológica que la plataforma ha desarrollado para garantizar la seguridad tanto del conductor como del usuario antes, durante y después del viaje. Explicó que la plataforma cuenta con más de 25 funcionalidades adaptadas a cada país, y que han contribuido a pasar 11.7 reportes de incidencias por conducción imprudente en 2024 a 8.9 por cada millón de viajes en 2025 en Latinoamérica.

“Antes viene todo lo preventivo, todo lo relacionado con verificación de antecedentes, con verificación de usuarios, con validaciones de identidad. Durante el viaje viene todo lo relacionado con monitoreo y detección de alertas, digámoslo en vivo, para poder identificar algo antes de que realmente el usuario se tenga que contactar. Y después del viaje, yo creo que son dos etapas: una etapa de respuesta cuando algo negativo se da, pero también una etapa de aprendizaje, porque es cuando comenzamos a integrar toda la información que como plataforma tecnológica podemos obtener de un solo trayecto”, precisó.

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Foto cortesía Yango

Algunos de los aprendizajes que han tenido en los últimos años los han llegado a implementar medidas como un sistema de monitoreo capaz de saber la ubicación y velocidad del vehículo en tiempo real, diseñando rutas óptimas en función del tráfico u otros obstáculos en la vía. También en un sistema de reconocimiento facial al momento de solicitar una carrera a altas horas de la noche en zonas con altos índices de inseguridad.

Prado también resaltó la incorporación de un sistema de gestión de fatiga, diseñado para cuidar a los conductores y evitar que pasen largas jornadas de trabajo al limitar el número de horas continuas que pueden estar en la plataforma. En el caso de aquellos detectados como conductores imprudentes, también cuentan como herramientas que van desde llamados de atención en el momento, hasta medidas correctivas como perder prioridad en la asignación de los viajes.

Percepción de seguridad

Desarrollar una cultura de seguridad vial en Latinoamérica es posible para Yango
Foto: Jordan Flores

Laura Suárez, líder de Seguridad de la think tank ProBogotá Región, hizo énfasis en la diferencia que hay entre las cifras en crudo que se pueden obtener de los análisis, y la percepción de la ciudad que tienen sus habitantes. Por ejemplo, indicó que el 66 % de los bogotanos se siente inseguro, pero con el uso de la tecnología se pueden proveer mecanismos que permitan cubrir las deficiencias de seguridad, además de favorecer la comunicación entre los diferentes actores que participan en ella: prestadores de servicios, empresas, autoridades públicas como la policía y ciudadanos.

“¿Cuál es la conversación que deberíamos llevar y dónde está el verdadero desafío? En volver esto un tema de experiencia de ciudad, y cómo entonces llevamos a que esto funcione como un sistema: la empresa desarrollando sus mecanismos, la policía trabajando operativamente y los ciudadanos sintiéndose seguros. Cómo desarrollamos metodologías que entiendan que la percepción del ciudadano empieza desde que pone un pie fuera de su casa, y llega a su último destino”, explicó.

Taxistas de Cúcuta anunciaron el bloqueo de los tres puentes fronterizos con Venezuela: las razones 
Taxis en Cúcuta. Foto: Infobae

En este sentido, Stefanía Hernández brindó su experiencia como directora general de la empresa Taxis Libres, una de las empresas de transporte más grandes de Colombia, con más de 25 mil conductores afiliados en seis ciudades. Durante la charla, dijo que sus taxistas cuentan con una red de apoyo con la Policía Nacional de Colombia, que les permita sentirse acompañados, así como en formación para capacitarse en temas como la obligatoriedad de usar el cinturón de seguridad o de estacionar en espacios adecuados.

Adelantó que Taxis Libres trabaja en conjunto con la Secretaría de la Mujer de Bogotá para dictar talleres de formación en nuevas masculinidades para que los conductores aprendan a tener un trato respetuoso y seguro con sus pasajeras. También trabajan con la Policía Nacional en la implementación de un “botón púrpura” para garantizar una intervención inmediata de las autoridades en caso de presentarse un incidente de acoso o violencia de género.

Sobre dos ruedas

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Foto: Jose Daniel Ramos @danielj2511

Un elemento que se tomó en consideración en el foro fue el papel central que está teniendo la motocicleta como medio de transporte en América Latina. Solamente en Venezuela hay alrededor de 1,5 millones de motos registradas, de las cuales entre 270 mil y 300 mil son usadas para servicios de delivery o transporte.

“En Latinoamérica, entendemos, desde el punto de vista del motociclista, que la moto tiene un uso completamente diferente al resto del mundo, o por lo menos en el Sur Global, y es que es un elemento de trabajo. Eso no pasa en Europa o Norteamérica, es rarísimo para ellos”, indicó María Fernanda Ramírez, líder de Movilidad Sostenible y Segura de la ONG Despacio.

