• Este miércoles a Stefani Flores la encontraron gravemente herida en una carretera del país caribeño

La comunidad de migrantes venezolanos en Trinidad y Tobago se encuentra alarmada. Este miércoles 12 de agosto Stefani Flores, una venezolana de 18 años de edad que se encuentra en el país caribeño, resultó agredida gravemente. La joven migrante vio trastocada su rutina cuando tres sujetos la atacaron.

Los reportes indican que la venezolana se dirigía en un taxi a su trabajo, en la localidad de San Fernando, donde se desempeña como vendedora de empanadas. Sin embargo, algunos vecinos de la zona la encontraron algunos kilómetros más adelante de donde había iniciado su ruta. 

Stefani Flores estaba sobre el asfalto llena de heridas punzo penetrantes en su cuerpo y rostro. Se presumía que sufrió abuso sexual, pero sus familiares indicaron en exclusiva para El Diario que esto no fue así. Apenas la encontraron la trasladaron a un hospital, pero su condición es grave.

Gracias a las cámaras de seguridad que se encuentran en la calle donde Flores tomó el taxi, quedó registrado el momento en el que se subió al vehículo, además de la placa de identificación del mismo. Gracias a estos elementos medios de comunicación trinitarios informaron que las autoridades capturaron a uno de los culpables.

Desafortunadamente, este es tan solo uno de los múltiples casos de agresión y violencia que han tenido que experimentar algunos venezolanos que han decidido abandonar su país en busca de mejores oportunidades.

Esta es una situación que se ha registrado en diversos países, a veces por xenofobia, pero también por otros motivos. Sobre todo ha ocurrido en naciones suramericanas, donde hay mayor cantidad de migrantes criollos. En El Diario te contamos cuáles han sido algunos de estos hechos.

Xenofobia en Ecuador

David Cerrada, de 19 años de edad, fue agredido violentamente el pasado 17 de julio en el Mercado Mayorista de Latacunga, en Ecuador, por ser venezolano. El joven también fue despojado de la carretilla que usaba como medio de trabajo.

La jornada de trabajo de David Cerrada transcurría con normalidad hasta que un grupo de aproximadamente 10 personas lo acorraló para quitarle la carretilla con la que transportaba la mercancía de los comerciantes. Primero lo golpearon en la cabeza, un hecho que lo dejó inconsciente durante algunos minutos. Luego lo agredieron nuevamente, pero esta vez en todo el cuerpo. 

Xenofobia e impunidad, el drama de un venezolano en Ecuador
Foto: Yovanny Álvarez

Su medio hermano, Yovanny Álvarez, relató en una entrevista para El Diario que muchos de los comerciantes ecuatorianos que estaban allí durante el momento de la agresión también intercedieron ante el hecho. “¿Acaso él está robando?”, exclamaban los presentes; pero la violencia no se detuvo.

Tras la agresión, tuvo que ingresar al Hospital General Latacunga, donde lo operaron de peritonitis. Se trata de la inflamación de una membrana llamada peritoneo que recubre las paredes abdominales. 

Uno de los agresores debió pagarle una indemnización a David por el hecho, pero hasta el momento de la entrevista no le habían cancelado nada.

Abuso sexual en Argentina

El hecho ocurrió en la localidad de José León Suárez, en Buenos Aires. El 20 de julio autoridades informaron que un hombre abusó sexualmente de una venezolana de 39 años de edad, quien se encontraba trabajando vendiendo comida.

Las autoridades locales informaron a medios argentinos que el culpable, de 23 años, tomó a la venezolana por la fuerza y la llevó cerca de las vías del Ferrocarril Miltre, donde abusó de ella.

Unos oficiales de la localidad que se encontraban cerca del lugar se percataron del hecho. El culpable intentó escapar, pero las autoridades lograron arrestarlo.

Agresión sexual en la frontera colombiana

En mayo de este 2020, la revista colombiana Semana reseñó el caso de varias migrantes venezolanas de las que abusaron sexualmente . Las agredieron mientras intentaban cruzar una trocha hacia Colombia. 

Isabel, una de las protagonistas del reportaje, contó cómo ella fue parte de un grupo de aproximadamente 200 mujeres que cayeron en manos de Migración y supuestos policías de ambos países (Venezuela y Colombia) mientras intentaban llegar a Cúcuta. 

De acuerdo con el testimonio de la mujer, abusaron de varias de sus compañeras por no tener dinero para pagar su paso por la trocha. “Primero lo hace el jefe de la trocha y después los demás”, agregó.

La violencia ha afectado a varios venezolanos, sin importar en el país en el que se encuentren. Muchas víctimas no corren con la suerte de podar contar y recuperarse de su experiencia; sin embargo, las comunidades migrantes mantienen siempre un mismo clamor: justicia.

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