• Bien sea en carritos ambulantes o establecimientos, esta opción gastronómica es una buena alternativa para los comerciantes, quienes buscan ingredientes económicos y no sacrificar la calidad

En crisis hay quienes lloran, pero también quienes venden pañuelos. Así reza un popular refrán que aplica para todos aquellos que optaron por vender hamburguesas a un dólar y sobrellevar el impacto que tuvo en Venezuela la llegada del coronavirus.

En Caracas, ya es común que locales y carritos de perrocalientes tengan esta promoción, bien sea de carne o pollo; y con diferentes ingredientes para atender la demanda de la clientela.

Esta iniciativa se popularizó en uno de los puestos ubicados en la avenida Francisco de Miranda, en noviembre de 2020. Estos comerciantes tenían seis meses sin trabajar porque no estaba permitida la preparación de alimentos al aire libre. Uno tuvo la idea y el resto se sumó para aumentar las ventas.

La “fiebre” de hamburguesas económicas también llegó a los restaurantes, que adaptaron a sus necesidades el producto más consumido en las calles de la capital.

“En semana flexible vendemos hasta 300 hamburguesas diarias

Uno de los sitios más conocidos en Chacao es el carrito “Full Meal”, ubicado en la avenida Francisco de Miranda, frente a la estación del Metro de Caracas. El encargado del puesto, José Rodríguez, precisó para El Diario que esta alternativa es la más solicitada.

“Nosotros empezamos en noviembre, aproximadamente. Es muy rentable, de hecho, en las semanas de flexibilización hemos llegado a vender 300 hamburguesas de un dólar, un día hicimos 360. Es lo que más se lleva la gente”, dijo.

Hamburguesas de un dólar
Foto: Ingrid Bravo

Cada pieza incluye aguacate, cebolla, repollo, papas, queso amarillo, todas las salsas y la proteína disponible es carne, pollo o chorizo.

Tenemos muchos clientes porque nuestras hamburguesas no tienen nada que envidiarle a las que venden en locales grandes y que pagan mucha publicidad. De hecho, nos llaman, hacen el pedido y si requieren el delivery, también se le ofrece”.

Sobre la inversión que hace para producir masivamente, añadió que busca los ingredientes más económicos y adquiere al mayor. “No sacrificamos la calidad. Quien compra en este carrito se lleva una hamburguesa barata y buena. De hecho, la hamburguesa de un dólar desplazó a la de tres dólares y a los otros productos”, agregó.

En la acera de enfrente y a unos 500 metros de este carrito se ubica JJ Burger. También ofrecen este menú de un dólar, pero contrario a la visión de Rodríguez, Yaleski Barragán indicó que la ganancia que percibe es mínima.

“Sacando cuentas de lo que tienes que invertir, te queda poco. Nosotros la vendemos porque todos los carritos de la zona de Chacao la tienen y no podemos quedarnos atrás”.

Puntualizó que tiene tres años en este puesto de hamburguesas y perrocalientes, pero que la crisis afectó considerablemente las ventas. La pandemia también hizo de las suyas.

“El otro problema es que el venezolano quiere calidad, pero pagar poco. Aquí nos esforzamos por vender un buen producto y los clientes lo reconocen. Como dato interesante, hay gente que viene a comerse tres hamburguesas de un dólar, que son pequeñas, en vez de pagar una de tres que es grande y tiene más ingredientes”, especificó.

Subrayó que la venta de bebidas ayuda con los ingresos. “Antes, la bala fría era el perrocaliente, su lugar lo tomó la hamburguesa de un dólar”, sentenció.

Perros y hamburguesas
Foto: Ingrid Bravo

“Invertimos cinco dólares en este emprendimiento

Chispipollo es un emprendimiento familiar. Venden pollo frito, salchipapas, chupetas de pollo y hamburguesas, también a un dólar.

Ubicado en La Quebradita, avenida San Martín, sus dueños habilitaron el apartamento y le instalaron los hornos para hacer el pan que emplean en la elaboración de su producto estrella.

Junto con su esposa y dos hermanos, también se encargan de la panadería artesanal «El maná». Son los responsables de la preparación de la comida y su envío.

Nuestras hamburguesas se hacen con un pan artesanal, lo elaboramos nosotros, ese es nuestro plus. Cada una tiene un pan de 120 gramos, papas, tomate, una salsa blanca, también hecha por nosotros, salsa de tomate, mostaza opcional, queso tipo americano y carne de res”, detalló para El Diario.

Afirmó que el éxito de este negocio está en comprar los ingredientes en grandes cantidades. “Si los compras al detal, estarías ahogado, la ganancia sería mínima”.

Recordó que el emprendimiento comenzó con una inversión de cinco dólares. “Compramos unas papas, carne y pusimos manos a la obra. La gente quiere probar cosas nuevas y como nuestro pan es de mantequilla le da un toque distinto y a ese precio, es una buena opción”.

Contó que antes tenían hamburguesas que costaban cuatro y cinco dólares, “pero no fue rentable para el bolsillo de la gente. Nos adaptamos a las necesidades de los clientes”.

Sifontes, quien es técnico en telecomunicaciones, trabajó por años en la Compañía Anónima de Teléfonos de Venezuela (Cantv). Dejó su trabajo y optó por la cocina para obtener ingresos. “Esto es lo que siempre me llamó la atención y aquí estoy”, finalizó.

“Es la hamburguesa más pedida

La panadería Mansión El Marqués está ubicada en la avenida Rómulo Gallegos, Caracas. Uno de sus encargados aseguró que la ganancia que deja la venta de hamburguesas de un dólar oscila entre 10% y 20%.

Algunos pensarán que es poca ganancia, pero no es así. Los clientes también se llevan bebidas y postres, eso también se traduce en ingresos”, dijo.

Su oferta incluye una pieza de pan artesanal con ajonjolí, 60 gramos de carne, pepinillos o tomate, papas y una salsa de la casa.

“Por la crisis, la gente se acostumbró a pedir la hamburguesa económica. Podemos vender hasta 100 diarias, siendo el viernes el día de mayores pedidos. A nosotros nos ayuda mucho que elaboramos el pan y eso nos ahorra tener que adquirirlo en una panificadora”, subrayó.

Caracas perros
Foto: Ingrid Bravo

Caracas es una ciudad de contrastes, pero si algo se mantiene son las opciones para comer a precios solidarios. Con un billete de un dólar o su equivalente en bolívares, algunos resuelven el almuerzo o cena del día o fin de semana, cuando se impone no cocinar y recargar energías para la semana siguiente.

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