• El equipo de El Diario conversó con varios especialistas sobre las medidas de bioseguridad que deben cumplirse en un proceso electoral y cuáles serían las repercusiones de unas elecciones frente al covid-19

Realizar elecciones en medio de la pandemia por covid-19 ha sido un reto para varios países del mundo. En algunas naciones los comicios se efectuaron con nuevos sistemas como medida de prevención, mientras que en otros se registró un alto porcentaje de abstención debido al miedo a un contagio por coronavirus. 

De acuerdo con el Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA Internacional), más de 70 países y jurisdicciones subnacionales en el mundo postergaron eventos electorales de todo tipo y más de 50 los han llevado a cabo en condiciones de pandemia. El próximo 6 de diciembre de 2020 Venezuela podría enfrentar ese desafío. 

El régimen de Nicolás Maduro anunció que para esa fecha se efectuarán las elecciones parlamentarias correspondientes al periodo 2021-2026. Sin embargo, esta convocatoria electoral está rodeada de más dudas que certezas en el ámbito político, técnicos y sanitario. 

La Organización de Estados Americanos (OEA) publicó recientemente una guía de recomendaciones para realizar elecciones en pandemia. El objetivo de este documento es brindar herramientas a los países que deseen continuar con transiciones democráticas, a pesar de la crisis sanitaria y sin afectar la legitimidad de los gobernantes ni sus períodos de mandato. 

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Las autoridades deben ser conscientes de que el principal riesgo de una elección es que se convierta en una oportunidad de amplificación de la propagación del covid-19 en el país. Por ello, los Estados y órganos electorales tienen una enorme responsabilidad. La pandemia implica una redefinición de todos los procedimientos y protocolos del proceso electoral”, advierte la guía del organismo internacional.

Recomendaciones básicas internacionales 

  • Distancia física de un metro y medio, durante todo el proceso electoral. 
  • Evitar abrazos y apretones de manos. 
  • Lavado de manos con agua y jabón o soluciones alcohólicas. Esta medida debe ser garantizada para todos los funcionarios electorales. 
  • Evitar tocarse la cara antes de lavarse las manos. 
  • Cubrir boca y nariz con el codo flexionado al toser o estornudar, usar pañuelos desechables y tirarlos luego de su uso. 
  • Uso de mascarilla, especialmente para los funcionarios electorales y votantes mayores de 65 años de edad. 
  • Desinfectar superficies y objetos de uso electoral con soluciones a base de alcohol o cloro. 
  • Garantizar buena ventilación en los espacios durante el proceso electoral. 
  • Organización de parte del ente electoral para evitar aglomeraciones. 
  • Revisar el diseño y ubicación del mobiliario para garantizar la seguridad y el distanciamiento entre miembros de mesa y electores
  • Evaluar el riesgo de la tinta indeleble. 
  • Considerar el uso de pantallas de acrílico en mesas de votación. 
  • Equipar los centros de votación con lápices y bolígrafos suficientes. 
  • Colocar información, señalización e infografías sobre medidas de prevención e higiene en los centros electorales. 
  • Crear un protocolo sanitario para el personal de los centros de votación. 

Organización en Venezuela 

Voceros del Observatorio Electoral Venezolano (OEV) consideran que el sistema electoral no cuenta con el tiempo suficiente para organizar unos comicios que cumplan con las condiciones políticas y sanitarias idóneas. 

Ignacio Avalos, sociólogo y miembro de la institución, aseguró que el tiempo mínimo que sugiere el observatorio para los preparativos de una elección son seis meses, debido a que cada proceso previo debe cumplirse a cabalidad. Además, señaló que en esta ocasión el Consejo Nacional Electoral (CNE) debe hacer la sustitución e instalación de nuevas máquinas de votación, lo que hace más engorrosa la organización de las elecciones parlamentarias. 

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Organizar unas elecciones es un trabajo que requiere mucho tiempo y en medio de una situación de pandemia hace todo más difícil. Nicolás Maduro habla de que se van a tomar todas las previsiones para proteger a la población, pero no sabemos si eso será suficiente”, detalló Avalos, en una entrevista para El Diario.

El sociólogo explicó que la situación actual de la pandemia y las proyecciones plasmadas en el último informe de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (Acfiman) indican que los contagios de coronavirus no han sido controlados en el país y, por lo tanto, un evento de gran magnitud como unas elecciones parlamentarias no serían un aporte positivo a la lucha contra el covid-19. 

