• El equipo de El Diario conversó con el rapero cubano-español Yotuel Romero sobre su carrera y, específicamente, por el lanzamiento de Patria y Vida. La canción es un declaración de unión y libertad para la sociedad cubana

Una canción no es suficiente para declarar la libertad, tampoco lo es para responder ante el totalitarismo, pero sí puede ser el primer paso de unión para alcanzar lo esperado. La cultura es la voz indeleble de la sociedad y Yotuel Romero, rapero cubano-español de 44 años de edad, descubrió esto al escribir la letra de “Patria y Vida”. La canción es una respuesta a la frase propagandística más repetida del régimen cubano: “Patria o muerte”. Todas las avenidas de la isla están empapeladas con el rostro de Fidel Castro y el lema que lleva consigo. Este mensaje es muy claro: eres parte de la revolución o, simplemente, no eres nadie en Cuba. Eres un muerto, un antipatriota, un individuo fuera de los límites impuestos por el régimen. 

Una de las primeras interacciones con Yotuel nace de la paridad entre el régimen cubano y el venezolano. Primero, desde su ingenuidad, pregunta si en Venezuela existe una frase parecida. Efectivamente así es y el rapero cubano comenta, a través del estudio sintáctico de la oración, que la importancia de “Patria y Vida” reside en el cambio de la “o” por la “y”. “La segunda letra suma. Entonces, ¿qué pasa con los gobiernos totalitarios? No quieren que nada sume, quieren un individualismo que marque una diferencia entre un pensamiento y otro”, agrega. 

Y la respuesta del régimen cubano ante la canción de Yotuel Romero, junto al dúo Gente de Zona y los solistas Descemer Bueno, Maykel Osorbo y El Funky, ha sido descalificadora. Yotuel y sus compañeros son injuriados por el aparato propagandístico del régimen para contrarrestar el lema de la canción, pero el movimiento de las redes y la presencia de una cultura embravecida en la isla ha permitido el auge de un mensaje unificador. Incluso, el 22 de febrero de 2021 varios funcionarios del gobierno y agentes de la seguridad del Estado atentaron contra el hogar de la opositora Anyell Valdés, ubicado en La Habana, Cuba. Su único delito fue escribir en las paredes de su casa “Patria y Vida”, “Revolución es represión” y “Abajo la dictadura”. 

Los funcionarios llegaron como una turba purgatoria con pancartas en apoyo al régimen cubano, con el rostro de Fidel Castro y, obviamente, con el mensaje “Patria o muerte”. Los hijos de Valdés lloraban en el interior de la casa, temerosos ante el rechazo sistémico del régimen. Al terminar el acto de repudio notaron que los adeptos al castrismo habían envenenado a su perro para entrar a la casa y guindar de la cerca una imagen de Fidel Castro sonriente.

Por otra parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel tuiteó el 19 de febrero un mensaje que decía “quisieron borrar nuestra consigna” y esa misma noche la televisión nacional cubana llamó a cantar el himno seguido del lema revolucionario. Otros adeptos al régimen catalogaron a los seis artistas cubanos de la canción de “jineteros” (prostitutos), “ratas” y “mercenarios”. La reacción defensiva del castrismo es una muestra de la capacidad que tiene la cultura para despertar a la sociedad. 

Patria y Vida, un canto a la libertad de Cuba
Una vez que la cultura tenga una inclinación a un partido u a otro ya no es sana, es un objeto político o un muñeco. La música tiene que ser libre para poder decir, quejarse, opinar y comentar. El arte independiente es vital, que no esté dominado por nadie, porque ahí está la magia”, plantea Yotuel.

La canción de “Patria y Vida” tiene 2.833.939 reproducciones en Youtube y la respuesta de la población, tanto cubana como no, ha sido de apoyo y desengaño ante la percepción de una revolución fallida. “No más mentiras, mi pueblo pide libertad, no más doctrinas,/ Ya no gritemos ‘Patria o Muerte’ sino ‘Patria y Vida’,/ Y empezar a construir lo que soñamos, lo que destruyeron con sus manos”, dice una estrofa. El agotamiento de la sociedad cubana ocurre para Yotuel desde las trincheras de la cultura y el periodismo independiente. 

