• El docente Jesús Lara, del Colegio San Ignacio de Caracas, ideó una manera de motivar a los estudiantes a seguir aprendiendo a través de Habbo Hotel durante la cuarentena

“¿Quién recuerda nuestro último tema del segundo lapso? Algo ha pasado en estos días sobre ese tema” pregunta el profesor Jesús Lara. “¿El petróleo?”, responde un alumno dubitativo. “Sí, correcto, Perret. ¡Muy bien!”. Así inicia su clase, pero no en acostumbrado salón del Colegio San Ignacio, al este de Caracas, sino en un entorno virtual en el mundo de Habbo, un espacio web que se ha convertido en el aula para que los jóvenes aprendan durante la cuarentena.

Más de 30 alumnos de tercer año están sentados en los pupitres virtuales con sus avatares: todos llevan la distintiva camisa azul, los niños optan por colocarles cortes de cabello extravagantes; las niñas le colocan sandalias y zarcillos. El profesor, con una pizarra a sus espaldas, es el primero en hablar y verificar si todos pueden conectarse. Luego inicia su clase sobre los procesos históricos de Venezuela y los contrasta con la situación actual.

Jesús Lara comentó en exclusiva para El Diario que tras el anuncio de la suspensión de clases por la cuarentena total obligatoria, pensó en buscar alternativas de enseñanza y recordó que él jugaba Habbo, un mundo virtual que le permitía interactuar en tiempo real, y entendió que de esa manera podía atraer a los estudiantes para hacer de las jornadas académicas algo entretenido.

A medida que transcurre la actividad educativa, los estudiantes hacen que sus avatares levanten la mano para participar y debatir. Para el inicio del tercer lapso hicieron un repasos sobre el caudillismo y cómo identificarlo. Varios responden de manera inmediata a las preguntas del profesor, otros buscan aclarar sus dudas, pero todos están en sintonía con el tema asignado.

Habbo: una red social para jóvenes

Habbo, o anteriormente conocido como Habbo Hotel, es una red social virtual administrada por una web finlandesa llamada Sulake Corporation Oy. El sitio web fue creado en el año 2000 y se ha expandido a más de 150 países donde ha registrado más 200 millones de usuarios, donde la mayoría tienen edades comprendidas entre 12 y 18 años.

“Una vez que los estudiantes conocieron la plataforma, ahora no quieren salir de allí. La receptividad ha sido brutal, ellos asisten a la hora programada al aula. Para ello hay una clase de acceso al salón que yo se las doy y programamos una hora académica. Por allí conversamos interactuamos, nos sentimos básicamente en el aula. Y luego de eso enviarme por correo, eso no es clases virtuales. En este caso yo interactúo con ellos, resuelvo sus inquietudes y comparto con ellos”, expresa Lara.

El docente detalló que no fue fácil presentar la idea a los padres y a la junta directiva porque no sabían cómo sería la dinámica y la manera de evaluar, entonces hizo una prueba para mostrarles la clase y ver la receptividad de los estudiantes y fue todo un éxito para el departamento de evaluación. Los padres aplaudieron la iniciativa y así comenzó con comprobaciones de lectura, foro de debates y discusiones sobre las guías que reciben por correo electrónico.

La conexión a Internet como obstáculo

Jesús Lara señaló que a pesar de la plataforma no requiere ninguna instalación en la computadora, las telecomunicaciones en gereal y en especial el Internet en Venezuela se encuentra en condiciones precarias. En cada salón de clases tiene a 35 estudiantes y 3 o 4 reportan que no pueden conectarse debido a que no tienen conexión.

“Si tuviésemos las condiciones óptimas en todas las instituciones educativas de Venezuela fuese una buena estrategia, pero debemos estar conscientes que en este caso el colegio donde yo laboro la mayoría tiene acceso a una computadora o a un teléfono inteligente y acceso a Internet. Esta no es la realidad en la mayoría de escuelas en el país”, expresó Lara.

En Venezuela la brecha digital es bastante grave y es un tema que afecta a gran parte de las instituciones educativas del país, tanto a profesores y estudiantes que no cuentan con los equipos necesarios y el sistema de conexión adecuado.

Hasta ahora la iniciativa se ha aplicado en cuatro secciones de segundo año, de 35 estudiantes cada una, y una sección de tercer año, en la que están 36 alumnos. Todos son convocados en horarios distintos y ven diversos temas de Historia de Venezuela el período comprendida entre 1810 y 1830, y luego de 1830 a 1908.

Los diseñadores de Habbo ayudaron al profesor a emular una parte del patio del Colegio San Ignacio para hacer sentir que están en el colegio antes de entrar a las aulas. Se observa la entrada a un salón de clases junto a un patio y la vista de El Ávila detrás. Una vez en el aula cada alumno debe colocar en su avatar su nombre y apellido, junto a la letra de sección que pertenecen y el número de lista.

Furor en redes ante las nuevas metodologías

Jesús Lara comentó que una vez que la noticia llegó a las redes sociales, le escribieron profesores de varias instituciones, incluso desde Maracay y Maracaibo para preguntarle cómo acceder a la página. Le comentan que se han motivado a incluir nuevos métodos en el proceso de aprendizaje con los estudiantes.

“Me atrevo a decir que si no fuera por las conexiones de Internet en Venezuela esta herramienta fuera 100% efectiva. La principal problemática de las clases a distancia ha sido el acceso a Internet, las precarias condiciones de conectividad, la falta del acceso al correo electrónico, es decir, es la principal causa de que haya fallas en la comunicación con los estudiantes”, dijo.

Para Lara es deber de los docentes encontrar las formas y las estrategias para divertirse junto a los estudiantes y aprender. Además, agregó que el contenido que se le enseña los estudiantes debe ser de utilidad para ellos, y de esta manera brindarle herramientas que les sirvan para la vida.

“Se puede aprender en la medida que nos divertimos. Si el estudiante se aburre en el proceso de enseñanza es difícil que el proceso cognitivo continué, se va a bloquear inmediatamente. Es un reto inmenso que necesita mucho apoyo de la familia, que necesita de mucho apoyo de quienes están en la casa durante la cuarentena para que le pongamos a esa generación que es muy vulnerable durante esta etapa de crecimiento”, expuso.

Los jóvenes despiden con sus avatares a Jesús Lara hasta la próxima clase en el salón virtual que emula al aula que asistían de lunes a viernes en Chacao. Este profesor encontró en Habbo un espacio donde poder transmitir conocimiento de un modo divertido a sus estudiantes, en una Venezuela donde las alternativas son escasas y el aprendizaje es un reto que los maestros deben superar en medio de la pandemia.

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