“Un acto electoral implica aglomeraciones de personas y esa es una de las principales causas de contagios. En otras naciones se han implementado mecanismos como la votación por Internet, pero esa opción parece inviable en nuestro país”, destacó el vocero del OEV.

El observador añadió que también existiría la posibilidad de hacer las elecciones en varios días, pero advirtió que esta modalidad implica una mayor logística para asegurar la presencia del Plan República, los miembros de mesa y los testigos durante todas las jornadas.

Abstención

Ignacio Avalos insistió en que la abstención jugará un papel fundamental en las próximas elecciones parlamentarias. El especialista comentó que en esta oportunidad este porcentaje podría subir tanto por las dudas de la población hacia el sistema electoral, como por el miedo a contagiarse por covid-19. 

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Este es un escenario en el que el venezolano entra en el dilema de votar o proteger su salud. Habrá gente que no irá a votar por miedo, esto no tendrá nada que ver con si creen o no en la política”, agregó.

Otro aspecto que influirá en el porcentaje de abstención es la ausencia de votantes por enfermedad, que estén hospitalizados o con dificultad para salir de sus hogares por los síntomas asociados con el covid-19. 

¿Qué opina el sector salud?

Un escenario de aumento acelerado de casos positivos por covid-19 es el que advierten algunos especialistas médicos de cara a las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre. 

El equipo de El Diario consultó a dos infectólogos venezolanos sobre el papel que tendría un proceso electoral en la evolución de la pandemia. Ambos coinciden en que el panorama no sería alentador. 

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No creo que se deban hacer ese tipo de eventos, no importa las medidas que se tomen. Este tipo de elecciones propician el aumento de los casos por covid-19”, señaló el infectólogo Martín Carballo.

El médico indicó que en entidades como Distrito Capital -una de las más afectadas por la pandemia- ya están bajando los casos diarios. Esto de acuerdo con la información suministrada por el régimen. Sin embargo, advirtió que la participación masiva de los caraqueños en las elecciones significaría volver a registrar números altos en esta entidad. 

Por su parte, el médico Mario Comegna, explicó que si no se pueden postergar los comicios, sí se deben extremar las medidas de bioseguridad. El médico señaló que tanto las autoridades electorales como la ciudadanía deben cumplir con el uso de tapabocas obligatorio, distancia física e higiene de las manos. 

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En una elección nacional es relativamente difícil controlar todo esto, especialmente la distancia y las aglomeraciones, porque debes movilizar a millones de personas hasta los centros de votación”, añadió Comegna.

El especialista insistió en que el evento electoral tendrá repercusiones en la lucha contra el covid-19 en Venezuela. Esto sin importar la forma en la que se desarrollen los comicios. 

Otros escenarios internacionales 

Varias naciones ya vivieron la experiencia de unos comicios durante la pandemia por coronavirus. Estos eventos dejaron lecciones de lo que se debe (o no) hacer durante estos encuentros electorales. Reflejan las posibles consecuencias que afrontarán los países tras efectuar procesos electorales similares. 

El pasado 28 de junio de 2020 Francia celebró la segunda vuelta de las elecciones municipales. Estos comicios estuvieron marcados por una abstención histórica y estrictas medidas de higiene y prevención. 

El evento electoral se desarrolló cuando el número de contagios diarios había disminuido considerablemente. Sin embargo, el temor a una nueva oleada de casos dominó a los franceses.

Algunas de las normas que implementó el país fueron el uso obligatorio de mascarillas. Estas estarían disponibles en los centros de votación en caso de que los electores no contaran con una. Además, se equiparon los espacios con gel desinfectante, pantallas de plexiglas para evitar el contacto directo entre los ciudadanos y bolígrafos de un solo uso. 

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Foto: EFE

Semanas después de los comicios no se registró ningún repunte de casos de covid-19 relacionados con las elecciones municipales. A pesar de eso, a finales del mes de agosto nuevos brotes aparecieron en Francia, un problema que afecta ya a varios países de Europa.

Las autoridades de Bielorrusia  efectuaron el pasado 9 de agosto las elecciones presidenciales de ese país. En los comicios, que fueron calificados como fraudulentos por gran parte de la comunidad internacional, resultó reelecto Alexánder Lukashenko, quien ya lleva 25 años en el poder. 

