• ¿Comprar alimentos o realizarse un chequeo médico? Esta una de las preguntas que se hacen las personas en un país con hiperinflación

Un lunes a las 7:00 am Carolina Olivares, de 29 años de edad, fue a un centro de salud que brinda sus servicios de consultas médicas a precios asequibles, en comparación con las clínicas privadas en Caracas. Fue con la intención de realizarse un chequeo con un médico internista después de 10 años sin visitarlo. Al llegar al lugar, observó una extensa fila de personas esperando ser atendidas. “¿La cola avanza rápido, verdad?, preguntó al último señor de la fila. La afirmación del señor le brindó alivio a Carolina, por lo que se integró en la cola con la expectativa de ser atendida rápido.

Sin embargo, la hora marcaba las 12:00 pm cuando Carolina miró el reloj. Mientras esperaba, escuchaba los comentarios de personas quejándose; algunas iban a cardiología, otros a neurología, ginecología, y otras especialidades. “Imagínate tener que pagar $60 para que te revisen nada más, prefiero gastarlos en comida o comprarle cosas a mis chamos”, exclamó una señora.

Ante la premura de ser atendida, Carolina decidió irse del lugar, pues necesitaba realizar otras diligencias. Se fue hacia su destino frustrada y reflexionando en madrugar de nuevo al día siguiente para lograr -con suerte- ser examinada por un médico.

“Yo evito ir al médico a menos que sea muy necesario y como ha pasado mucho tiempo desde mi última consulta médica, ya no puedo darle más vueltas por más que yo quiera. También, el problema es que gastar dinero en exámenes me descontrola el bolsillo”, comentó Carolina.

Las aseguradoras buscan ofrecer nuevos planes
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Precios a tomar en cuenta

Asistir al médico se ha convertido -en algunos casos- en la última opción de la lista a la hora de destinar el dinero hacia los gastos de la semana o del mes. El equipo de El Diario realizó un recorrido en algunas clínicas privadas y centros de salud de Caracas para tener una referencia sobre los precios actuales.

Las consultas con el endocrino en la Clínica La Arboleda tienen un costo de $30 (31.515.930 bolívares), mientras que en la Clínica El Ávila el precio no varía mucho. De igual forma, una consulta de ginecología en la última clínica tiene un costo de $40 (42.021.240 bolívares) esto según la tasa del Banco Central de Venezuela (BCV).

En el Instituto La Florida, los precios de las consultas de urología varían entre $55 (57.779.205 bolívares) a $90 (94.547.790 bolívares). 

Por otro lado, de acuerdo con las redes sociales del Centro de Salud Santa Inés los precios de las consultas (dermatología, fisiatría, gastroenterología, medicina general, medicina interna, pediatría, entre otras) ofrecen un precio en bolívares de 14.000.000 (13.5 dólares); mientras que otras especialidades como ginecología tienen un costo de 24.000.000 bolívares (23 dólares), que incluye citología; y las consultas de cardiología, que tienen un costo de 17.000.000 bolívares (16.3 dólares) e incluyen electrocardiograma.  

El costo de la salud

Igor Morr, médico internista, cardiólogo y geriatra explicó desde lo macroeconómico que el sector salud (en la mayoría de los países del mundo) maneja aproximadamente 30% del producto territorial bruto de un país; es decir, hay una gran cantidad de dinero comprometido en ese sector.

Una parte de ese ingreso corresponde a la industria farmacéutica, a la construcción de hospitales, de servicios quirúrgicos, obstétricos, epidemiológicos, entre otros. “Es una parte de la economía que mueve mucho dinero, bien sea por el gasto de infraestructura, gastos de medicamentos o gastos de instalaciones y de profesionales”, agregó Morr en una entrevista para El Diario.

El médico comentó que en los países mejor estructurados, quien asume ese costo es el propio individuo que cotiza una seguridad social a través de instituciones privadas de seguro social donde se cubre ese gasto. Además de que existe un sector del Estado que está a cargo de la otra parte que no está cubierta por el sector privado de salud, es decir, los hospitales públicos.

Consulta en hospital público
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“Por ejemplo, en Estados Unidos, existe un sistema mixto donde existen hospitales privados cubiertos por los seguros privados y hospitales públicos cubiertos por la seguridad social pública. Como es el Medicare, que son seguros que la gente cotiza pero que brinda asistencia médica a un grupo de la población muy alto que tiene pocos recursos. No por el hecho de que tengan pocos recursos van a quedar desatendidos en cuanto a sus necesidades de salud”, detalló el experto.

Cuando el sector salud está descuidado, hay una escala de la población que no cuenta con los recursos económicos para costear una consulta, y que en la mayoría de los casos tampoco desean ir a una entidad pública por temor a no ser bien atendido. El especialista explica que mientras no exista una organización por parte del Estado, no puede haber una medida que solvente el problema.

