• Aunque toda la atención se centra en la carrera presidencial, el 3 de noviembre también se escogen los 435 integrantes del Congreso, 35 senadores, 11 gobernadores y un número significativo de parlamentos regionales

Las elecciones del martes 3 de noviembre en Estados Unidos pueden servir para mantener la visión republicana que aspira a lograr cambios significativos dentro de la sociedad estadounidense, especialmente en el rediseño de los derechos civiles, o para que los demócratas logren defender el aborto, el matrimonio homosexual, la discriminación positiva o el avance de las minorías.

Aunque toda la atención se centra en la carrera presidencial entre Donald Trump y Joe Biden, el 3 de noviembre también se escogen los 435 integrantes del Congreso, 35 senadores, 11 gobernadores y un número significativo de parlamentos regionales.

De esta elección puede emerger un país equilibrado y con suficientes contrapesos institucionales y de poder; o mantenerse una agenda menos proclive a la negociación y a los acuerdos.

En la definición del nuevo balance de poder tendrán mucho que decir los hispanos y los jóvenes.  Estas elecciones marcarán la primera ocasión en que los hispanos serán el grupo minoritario racial o étnico más grande del electorado, representando un poco más del 13% de los votantes elegibles.

Por otra parte, en este proceso los llamados baby boomers y las generaciones mayores, que tienen 56 años o más comenzarán a perder su influencia al representar a menos de cuatro de cada diez votantes elegibles. Hace 10 años los electores de la generación de los baby boomers y mayores representaban a siete de cada votante elegible.

Por otra parte, la generación Z (personas entre 18 y 23 años) comenzarán a incidir, junto a los millennials en las decisiones políticas. Para este proceso electoral uno de cada diez votantes elegibles será menor de 23 años. Esta generación es significativamente más diversa desde el punto de vista racial y étnico que los baby boomers.

Según los datos de Pew Research “los votantes elegibles de la Generación Z se pueden dividir entre 55% blancos y 45% no blancos. En este grupo de no blancos se incluyen 21% hispanos, 14% negros y 4% asiáticos o Isleño del Pacífico. En comparación, Pew Research concluye el electorado Boomers y mayores sea aproximadamente tres cuartas partes de blancos (74%).

La economía mueve a los hispanos

En el caso de los votantes hispanos la economía, la atención médica y el brote de coronavirus son los principales incentivos para votar en 2020.

Según Pew Research aproximadamente 8 de cada 10 votantes latinos registrados y los votantes estadounidenses en general califican la economía como muy importante para su voto, la proporción más alta entre los 12 temas incluidos en los estudios del instituto.

Record de participación y riesgo de no conocer al ganador

A siete días del evento electoral se registran más de 69 millones de votos anticipados (46.514.012 votos por correo y 23.131.183 presenciales). Este número de votos anticipados equivale al 30% de los estadounidenses que participaron en 2016, lo que puede provocar que, el martes 3 de noviembre, no se pueda proyectar al vencedor de la contienda presidencial.

16 estados serán decisivos

Aunque Biden mantiene una diferencia sólida de 10 puntos porcentuales sobre Trump en las encuestas de voto nacional, el sistema federal y de colegios electorales de EE UU hace que este no sea el dato más relevante para conocer cómo marcha la elección.

Como en la mayoría de las elecciones, serán los llamados swing states los que decidan la contienda electoral. En este especial de El Diario puede ahondar en toda la información necesaria para comprender el funcionamiento del sistema electoral estadounidenses y las probabilidades de triunfo de Biden o de Trump.

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