El cardenal Baltazar Porras manifestó a la presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera, su preocupación por la situación social y económica de Venezuela, así como por la situación de los presos políticos, durante una audiencia celebrada este martes 15 de septiembre.
Tras el encuentro, Figuera señaló que Porras planteó la necesidad de que la mesa de diálogo se convierta en una expresión de las necesidades de los venezolanos y establezca al ser humano como prioridad. La dirigente estuvo acompañada por exdiputados de la AN electa en 2015 que forman parte de la delegación opositora que participa en el proceso de conversaciones con el gobierno.
El encuentro ocurrió dos días antes del inicio del segundo ciclo de conversaciones, pautado para el jueves 17 de septiembre. En esta nueva ronda, las partes tienen previsto continuar con el tema judicial e incorporar a la agenda las garantías civiles y políticas y la libertad de expresión.
El ser humano como prioridad
“Le hemos dicho que nos comprometemos a honrar un capítulo de la historia que necesita con urgencia una respuesta a Venezuela, una respuesta a todos los venezolanos”, afirmó Figuera.
La dirigente opositora sostuvo que el proceso de diálogo debe incorporar las necesidades cotidianas de los ciudadanos y anunció que la delegación conversará con comunidades para conocer sus problemas y llevar sus demandas a la mesa.
“El principal diálogo que debe existir en el país es un diálogo con aquella madre que necesita ir con sus hijos a la escuela porque no tiene en este momento forma cómo tenerlo, inclusive en su casa”, señaló.
Figuera también mencionó las dificultades de las mujeres que acuden a hospitales sin los recursos médicos necesarios para recibir atención y las de trabajadores que perciben salarios insuficientes para cubrir sus necesidades básicas.
“Aquel padre que sale a un trabajo para recibir escasamente un dólar por un sueldo que no le llena la expectativa de la canasta básica”, agregó.
“El diálogo tiene que vestirse de justicia”
Figuera sostuvo que la conversación con Porras trascendió el ámbito espiritual y estuvo relacionada con las demandas sociales de la población.
“Es una conversación que va más allá de lo espiritual, una conversación que refleja la demanda de un pueblo en este momento que está esperando que el diálogo esté a la altura del pueblo venezolano y que el diálogo se vista en este sentido de justicia”, afirmó.
La dirigente concluyó que la delegación mantendrá “las banderas de la fe, de la esperanza, de la justicia” y anunció visitas a comunidades y reuniones con familiares de presos políticos.