La pianista venezolana Gabriela Montero recibirá el Premio Pablo Casals 2026, reconocimiento que entrega la Kronberg Academy a destacados intérpretes de la música clásica y que lleva el nombre del célebre violonchelista y director de orquesta español Pablo Casals.
La pianista expresó su agradecimiento y destacó la figura de Casals como un referente del compromiso de los artistas con las circunstancias políticas y sociales de su tiempo.
El galardón, cuya ceremonia se realizará el 22 de septiembre, contempla además una dotación de 10 mil euros, monto que Montero decidió donar a la defensora venezolana de los derechos humanos Tamara Suju Roa.
“Durante más de dos décadas he admirado a María Corina Machado como una valiente heroína venezolana por su desafío a la tiranía, semejante al de Casals. Su integridad inquebrantable ha sido reconocida en todo el mundo, y hoy deseo rendir homenaje a la labor de otra heroína venezolana, Tamara Sujú Roa”, dijo la venezolana en un comunicado publicado en su cuenta de X.
Montero señaló que decidió dedicar el premio a Sujú por su trabajo en defensa de los derechos humanos en Venezuela. La abogada es directora ejecutiva y CEO del Instituto Casla, organización dedicada a la promoción de los derechos humanos y el Estado de Derecho, además de brindar asistencia legal a presos políticos en América Latina.
La pianista destacó especialmente el trabajo de documentación de Sujú sobre denuncias de tortura y violaciones de derechos humanos en Venezuela, antecedentes que, según señaló, han sido presentados ante organismos internacionales como la Corte Penal Internacional (CPI) y la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El legado de Pablo Casals
Pablo Casals fue un reconocido violonchelista, director de orquesta y compositor español, considerado una de las figuras más influyentes de la interpretación del violonchelo durante el siglo XX. Nació en El Vendrell, Cataluña (España), donde desarrolló una extensa carrera internacional y contribuyó a transformar la forma en que se interpretaba el instrumento.
Su versión de las Suites para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach fue especialmente influyente y ayudó a situar estas obras entre las piezas fundamentales del repertorio para violonchelo.
Además de su trayectoria artística, Casals destacó por su compromiso con la paz, la democracia y los derechos humanos. Tras la Guerra Civil española y el triunfo de Francisco Franco, se exilió en Francia y se negó a actuar en países que reconocieran al régimen franquista.
Su postura se mantuvo durante décadas, incluso cuando recibió invitaciones para regresar a España, lo que convirtió su carrera artística en una expresión de oposición política.
Por otro lado, durante la Guerra Civil española apoyó a refugiados y, posteriormente, continuó utilizando su prestigio internacional para promover la paz y denunciar las consecuencias de los conflictos y las dictaduras. En 1958, a los 81 años de edad, pronunció un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas y dirigió allí su Himno de las Naciones Unidas.
Este vínculo entre excelencia artística y compromiso social es precisamente uno de los elementos centrales del legado de Casals que inspira el premio que lleva su nombre.