La presencia del Movimiento san Isidro 

La presencia del Movimiento San Isidro ha llamado la atención en la sociedad latinoamericana. Es un grupo conformado por artistas de la isla para responder, en un principio, a la persecución del Estado. Nació en 2018 ante la insistencia del régimen cubano de instaurar el decreto 349 para controlar, censurar y acabar con las muestras culturales autónomas. Es una actualización de una ley existente desde 1997 que establece que las expresiones artísticas de la isla estarán bajo la vigilancia y servicio del castrismo.

Lo que siempre había pasado en Cuba a nivel teórico se intentó institucionalizar: un Estado que no deja expresarse a sus ciudadanos en general. En ese contexto nace el Movimiento San Isidro. Es una comunión que los une la libertad de expresión y artística. La mayoría tiene un discurso totalmente opositor y desde un principio no ha parado la persecución”, explicó el periodista Abraham Jiménez en exclusiva para El Diario.

El hostigamiento del Estado cubano no se detuvo y en los últimos meses se incrementó, tanto para artistas disidentes como para periodistas independientes. El reconocimiento mundial de este movimiento se logró en noviembre de 2020 cuando el rapero y activista Denis Solís fue encarcelado sin razón ni motivo, más allá de su voz. Esto produjo una reacción pocas veces ocurrida en los 60 años de dictadura: la población civil se unió a los artistas para protestar públicamente en las calles de La Habana. 

Patria y Vida, un canto a la libertad de Cuba
Foto: Camila Acosta

La campaña para su liberación comenzó como una muestra pequeña de disidencia cultural, pero con el pasar de los días la respuesta se masificó y las redes lograron su difusión al resto del mundo. El 26 de noviembre de ese año las autoridades del régimen entraron a las instalaciones del movimiento para apresar a 14 personas en huelga de hambre. Este hecho fue repudiado por las instancias internacionales y un grupo de la sociedad, entre activistas y civiles, visitaron el Ministerio de Cultura para exigir la libertad de todos los apresados. 

“Ellos los enfrentaban con arte y el gobierno reaccionaba con golpes”, explicó Jiménez. Este factor es importante para entender las medidas de una sociedad reprimida por el Estado. La cultura es el visor de la libertad, el espacio posible para comenzar, como se ha hecho, un movimiento de autonomía fuera de las escaramuzas ideológicas. “En 60 años se pueden contar con una mano las manifestaciones de este tipo. Estuvimos reunidos hasta la noche en el Ministerio y en un momento el gobierno empezó a reprimir a los manifestantes. Decía que por fin Cuba parecía un país porque la gente había salido a la calle”, dijo el periodista.

Patria y Vida, un canto a la libertad de Cuba
Foto: cortesía

La rebelión de poetas, artistas plásticos, raperos, bailarines, entre otros, es una muestra de las maneras que tiene la libertad y la inclusión para luchar y hacerse escuchar entre las rejas de un Estado dictatorial. Yotuel Romero, por su parte, reconoce la importancia del Movimiento San Isidro para dar voz al agotamiento del pueblo cubano. Incluso, comunicó a través de su cuenta de Instagram que las ganancias de la canción “Patria y Vida” serán donadas al Movimiento. 

Yo mismo voy a enseñar lo que ha generado (la canción) y veré la forma de hacérselo llegar a Luis Manuel Otero para que ellos puedan tener autonomía, y como a él no lo dejan trabajar, y a Maykel Osorbo tampoco, los propios cubanos tenemos que ayudar a nuestros cubanos, mi gente», puntualizó Romero.

Algo que décadas atrás resultaba imposible o impensable en Cuba, hoy se logra a través de las manifestaciones artísticas y, también, por la aparición del Internet que ha permitido difundir la realidad cubana. Además, la visualización del afuera, del resto del mundo, sin el matiz propagandístico del castrismo ha sido primordial para el desengaño de la población. 

