• La precaria producción del complejo refinador nacional y las dificultades del régimen venezolano para importar son factores que hacen que los almacenes de combustible estén en niveles críticos

“Además del declive de la producción de petróleo de Venezuela, que en junio se ubicó por debajo de los 400.000 barriles diarios (b/d), lo que realmente le preocupa hoy al ciudadano es la situación de los inventarios de la gasolina en el país, los cuales se encuentran en niveles críticos”.

Así lo considera el ingeniero de petróleo José Miguel Farias, en entrevista con El Diario, donde analiza el mercado del combustible nacional que, lejos de estabilizarse, está en pleno declive, según reportes de fuentes independientes.

—¿Habrá suficiente gasolina para cubrir la demanda en lo que resta del mes de julio?

—Actualmente los inventarios de gasolina en Venezuela se encuentran en niveles críticos. Por una parte, no se han podido poner a trabajar a una capacidad eficiente las refinerías nacionales, y, por la otra, ya estamos atravesando un escenario de agotamiento del combustible que llegó de Irán a inicios del mes pasado. 

—¿Hay datos precisos de Pdvsa o de fuentes independientes sobre la situación real de los inventarios de combustible para atender al mercado interno?

Según un reporte reciente de Argus Media, las reservas de gasolina con las que cuenta el país apuntan a que solo hay 15.140 barriles de 91 octanos y 1.890 barriles de 95 octanos, lo cual es terriblemente poco. Asimismo, según fuentes secundarias, Pdvsa se encuentra actualmente produciendo alrededor de 25.000 b/d de gasolina, donde las reparaciones de las refinerías venezolanas, ayudadas por Irán y China, han tenido resultados muy limitados.

—¿Volverán las colas a las inmediaciones de las estaciones de servicios?

—En las últimas semanas la sensación de escasez de gasolina se ha puesto de manifiesto por, en efecto, el regreso de largas colas de en las estaciones de servicios en el interior del país, con la situación mucho más exacerbada en los estados fronterizos. 

—¿Qué se puede esperar en el corto o mediano plazo para el parque refinador de Venezuela?

—Con la caída tan severa en la producción de petróleo, parece difícil esperar que pueda haber disposición de un flujo de caja positivo que permita remediar nuestra difícil situación en el corto plazo. Asimismo, como se ha visto, la presión por las sanciones seguirá aumentando, por lo que la capacidad de maniobra sigue siendo muy limitada. 

—¿Venezuela dejó de ser un actor relevante y líder en el sector energético de la región?

—Parece increíble pensar que la producción petrolera venezolana cayó en junio por debajo de los 400.000 barriles diarios. Tal ha sido la caída, que actualmente el país se ubica como el sexto productor de Latinoamérica, detrás de Brasil, México, Colombia, Argentina y Ecuador.

—¿Es factible que sigan llegando a Venezuela buques con gasolina e insumos para intentar hacer mantenimiento al parque refinador venezolano?

—Recientemente observamos cómo fiscales norteamericanos habían iniciado medidas legales para embargar cuatro tanqueros que se encontraban navegando hacia el país, argumentando que los beneficios de la transacción benefician a la Guardia Revolucionaria de la teocracia islámica, designada como organización terrorista. Más aún, Estados Unidos ha estado presionando a las compañías aseguradoras, certificadores y estados de bandera que registran los barcos, en función de utilizar vías diplomáticamente menos costosas para impedir que la administración venezolana haga negocios con el exterior.

¿Cuánto duró la gasolina iraní?

Un reporte del banco de inversión Torino Economics, al cual tuvo acceso El Diario, reveló que a fines de mayo el gobierno de Maduro importó desde Irán 1,53 millones de barriles de combustible. Este producto comenzó a distribuirse en la primera semana de junio y duraría entre 38 y 51 días si se toma en cuenta que en Venezuela se consumen entre 35.000 y 40.000 barriles de gasolina en la actualidad. 

El freno a las actividades productivas en Venezuela, en este contexto de pandemia, también paró en seco al consumo de gasolina. Si se compara con cifras de hace un año e incluso meses con las de la actualidad, se evidencia que en la antigua potencia energética de la región, contar con suficiente combustible es más que una proeza. 

En junio de 2019 los venezolanos demandaban 200.000 barriles por día (b/d). En enero de 2020 la cifra se ajustó a 130.000 b/d. Fuentes del sector energía comentaron a El Diario que la administración Maduro comenzó a importar combustible ante la paralización del parque refinador de Venezuela. 

“Los intentos de recuperar las refinerías de Amuay y Cardón han sido infructuosos. Son años de desidia y abandono por parte de la actual Pdvsa que no se pueden revertir por decreto, lo poco que se produce alcanza para muy poco. Hay que importar gasolina por un largo tiempo”, dijo un informante, quien solicitó el anonimato.

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