• El parlamentario fue detenido por organismos de seguridad del régimen luego de no aceptar sobornos para quebrar su convicción política. Es la tercera vez que es tratado como desaparecido

Ha pasado un mes, quizás sin ver el sol. El parlamentario Gilber Caro fue detenido el pasado 20 de diciembre de 2019 por funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) en los alrededores de La Florida, en Caracas, y desde entonces no hay noticias acerca de su estado, a pesar de los recursos constitucionales presentados por su equipo de abogados.

Caro ha sido detenido por tercera vez en su cargo de diputado de la Asamblea Nacional. La primera vez fue capturado el 11 de enero de 2017 y fue liberado luego de un año y cinco meses. En esa ocasión estuvo desaparecido nueve días. 

La segunda vez que lo arrestaron fue el 26 de abril de 2019, 10 meses después de su excarcelación. Durante 34 días ni sus familiares, ni sus abogados conocieron su paradero. Lo liberaron el 17 de junio de ese año. Todas las causas que lo condenaban a estar tras las rejas fueron acusaciones del chavismo por “estar involucrado en sedición o terrorismo”.

La abogada Theresly Malavé indicó para El Diario que Caro, junto a su asistente de prensa Víctor Ugas, fueron presentados ante el Tribunal 2do de Control, donde les imputaron los delitos de traición a la patria, asociación para delinquir, porte ilícito de armas y terrorismo. Además, calificó el hecho como una desaparición forzosa con un proceso judicial. 

La abogada explicó que, junto a la madre de Caro, han visitado todas las sedes penitenciarias de Caracas para revisar los registros de las computadoras, pero el apellido “Caro” no está en el sistema.

«El régimen utiliza el mismo patrón contra quienes piensan distinto y luchan por un cambio en el país. Donde quiera que esté, sabemos que Gilber sigue firme en sus convicciones y en la lucha por una mejor Venezuela», dijo en declaraciones en el Palacio de Justicia. 

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Foto: Luis Morillo

La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) amplió medidas cautelares a favor del periodista Víctor Ugas, quien fue liberado en horas de la madrugada de este viernes, y exhortó al régimen de Nicolás Maduro a cumplir con las ya otorgadas al diputado Gilber Caro.

“La Comisión solicitó al Estado de Venezuela que adopte las medidas necesarias para proteger los derechos a la vida e integridad personal de Víctor Ugas. En particular, informe si el beneficiario estaría bajo custodia del Estado y las circunstancias en las cuales se encontraría, o bien de las medidas encaminadas a determinar su paradero o destino”, dijo la CIDH en un comunicado.

El fiscal general designado por Nicolás Maduro, Tarek William Saab, informó el pasado 10 de enero que el diputado Caro está detenido en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB). La información fue dada a conocer luego de 20 días en condición de desaparecido y sin que sus familiares conocieran su paradero. 

Volver a las mazmorras 

En junio del año 2018, Gilber Caro salió de la prisión, luego de más de año y medio de reclusión. El parlamentario perdió al menos 26 kilos de masa corporal durante su tiempo de detención.

“Me querían matar, pasé hambre y sed por el país y siempre soñé que me llevaban a Caracas. Volví a nacer, fue un año solo, me dejaron en una celda aislado, todo por Venezuela. Que este sacrificio no sea en vano”, dijo Caro al momento de salir en libertad y encontrarse de nuevo con su familia.

Ahora, su madre vuelve a emitir declaraciones desde el Palacio de Justicia, con la esperanza de recibir noticias sobre su hijo. Ella viene desde Catia, en el oeste de la capital del país, donde espera recibir a Caro por la misma puerta marrón de su casa, en su barrio Los Flores.

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Uno se siente impotente. Temo por la vida de mi hijo. Las otras veces lo han detenido, pero siempre nos informaban dónde estaba. Pero esta vez no tengo noticias. Solo pido ver a mi hijo, tengan compasión”, dijo Melania de Caro para El Diario.

Su hermana, Yeidi Caro, denunció que el parlamentario fue secuestrado por el régimen por no aceptar sobornos para votar en contra de Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, para su reelección como jefe del Parlamento. Relató que un día antes de ser arrestado por presuntos miembros de las FAES, el diputado le contó que estaban tratando de comprarlo para cambiar su posición política y apoyar al diputado Luis Parra, quien también se postulaba para ese cargo.

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Foto: Univisión

Caro señaló que debido a la negativa del parlamentario, el asedio en su contra se intensificó. “Me dijo que estaba siendo perseguido. Que le habían ofrecido dinero, pero que él no se iba a vender”, relató la hermana del diputado.

Los barrotes no han modificado su vida

Gilber Caro es un dirigente político que ha admitido un pasado vinculado a la violencia. A los 20 años de edad, en 1994, fue acusado de homicidio y condenado a 20 años de prisión por un crimen que él asegura que no cometió.

Asegura que durante sus 10 años de reclusión aprendió a ser un líder para la comunidad. Estuvo año y medio en el Retén de Catia en Caracas, un centro penitenciario que fue demolido un año después de la visita del papa Juan Pablo II a Venezuela en 1996. También estuvo cinco años en El Rodeo. 

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Foto: Univisión

Fueron seis meses en Yare y pasó por las celdas de El Junquito otros seis meses. Durmió dos años en el retén de La Planta, una sede penitenciaria que fue demolida en septiembre de 2012 después de un mes de motín.

Mientras estaba preso, decidió dedicarse a la labor eclesiástica como pastor, y fundó una organización no gubernamental llamada Liberados en Marcha, que ahora sirve para atender a ex presidiarios de todo el país que buscan asesoría en la reinserción social.

Gilber Caro fue uno de los fundadores de Voluntad Popular (VP) y es el primer ex presidiario en convertirse en diputado de la Asamblea Nacional de Venezuela. 

“Meditar y pensar. A eso me dedicaba en las celdas de aislamiento. También me despertaba todos los días con la fe de que las cosas iban a cambiar y, además, como preso político, con la esperanza de que pronto estaría libre”, dijo Gilber Caro en agosto de 2018.

Luego de un mes detenido, sus familiares continúan esperando comunicarse y encontrarse con el diputado para así constatar su estado de salud y que se aclare el verdadero trasfondo de su detención.

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