• En analista político Germán González explicó para El Diario que la coalición opositora debe enfrentar en 2021 retos como mantener el apoyo de la comunidad internacional luego de las cuestionadas elecciones parlamentarias, así como de la Consulta Popular

Luego de las cuestionadas elecciones parlamentarias del 6 de diciembre y de la Consulta Popular convocada por el presidente interino, Juan Guaidó, el destino de la Asamblea Nacional no parece estar claro. De cara al 5 de enero de 2021, donde los diputados electos deberían iniciar el nuevo periodo legislativo, el gobierno interino mantiene su postura de que al no haber elecciones creíbles, el actual Parlamento seguirá en funciones. 

Es importante comprender cuáles son los retos que ahora tiene que enfrentar el presidente encargado y el resto de la coalición opositora. El analista político Germán González aseguró para El Diario que en la actualidad existe una grave crisis de representación y liderazgo, tanto por parte del chavismo como de la oposición. 

“Tanto la Consulta Popular como las parlamentarias se presentaron como dos eventos exclusivos dirigidos a una audiencia particular (chavismo y oposición). Esto generó que la gran perdedora fuera la mayoría de los venezolanos, que no encuentran en ninguno de los procesos, la solución a los problemas”, indicó González. 

Foto cortesía

¿Qué obtuvo el régimen con las elecciones parlamentarias?

El especialista comentó que el grupo chavista logró una “pequeña victoria” política que no consiste precisamente en tener un Parlamento operativo y reconocido por la comunidad internacional.

Participación parlamentarias

31%

según el CNE

18,3%

según el Observatorio contra el Fraude de la AN

26%

según la Red de Observación de Asamblea de Educación

“Por el contrario, el mediano éxito de Maduro se basa tanto en la destrucción de la institucionalidad que actualmente está en manos de la directiva de Juan Guaidó como de desplazarlo del juego político. Otro objetivo que lograron fue la validación de sus aliados internacionales y si bien no van a lograr que las naciones que reconocen a Guaidó reconozcan esas parlamentarias, sí pueden poner a la comunidad internacional en contradicción”, detalló. 

González agregó que para 2021 se presentará una disyuntiva importante en cuanto a las posturas de los países del mundo con respecto a Venezuela. Explicó que el hecho de que prácticamente van a existir dos gobiernos de facto, dificultará el apoyo político y económico a cualquiera de las dos facciones. 

“Por un lado, está el régimen de Maduro, que tiene poca legitimidad dentro y fuera de Venezuela desde las elecciones presidenciales de 2018 y se ha mantenido en el poder por la fuerza, el apoyo de su aparato institucional y la represión; por el otro, tenemos el gobierno interino, que sí proviene de la legitimación del voto popular, pero que su mandato constitucionalmente termina el 5 de enero de 2021 sin haber logrado los objetivos planteados (cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres)”, sentenció. 

Cuestionó que la presidencia encargada pretenda mantenerse en la conducción de la coalición opositora a pesar de haber culminado ya su liderazgo constitucional en 2021. Lamentó que hechos como estos van a generar contradicción en la comunidad internacional.

Foto: AP

González recordó que el plebiscito fue propuesto por la sociedad civil en 2019, pero la Asamblea Nacional lo consolidó en 2020 porque vio en él la última opción a la búsqueda de su legitimidad dentro y fuera de las fronteras de Venezuela. Sin embargo, aclaró que la consulta parece no tener una posibilidad contundente de lograr un cambio político exitoso. 

Todo parece indicar que la Consulta Popular no tuvo mejores resultados, en términos de participación, en relación con las elecciones parlamentarias. Además, será difícil saber el número real de participación, ya que es la misma oposición quien dio los resultados y no una institución imparcial, por así decirlo”, resaltó.

El analista político explicó que, a pesar de todo, esa consulta servirá para legitimar ante sus aliados internacionales la continuidad del mandato del gobierno interino; así como para solicitar más presión en contra del régimen y legalizar la conformación de un posible gobierno en la clandestinidad. 

“Sin duda, va a haber persecución política y por ello instalar un gobierno en el exilio puede ser una opción que estará validada ante las naciones del mundo que apoyan a Guaidó gracias a la Consulta Popular”, opinó.

Foto: Víctor Salazar / @Vaskdc

¿Qué acciones puede tomar un gobierno en el exilio?

González explicó que el foco fundamental de un posible gobierno clandestino es continuar con las presiones internacionales en contra de la violación de los derechos humanos y de personajes claves del régimen. 

“Creo que un gobierno en exilio debería encargarse de seguir aumentando y mostrando lo que cuesta que Maduro continúe en el poder, esto a través de organismos como la Corte Penal Internacional, tal como hemos visto que han actuado. Es importante también proteger los activos de Venezuela para que no caigan en manos corruptas”, detalló el especialista. 

Aclaró que si no existe una estrategia interna, todo en lo que pueda avanzar un gobierno en el exilio se va a desmoronar con el pasar del tiempo.

Foto: Miguel Gutierrez / MaxPPP

Retos para la oposición  

González enumeró tres principales retos que tiene por delante el gobierno interino: 

1.- Convertir a la Consulta Popular en una acción movilizadora y que los resultados no queden en nada, sino que sean el principio de una nueva etapa de lucha política. 

2.- Mantener ese apoyo internacional en torno a la continuidad administrativa que se está planteando.

3.- Contener los intentos de otros actores internos de la oposición de apropiarse del liderazgo y de la posición política opositora. 

Agregó que los retos de la coalición opositora en general son recuperar el valor del voto y compaginar la lucha de los actores internos con la comunidad internacional para que “tarde o temprano” las cosas finalicen en un proceso de negociación que permita una transición hacia la democracia de manera pacífica y constitucional. 

El analista político reseñó los datos de la encuesta de Datanálisis que especifica que 60,4% de los venezolanos no se identifica ni con el chavismo ni con la oposición. Ante esto, argumentó que la coalición liderada por Juan Guaidó debe recomponerse, plantear una estrategia común, posible y real. 

Tienen que reconectarse con esa gran mayoría que no se siente identificada. Opino que para eso es total y absolutamente necesario moderar el discurso porque al populismo no se le vence con más populismo sino con un discurso más amplio que no agudice la situación que ya vivimos”, exhortó.
Foto cortesía

El 2021 será un año de grandes incertidumbres en el ámbito político. Solo queda esperar cómo avanzan las actuaciones de las facciones políticas del país pero siempre apostando a que estas, no dañen aún más a la ya golpeada población venezolana.

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