En los países menos organizados lamentablemente el que tiene más dinero tendrá mejor oferta de entidades que le brinden un mejor servicio a nivel sanitario. Y el que menos recursos posea, tendrá que acudir a los servicios públicos que es donde precisamente existe el problema. Los servicios públicos tienen que mejorar la calidad y la cantidad de servicios que ofrecen para que la población en su totalidad sean beneficiados”, explicó el especialista.

En resumen, el costo de la asistencia de salud es alto, independientemente de la estructura social que tenga el Estado. Y en la medida que las naciones estén mejor organizadas, los ingresos se distribuirán adecuadamente entre toda la población.

“Si tú desarrollas una atención primaria de salud, donde básicamente es donde llega 80% de las necesidades de asistencia médica; y por otro lado, mejoras las medidas preventivas haciendo que las personas vivan más saludables y con menos posibilidades de enfermarse, eso prácticamente es tener una medicina de bajo costo que ayuda al que no tiene recursos”, detalló Morr.

¿Es recomendable automedicarse?

El cardiólogo Igor Morr señaló que nunca está justificada la automedicación, puesto que debe ser indicada por un profesional que conozca del medicamento. En última instancia, puede ayudar a un farmacéutico, como una solución transitoria pero bajo supervisión médica para orientar el tratamiento inicial.

El especialista, que además forma parte de la Sociedad Venezolana de Cardiología, planteó la necesidad de mantener alianzas con profesionales de la medicina. Que ayuden a sobrellevar el diagnóstico del paciente y así evitar los riesgos de intoxicación o sobredosis de medicamentos.  

Considero que los enfermeros también pueden estar al nivel del farmacéutico, pero siempre bajo la supervisión médica. Por ejemplo, en el país no existen suficientes especialistas para abarcar esa alta proporción de personas hipertensas que necesitan de un diagnóstico precoz y una orientación terapéutica, más en la pandemia”, agregó Morr.

Por otro lado, el 14 de noviembre de 2020 (Día Mundial de la Diabetes), la doctora Mónica Guzmán, directora de Relaciones Institucionales de Farmacia de Farmatodo, explicó en una entrevista de radio la importancia sobre la automedicación en pacientes diabéticos.

“El paciente diabético es muy importante porque requiere de mucho apoyo. Nuestros farmacéuticos están para apoyar a esos pacientes durante la pandemia, puesto que algunos tienen miedo de asistir a esos centros asistenciales; sobretodo a las clínicas y hospitales por miedo a contagiarse. Hay farmacéuticos preparados, educados en diabetes, formados por la Federación Nacional de Asociaciones y Unidades de Diabetes (Fenadiabetes) y es importante que estos pacientes se eduquen debido a la cantidad de medicamentos que ingieren”, comentó Guzmán.

Consulta medicamentos
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Asimismo, el especialista destacó que las redes sociales han sido un medio de influencia en los usuarios en cuanto a la ingesta de medicamentos como ibuprofeno o acetaminofén. Que a pesar de estar en autoservicio, las personas suelen tomarlo con más frecuencia en la pandemia sin previas recomendaciones médicas. Lo que trae consigo, complicaciones en el tratamiento del paciente.

¿Cúales son los niveles de atención en la salud?

1. Nivel de atención primaria, se trata de aquellos servicios sanitarios que no se ofrecen en hospitales. Sin embargo, se encarga de prevenir enfermedades. Por ejemplo, campañas de vacunación y de donación de sangre, concientización sobre enfermedades, seguridad alimentaria, entre otros.

2. Nivel de atención secundaria, se basa en el diagnóstico. Como seres humanos tendemos a ser víctimas de algún virus y/o enfermedades, por esto, los servicios en hospitales son los más competentes, pues están enfocados en detectar la enfermedad antes de que provoque síntomas graves. Cerca del 95% de las patologías pueden ser tratadas en la atención secundaria.

3. El nivel de atención terciaria, se basa en el tratamiento y rehabilitación de enfermedades graves que no han sido diagnosticadas a tiempo, cuyo objetivo es el tratamiento de la enfermedad, de su progreso, evitar la aparición de complicaciones e intentar mejorar la calidad de vida del afectado.

Objetivos para lograr un mejor servicio público

El médico Igor Morr sugirió que para el buen desarrollo del sector hay que valerse de dos medicinas (secundaria y terciaria). Además de otorgar presupuestos en los lugares que corresponda.

Por ejemplo, la medicina secundaria en las instituciones en las que haya que derivar los pacientes con mayores complicaciones de enfermedades crónicas (hipertensión arterial, diabetes, cáncer, entre otras); y el terciario, donde existen expertos en el área y terapias especializadas.

Morr explicó que uno de los objetivos a plantear para la mejora de un servicio médico sería sectorizar el país en cuatro o cinco grandes polos de referencia (centros de salud). Para luego dotarlos en función de las necesidades económicas de cada región en la que estén localizados.

“Además de cubrirlos con un presupuesto, podrían distribuirlo según las necesidades de los centros de salud (cuántas operaciones se necesitan por año, cuántas prótesis necesitas por año, cuántos marcapasos necesitas por año). Que en una organización social es posible conseguirlo”, apuntó el doctor.