Desde los preparativos para las elecciones, los organismos de ese país no tomaron medidas preventivas para evitar contagios por covid-19. Esto se debe a la posición que adoptó Lukashenko frente a la pandemia.

El mandatario ha desestimado en varias oportunidades el peligro que representa el covid-19. Lukashenko aseguró que ningún bielorruso ha muerto por coronavirus, sino por otras afecciones crónicas y aseveró que 97% de los contagiados en ese país son asintomáticos. 

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Foto: EFE

El Ministerio de Salud bielorruso asegura que en la nación se han registrado más de 75.000 contagios y 780 muertes. Pero los adversarios de Lukashenko advierten opacidad en las cifras oficiales. No existe un registro confiable sobre la influencia de las elecciones en el aumento de los contagios hasta el momento.

Por su parte, Corea del Sur registró una participación de 66,2% en las elecciones parlamentarias del pasado 15 de abril. Esta fue la elección más concurrida en la nación desde 1992.

Para la población en general las mesas de votación estuvieron abiertas hasta las 6:00 pm. Después de esa hora se habilitó un segundo turno, en el que 13.000 personas que cumplían cuarentena lograron trasladarse hasta sus centros de votación y ejercer su derecho. 

En estos comicios se aplicó una modalidad de voto por correo electrónico para las personas que estaban hospitalizadas tras contraer covid-19. 

El uso de mascarillas y la distancia física reglamentaria fueron protagonistas en el evento electoral. Semanas después no hubo repuntes de casos por coronavirus relacionados con las elecciones.

Caso de República Dominicana 

República Dominicana es el ejemplo más claro de cómo un proceso electoral puede influir en el aumento de contagios por covid-19. Esta fue la primera nación latinoamericana en concretar una elección durante la crisis sanitaria.

El pasado 5 de julio se efectuaron elecciones generales en ese país. Las autoridades nacionales implementaron normas sanitarias en los centros de votación. No obstante, muchas de las medidas fueron incumplidas. 

Carlos Basora, periodista dominicano, aseguró que las elecciones se realizaron cuando el aumento de los contagios se encontraba en una fase exponencial. A pesar de que 44,71% de los votantes no participaron, se registraron aglomeraciones y falta de distancia física entre electores.

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Largas filas se observaron afuera de los colegios electorales como una manera de prevenir los contagios de covid-19, lo que provocó lentitud y que algunos ciudadanos desistieran de votar por la desesperación de estar bajo el sol. Durante la jornada electoral, ciudadanos denunciaron que algunos colegios electorales iniciaron tarde y que otros estaban lentos, pero la Junta Central Electoral, le achacó los inconvenientes a la pandemia”, dijo Basora en exclusiva para El Diario.
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Foto: Diario Libre

El reportero explicó que la indisciplina social fue protagonista en los comicios. Esto debido a que las medidas impuestas por la Junta Central Electoral no fueron puestas en práctica. Durante la jornada electoral los dominicanos no cumplieron con la distancia reglamentaria, el uso de tapabocas y la higiene de las manos.

Basora detalló que semanas después incrementó el número de contagios por covid-19 y desde entonces su crecimiento fue acelerado. 

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Al principio de la pandemia los dominicanos sí cumplían las normas básicas de bioseguridad, pero ya están cansados de esta situación y de la cuarentena. Además, aquí le han perdido el miedo al coronavirus”, añadió el periodista.

De acuerdo con Basora, ese 5 de julio se reportaron en la isla 1.241 nuevos contagios. En ese momento, se habían registrado 37.400 totales y 794 muertes en la isla de 10.500.000  habitantes.

El 26 de julio, República Dominicana alcanzó un récord nacional de 2.012 contagios nuevos, que fueron atribuidos a la participación en las elecciones generales. Actualmente los contagios totales en esa nación llegaron a 108.783 y se han registrado 2.054 muertes asociadas al covid-19.

A las dudas políticas que rodean las elecciones del 6 de diciembre se suma la incertidumbre que produce la pandemia por covid-19. Especialistas en distintos ámbitos consideran que estos comicios podrían ser un riesgo mayor para la salud de los venezolanos. Un ámbito que ya se ve vulnerado en medio de la Emergencia Humanitaria Compleja que atraviesa el país. 

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