Precisó que si bien cada país de Latinoamérica tiene una visión particular dentro de su cultura, un factor común que encontró en sus diferentes estudios fue el ver la moto como un símbolo de ascenso social, sobre todo para personas jóvenes o de estratos bajos. No obstante, advierte que en la mayoría de los casos, los motorizados aprenden a manejar por su cuenta o por amigos y familiares, sin desarrollar una cultura vial adecuada.

De ahí su popularidad en muchos países como Colombia y Venezuela, pero también la necesidad de generar políticas que favorezcan la seguridad tanto de motos como de otros vehículos alternativos, como bicicletas o scooters. Algo que pasa desde el desarrollo de normativas e infraestructura pensadas para ellos, como en la educación de sus conductores.

“Ese es un reto muy grande que tenemos en Latinoamérica, y es cómo vamos a empoderar a esos motociclistas, que entiendan su responsabilidad y sean parte del enfoque del sistema seguro, que es algo de lo que está hablando mucho la Organización Mundial de la Salud, y donde todos los actores de la movilidad son responsables”, dijo Ramírez.

Desarrollar una cultura de seguridad vial en Latinoamérica es posible para Yango
Foto: Jordan Flores

Prado indicó en entrevista para El Diario que Yango incursionó hace año y medio en su servicio de mototaxi (tuk-tuks) como un experimento para incorporarse a un mercado que tiene más de 4 mil tuk-tuks activos solamente en la ciudad de Lima, pero que no habían sido incluidos antes en ninguna de las plataformas de movilidad existentes allí. Indicó que estos vehículos no solo son usados para el turismo y la recreación, sino que constituyen todo un sistema de transporte informal, sobre todo en los distritos periféricos y residenciales cuyas calles son difíciles de acceder para automóviles más grandes.

“Acá es un reto porque no es competir con otra plataforma, sino construir un ecosistema de cero, pero es precisamente lo que Yango hace, desarrollar servicios de tecnología para las necesidades del día a día. Entonces el 83 % de las personas en Lima vive dentro de estos distritos y entonces en su movilidad diaria está más presente el mototaxi o tuk-tuk que los carros”

Para ellos, Prado contó que trabajaron con las autoridades de cada distrito para conocer los requerimientos de seguridad y sus propuestas para formalizar ese tipo de vehículos, así como incorporar a las cooperativas de transporte locales como afiliados. Esto último lo consideró clave para mantener la estructura tradicional, que ya está en contacto con su municipalidad, pero sumando nuevas tecnologías como su sistema Yango Maps, que permite a los conductores tener información sobre las zonas más congestionadas o inseguras, así como los accidentes del terreno en áreas montañosas o con calles muy empinadas.

Cultura vial

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Foto: Jose Daniel Ramos @danielj2511

Suárez aseveró que actualmente Bogotá posee un déficit de al menos 10 mil policías para atender los problemas de seguridad de la ciudad. Aseguró que desde la empresa privada es una responsabilidad usar su información y capacidades para ayudar a las autoridades a cubrir estas carencias y tomar decisiones que mejoren no solo la movilidad, sino también la seguridad de su gente. “Cuando el ciudadano, la policía y la empresa privada no se hablan, son todos espacios en los que el crimen encuentra dónde suceder”, alertó.

En Venezuela, durante años los altos índices delictivos estuvieron vinculados precisamente a los robos y ataques perpetrados por personas en moto, convirtiéndose incluso en causa de estigmatización social. Si bien en los últimos años esta percepción negativa se ha revertido, justamente reemplazada por la imagen del motorizado como repartidor o mototaxista, aún quedan temas pendientes como reducir el número de accidentes. Hasta julio de 2026, las motos protagonizaron la mayoría de los reportes documentados por el Observatorio Venezolano de Seguridad Vial, con un saldo de 50 conductores y 9 parrilleros fallecidos.

Bitton cree que, con articulación entre la empresa privada y las autoridades, así como un uso inteligente de la tecnología, puede revertirse también este problema y ayudar a desarrollar una mejor cultura vial en Venezuela y Latinoamérica. Afirmó que además de los castigos a quienes infringen la ley, también puede resultar propositivo crear políticas de incentivos para los conductores que sí la respeten, como exoneraciones al pagar trámites u otros beneficios.

“No todo tiene que ser garrote, también se trata de poder dar incentivos y beneficios. Ese es un tema que en Colombia lo estamos viendo y estoy seguro de que en Venezuela lo vamos a ver también, de cómo las plataformas, de la mano con las autoridades, podemos generar un comportamiento adecuado por parte de los conductores”, apuntó.

Jordan Flores
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