• El equipo de El Diario conversó con el doctor Daniel Sánchez, presidente de la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina, para conocer cómo fue el escenario que tuvo el país hace más de 100 años. Foto JAC

Así como las guerras mundiales cambiaron el curso de la historia, también lo hicieron las pandemias. Ciertas enfermedades como la peste bubónica y la gripe española llegaron a Venezuela y en su momento causaron gran revuelo.

El anestesiólogo Daniel Sánchez aclaró que el término pandemia se utiliza cuando “una enfermedad se encuentra activa simultáneamente en los cinco continentes” y coincide con los lineamientos que ha dicho la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde detalla que la enfermedad no haya circulado previamente, que no exista una población inmune y que su capacidad de transmitirse de persona a persona sea eficaz.

Por lo tanto, una epidemia no es lo mismo que una pandemia, ya que la primera se refiere a que afecta a un gran número de personas en un mismo lugar y durante un período de tiempo.

Este fue el caso de la peste bubónica que se registró en 1908 en Venezuela, que fue una epidemia. Si bien esta patología ha sido documentada hace varios siglos y representó una pandemia para la Europa de la Edad Media,donde mató a un tercio de la población humana de aquel momento, no se registró un gran número de casos y decesos luego de ese período.

En cambio, la gripe española, sí afectó a Venezuela en 1918, el año que inició la pandemia, solo que tardó siete meses en llegar al país.

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Imágenes sobre los estragos de la gripe española en Venezuela. Foto tomada de elucabista.com

El Puerto de La Guaira, el punto de partida

Hace 112 años, Venezuela estaba apenas terminando de celebrar la “Revolución Liberal Restauradora” encabezada por Cipriano Castro, el país se había enfrentado a diversos conflictos, pero nunca a una epidemia, como lo fue la peste bubónica.

La bacteria Yersenia pestis, el agente causal de la peste bubónica, llegó al país a mediados de 1908, a través de las ratas y las pulgas que residían en estos animales, contaminaron a todas las personas que venían en un barco que zarpó de Trinidad.

El doctor Sánchez, también profesor y jefe de la Cátedra de Historia de la Medicina de la Escuela José María Vargas de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explicó para El Diario que los primeros casos de estas enfermedades se registraron en el estado Vargas y que ambas llegaron por el Puerto de La Guaira. “Tanto en 1908 como en 1918 ese lugar era totalmente insalubre”.

La peste comenzó a infectar a los guaireños, “el primer médico venezolano en identificar la peste bubónica fue Rosendo Gómez Peraza, advirtió que había personas que estaban muriendo de esta enfermedad, había evaluado seis pacientes, de los cuales fallecieron tres el día que dio con el diagnóstico”, indicó el profesor universitario.

Gómez Peraza inmediatamente envió un telegrama a Caracas para informar lo que estaba ocurriendo. “El presidente de aquel momento era Cipriano Castro, él, muy alterado con la noticia, envió a Rafael Rangel, el director del laboratorio del hospital Vargas de Caracas, quien era un reconocido microbiólogo”.

Sánchez agregó otro dato curioso al relato: “muchos se pueden estar preguntando: ‘¿dónde estaba el doctor José Gregorio Hernández en ese momento?, ya era un médico y científico reconocido en Venezuela, además fue el maestro de Rangel, el gobierno no envió al doctor Hernández porque se encontraba en Italia en el seminario de la Cartuja de Farneta para convertirse en sacerdote, por esa razón no estuvo presente en la epidemia”.

El doctor Rangel fue para el Puerto de La Guaira, analizó el cultivo (la muestra) que se tomó de varios pacientes y no logró identificar la bacteria, por lo que dijo que la información que había recibido el gobierno era falsa.

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Fue tal el alboroto, que el periódico que existía en esa época llamado ‘El Constitucional’ puso en primera plana una foto del doctor Rangel donde lo señalaban como un héroe nacional y asegurando que no había peste negra en La Guaira. Esto ocasionó que Gómez Peraza fuera detenido y trasladado a La Rotunda, por incitar la alarma en el pueblo”, relató el profesor universitario.

La alegría duró poco, se continuaban registrando muertes en el estado Vargas, y el doctor Rangel regresó en secreto a La Guaira para tomar nuevas muestras, donde pudo determinar la presencia de la bacteria Yersenia pestis y confirmó que la peste bubónica estaba en Venezuela.

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Puerto de La Guaira durante la gripe española. Foto tomada de elucabista.com

“Luego se creó el cordón sanitario, para hacerle frente a la enfermedad y fue liberado el doctor Rosendo Gómez Peraza, y junto a Rangel combatieron la peste”, indicó Sánchez.

Parte de las medidas que se implementaron fue quemar la ropa de las personas que estaban infectadas, incluyendo sus casas, “con la promesa de que se iban a restaurar pronto esos hogares” y cualquier foco donde habitaran ratas.