La vigilia de Yotuel Romero ante el discurso castrista

Él recuerda las historias de su nacimiento y los primeros años de su vida en La Habana, Cuba. Las décadas de los setenta y ochenta parecían un paraíso teórico de la revolución y “el hombre nuevo” era ideal del Estado. El apoyo de la Unión de República Socialistas Soviéticas (URSS) y la importancia del régimen comunista para el sostenimiento de la Guerra Fría permitió una estabilidad económica. 

“Naces con el adoctrinamiento. Te levantas por la mañana y ves en la televisión ‘Patria o Muerte, Venceremos’, ‘seremos como El Che’, entre otros; ves videos de 5 señoras hablando del trabajo voluntario, del hombre nuevo. Todo estaba muy bien controlado por el Estado”, explica Yotuel.

Patria y Vida, un canto a la libertad de Cuba

El control de las comunicaciones le permitió al Estado cubano crear una perspectiva irreal del mundo exterior. Yotuel comenta que en ese momento la visión del extranjero por parte de la población estaba marcada por el miedo. La televisión estatal era apocalíptica con el afuera y, solamente, en la utopía comunista estaban las cosas bien. “Naces adoctrinado e, incluso, temes salir del país porque afuera todo está mal”. 

En 1997, cuando tenía 19 años de edad, Yotuel Romero decidió salir de La Habana. Era parte de un grupo de rap y, aunque sus letras no eran disidentes, se enfocaban en narrar las experiencias de la juventud cubana. El relato social, de una u otra manera, es una verdad ineludible. Llegó a Francia sin dinero ni conocimiento del lenguaje: totalmente a la deriva. Durmió varias semanas en el Metro de París hasta que su vida empezó a estabilizarse. En ese país creó el grupo Los Orishas con dos compatriotas y en 1999 decidió irse a España. 

El desengaño de Yotuel fue paulatino. Las imágenes del hambre, de la escasez, de la incoherencia discursiva fueron importantes. Empezó como todos los jóvenes de la isla a idolatrar a los héroes de “la revolución”, pero la realidad era distinta y su partida de Cuba le permitió abrir los ojos a la libertad. “Es un circo en el que el telón se cae y ves que la chica peluda ya no tiene pelo, que el más fuerte se vuelve débil y notas la mentira”, dice.

El momento primordial para involucrarse de lleno con el activismo cubano ocurrió en el aniversario número 500 de La Habana. “Antes no éramos tan frontales como ahora”, asevera. En ese año notó que no existía una celebración posible porque la ciudad dejó de serlo cuando llegó la revolución. “Conozco la destrucción de La Habana vieja y hace 60 años la ciudad se viene abajo y ya no aguanta más. Los pedazos de las casas se están cayendo”, agrega. 

Patria y Vida, un canto a la libertad de Cuba
Foto: TRES

El contraste entre las fachadas pintadas por la celebración y la realidad tras esas paredes, donde todo se cae y está podrido, fue un momento importante para reconocer su próximo paso como artista. “Ahí dije no me voy a callar más y voy a usar mi voz para que el mundo conozca realmente cómo se vive en Cuba”. Y lo ha logrado. La canción ha retumbado en las instancias políticas de España y visitó el 26 de febrero el Congreso de Diputados. 

“Patria y Vida” es una canción que conectó con el pueblo cubano y se transformó en un codificador de sus voces acalladas. Por eso mismo, su mensaje para Venezuela, conociendo las semejanzas entre ambos países, va dirigido al reconocimiento del arte como una manera de resistir y modificar el pensamiento. “Ahora me doy cuenta porqué los dictadores intentan callar el arte, porque ahí se ve el poder de una nación”, agrega. El arte es la forma de materializar los sueños de la gente y, por ende, un solo canto puede hacer que un país coree su necesidad de libertad.  

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