La Cruz Roja abrió este miércoles 16 de septiembre un Punto Comunitario en el balneario de Catia La Mar, en La Guaira, para atender a las personas afectadas por los terremotos del 24 de junio.
De acuerdo con un comunicado, el espacio estará abierto de lunes a viernes de 8:00 am a 5:00 pm y busca contribuir al bienestar físico, emocional y social de las familias, así como favorecer la reconstrucción de los vínculos y tejidos comunitarios durante el proceso de recuperación.
El Punto Comunitario ofrece apoyo psicosocial y primeros auxilios para personas de todas las edades, espacios recreativos para niños, niñas y adolescentes, actividades para personas mayores y charlas sobre salud, protección, higiene y autocuidado. Además, cuenta con baños y duchas para las familias.
Actividades adaptadas a las necesidades de la comunidad
El Punto Comunitario contará diariamente con una agenda de actividades diseñada a partir de las necesidades detectadas por la Sociedad Nacional durante su trabajo con las familias de Catia La Mar.
La Cruz Roja organizará, con base en la información recogida en la comunidad, jornadas de atención, talleres, actividades recreativas y espacios de orientación. La programación podrá ajustarse de acuerdo con las situaciones que enfrenten las familias durante el proceso de recuperación tras los terremotos.
El espacio contempla, además, criterios de Protección, Género e Inclusión (PGI), con el objetivo de facilitar una participación segura y accesible. Los habitantes podrán plantear inquietudes, entregar comentarios e informar sobre necesidades particulares, elementos que serán tomados en cuenta para definir las siguientes actividades.
Un lugar para reencontrarse y recuperar rutinas
El Punto Comunitario ofrece a las familias un espacio de encuentro y comunicación, que incluye un servicio de conectividad para facilitar el contacto con otros familiares, además de actividades de carácter educativo, recreativo y comunitario.
Estas iniciativas buscan generar espacios de interacción entre personas de diferentes edades y contribuir a la recuperación de algunas rutinas en medio de la emergencia. A través de la participación de los vecinos, los equipos también pueden conocer nuevas necesidades y prioridades de la comunidad.