El gobierno también incentivó a las personas a que cazaran a los roedores para combatir la enfermedad: “por una rata pagaban un real y por un ratón medio real, de allí se crearon unos crematorios para esos roedores”.

Sin embargo, la enfermedad llegó a Caracas, a través del ferrocarril que conectaba a La Guaira con la capital, “el primer paciente fue una señora que vivía por Caño Amarillo, cerca de la estación y allí fue donde comenzó la peste bubónica”.

Ante esta situación, Cipriano Castro le pidió ayuda a la Academia Nacional de Medicina, entre los doctores que prestaron su servicio para combatir la enfermedad en Caracas, estuvieron al frente Pablo Acosta Ortiz y Luis Razetti, quienes eran miembros de la institución y trabajaban en el Hospital Vargas.

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Rafael Rangel

Ellos agregaron otras medidas, hacer limpiezas diarias de las calles y “entre el cerro La Planicie y de El Calvario crearon un hospital de campaña para atender a los enfermos y evitar más contagios, (…) adicionalmente también utilizaron la ‘vacuna de yersin’ que hoy en día es el suero de convaleciente”.

Suero de convaleciente. Es la transfusión de plasma de la sangre de quienes se han recuperado de una enfermedad y generaron anticuerpos.

El mayor brote de peste bubónica en Venezuela fue en 1908, posteriormente se registraron casos puntuales y aislados hasta que desapareció del territorio nacional.

La primera pandemia registrada a nivel mundial fue la gripe rusa en 1889, el virus que causó la enfermedad fue el H3N5, que ocasionó 1.000.000 de muertes. 

“La gripe rusa no fue tan virulenta como lo fue la gripe española, que tuvo una mayor mortalidad y  por eso fue opacada (…). Cuando ocurrieron ambas enfermedades no se tenía conocimiento sobre la existencia de los virus, luego se supo con la llegada de los microscopios electrónicos y de otros artefactos para identificarlas”, aclaró el doctor Sánchez.

Usualmente las personas han asociado que el nombre de la gripe española deriva en que los primeros casos fueron registrados en España, pero no fue así. Esta enfermedad se desarrolló durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918),  la cobertura de las noticias estaba enfocada en el suceso bélico. Sin embargo, en España al ser un país neutral durante la guerra, la prensa no fue censurada e informó sobre la presencia del virus que afectaba su territorio.

Razetti, el médico estratega

El primer caso  oficial de la gripe española fue registrado  el 4 de marzo de 1918 en la base militar Fort Riley de Estados Unidos, siete meses más tarde el virus H1N1 llegó también por el Puerto de La Guaira a Venezuela.

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Luis Razetti

La enfermedad se había esparcido rápidamente y en ese período Juan Vicente Gómez ya era el presidente del país. Ante esta alarma sanitaria contactó a la Academia Nacional de la Medicina y se creó la Junta de Socorro del Distrito Federal que fue presidida por el doctor Luis Razetti, en aquel entonces no existía el Ministerio de Salud.

Aplicaron inmediatamente la cuarentena en el territorio nacional, “prohibieron las misas, cerraron los puertos, las escuelas y los comercios. También se limpiaban diariamente las calles y los edificios, trataron de hallar la causa de la enfermedad, pero en ese momento no sabían que se trataba de un virus, no tenían idea a qué se estaban enfrentando”.

La Junta de Socorro realizó un censo de los lugares donde había mayor registro de la gripe española, en ese estudio se percataron que la falta de higiene, desnutrición y la pobreza contribuían a que la enfermedad se propagara velozmente.

Los centros de salud se comenzaron a colapsar, tuvieron que crear hospitales provisionales en lugares públicos, como en la esquina de Maturín donde funcionaba la logia masónica.

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Rosendo Gómez Peraza

“Diariamente había más de 100 velorios en el Cementerio General del Sur, el saldo de muertos que dejó la gripe española en Venezuela fue de 25.000, entre esas personas estuvo Alí Gómez, el hijo del general Juan Vicente Gómez”, señaló.

Debido al alto número de fallecidos tuvieron que crear una gran fosa común para las víctimas de la enfermedad y fue llamado “La Peste”. 

En Venezuela también hubo cobertura sobre esta enfermedad, periódicos como El Universal elaboraron noticias al respecto y Luis Razetti tenía una columna semanal donde informaba sobre cómo iba la campaña para combatir la peste.

La gripe española atormentó a Venezuela por cuatro meses, ya en enero de 1919 fue disminuyendo la virulencia gracias a las medidas sanitarias que impuso el doctor Razetti.

Desde su perspectiva como historiador, el doctor Sánchez solo ve dos maneras de cómo pudiera terminar la pandemia del Covid-19: “La primera es que se desarrolle una inmunidad grupal, así como ocurrió con la gripe española o que se cree una vacuna”, y con respecto al escenario que tiene Venezuela con el coronavirus, considera que es complicado debido a la emergencia humanitaria que padece el país por la precaria situación que presenta el sector de la salud.

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