Es simplemente tener raciocinio del gasto y que el gasto sea distribuido proporcionalmente a la densidad poblacional. Morr comentó que en Venezuela, toda la región norte costera es en donde mayor concentración de habitantes existe. Esto apunta a la integración de hospitales secundarios y terciarios en esas zonas donde se puedan atender las necesidades de cada región.

Hospital en Táchira
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“Y en la zona sur venezolana, la cual está prácticamente despoblada, se puede tratar de distribuir algunos centros importantes que le brinden la calidad y cantidad de servicio adecuado dentro de la misma área de influencia. Es cuestión de poner orden en el desorden. Lógicamente tiene un costo pero en la medida que se racionalice ese costo, el gasto es más equilibrado”.

¿De quién depende la salud?

Desde lo microeconómico, el internista Igor Morr comentó que la salud depende de las personas, pues deben ser capaces de entender la importancia de preservarla mediante la prevención y hábitos sanos de alimentación y ejercicio; así como de tomar en cuenta los riesgos que conllevan los descuidos en la salud. Por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, metabólicas, respiratorias, cáncer, entre otras.

“Implica educación, participación, compromiso y concientización, si no se logran esos cuatro objetivos, no podremos resolver el problema”, agregó Morr. En tal sentido, expresó que al ver cambios en la sociedad, la misma población logrará proveerse medios de asistencia médica mediante una acción comunitaria que contribuya al bien común.

Lo mejor de la telemedicina

La tecnología y la medicina se han venido desarrollando en función de las necesidades del ser humano de salir de la tierra, ese es el mejor ejemplo de la telemedicina según señala el especialista Igor Morr.

“Desde los últimos 30 años, la medicina aeroespacial existe. De los viajes fuera de la atmósfera terrestre, viajes tripulados con seres humanos que permitió desarrollar esta parte de la medicina a distancia. Es un ejemplo del siglo XX de los años sesenta. Para que tengan una idea, uno de los primeros astronautas que llegó a la Luna tuvo taquicardia, y eso fue detectado desde Houston (en la Tierra) y pudieron resolverlo”, añadió el doctor.

Por otro lado, en la Sociedad Venezolana de Hipertensión la meta es el diagnóstico precoz en la mayor cantidad de personas posible. El ojo está puesto en los medios audiovisuales, así como los de informática, puesto que ayudan al proceso de innovación en el área de la salud.

Los medios alternativos en cibernética y computación permitieron que las redes se introdujera en todos los sectores de la sociedad. Y antes de la pandemia, la medicina venía desarrollándose en esa parte de la tecnología, sin embargo, la pandemia la aceleró en un 100%.

“Las personas que han sido beneficiadas por este método están más satisfechas que con una consulta presencial. Nosotros utilizamos ese recurso y lo convertimos en un sistema mixto. Una parte presencial y la otra virtual o a distancia”, comentó.

Una segunda parte de la telemedicina está en la aplicación de la inteligencia artificial. En los robots y la mega data, recogiendo información que ha sido recopilada en grandes cerebros electrónicos. Por ejemplo, hoy en día existen algoritmos que mediante la lectura de una pequeña parte de una onda de un electrocardiograma, se puede conocer en cuánto tiene la glicemia esa persona sin necesidad de muestras de sangre.

“Otro ejemplo particular es el oxímetro de pulso. Casi todo el mundo en su casa por la pandemia tiene un tensiómetro y un oxímetro; colocas el dedo en el aparato y este te mide la frecuencia cardiaca y la saturación de oxígeno. Y no son más que algoritmos de una microcomputadora que te dan los datos. Es tan importante eso que con la colocación de un dedo en un aparato puedes decir si una persona va a hospitalización o se queda en su casa”, explicó el cardiólogo.

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El experto explicó que la telemedicina funcionará como un medio que disminuirá los costos de salud y ofrecerá una asistencia médica más exacta. De manera que la utilización de recursos de forma presencial se optimizará; pues los hospitales estarían menos saturados y asistirán pacientes que netamente lo requieran.

Cambios en la salud y en el mundo

“Venezuela no se escapa de los cambios mundiales que están por venir. Yo soy un fanático del optimismo y de que la humanidad se está preparando para un futuro mucho mejor; lógicamente, a medida que sean más jóvenes o más viejos tendrán más oportunidad de ver los cambios. Estos parecen imperceptibles, las cosas van sucediendo y no nos damos cuenta porque estamos enfocados en el quehacer cotidiano; pero los cambios sí se están dando”, concluyó Igor Morr.

La salud siempre tiene un costo elevado. Ante esta situación, es importante resaltar que los altos precios de una consulta y la automedicación no pueden ser un impedimento para acudir a un especialista. Actualmente, existen servicios médicos comunitarios y de calidad, capaces de tratar, cuidar y prever por la salud de las personas; así como medios tecnológicos que agilizan el proceso de consultas médicas desde la distancia y sin atacar al bolsillo. 

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