• Organismos internacionales han hecho énfasis en que la menstruación no implica ninguna limitante para que las niñas y mujeres realicen actividades cotidianas. Es por ello que se han abocado a desmontar mitos

Cuando llega la primera menstruación, o menarquia, comienzan cambios físicos y orgánicos propios de este proceso. Sin embargo, el primer sangrado viene acompañado de muchos mitos y tabúes que se han generado por creencias populares que varían en cada país. 

En algunas naciones de Asia o África cuando las mujeres tienen la menstruación son consideradas sucias y las aíslan. En Latinoamérica, las creencias no son tan ortodoxas, pero sí existen mitos en torno a la menstruación que alimentan la desinformación de las mujeres. 

En El Diario elaboramos una lista con los mitos más comunes sobre la menstruación con información suministrada por el Fondo de Poblaciones de las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Mitos de la menstruación generados por creencias populares
Toallas sanitarias, tampones y la copa menstrual son los mecanismos de protección más usados por las mujeres durante la menstruación

La menstruación no es sucia o peligrosa

El sangrado menstrual no es sinónimo de suciedad. La Oficina para la Salud de la Mujer (OASH) señala que durante la menstruación el cuerpo desecha la acumulación mensual del tejido interno del útero. La sangre y el tejido menstrual fluyen y salen del cuerpo a través de la vagina.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) afirma que este mito a menudo se usa como una razón “para evitar que las mujeres durante su periodo participen en diferentes eventos sociales, religiosos o en la toma de decisiones”.

Durante la menstruación las mujeres pueden comer cualquier alimento

Una de las muchas creencias es que las mujeres no pueden comer ciertos alimentos o tomar algunas bebidas. Alimentos como el chocolate, agrios, bebidas frías entres otros no causan ningún impacto ni daño en la mujer durante la menstruación. 

El Fondo de Poblaciones explica que no hay restricciones médicas sobre los tipos de comida que las mujeres y niñas que menstrúan pueden o deben comer. Precisa que estas limitaciones en la dieta generadas por las creencias populares pueden incluso afectar su ingesta de nutrientes.

Las mujeres pueden bañarse con la menstruación 

El Fondo de Poblaciones hace énfasis en que la menstruación no representa ninguna limitación para las mujeres. Por eso, a pesar de las creencias populares, las mujeres sí pueden bañarse durante el período, incluso es lo recomendable. 

Unicef afirma que esta creencia se remonta a principios del siglo XX, cuando las personas se bañaban al aire libre. Para ese entonces resultaba incómodo para las mujeres bañarse mientras menstruaban. En la actualidad no hay necesidad de continuar con esta regla porque el aseo se hace de forma privada. Incluso si una mujer quiere nadar, por ejemplo, existen métodos como la copa menstrual o los tampones que le permiten sumergirse al agua. 

La menstruación no limita las capacidades de las mujeres

Es una creencia que se remonta hace muchos años atrás. En la actualidad, en algunos países del mundo la menstruación es considerada una limitante seria para las mujeres, en otros se mantiene esta creencia aunque en menor medida. 

El Fondo de Poblaciones destaca que los médicos del siglo XIX señalaban que el período les hacía dudar hasta qué punto se podía considerar a las mujeres como “seres responsables”.  Afirma que las mujeres pueden enfrentar comentarios degradantes acerca de que la menstruación afecta su estado físico o emocional. Pueden quedar excluidas de ciertos roles o puestos de liderazgo.

El organismo señala que no existe nada que las mujeres no puedan hacer durante la menstruación. Ellas pueden bañarse, hacer ejercicio, tomar decisiones, trabajar, estudiar. El periodo no guarda relación con las capacidades reales de las mujeres. Precisa que incluso atletas han participado en los Juegos Olímpicos sin ningún impedimento. 

Mitos de la menstruación generados por creencias populares
Foto: Cortesía

Es posible quedar embarazada durante la menstruación

Se trata de otro mito. Las mujeres con ciclos menstruales más cortos pueden quedar embarazadas durante la menstruación. “A veces, la ovulación puede ocurrir antes de que termine tu periodo y, a veces, ocurre poco después. En ambos casos, si hay espermatozoides en la vagina, es posible que el óvulo liberado durante la ovulación se fertilice y las mujeres queden embarazadas”, explica Unicef en un material educativo. 

Precisa que en algunos casos, las mujeres experimentan sangrado leve durante la ovulación que puede confundirse con la menstruación. Por esa razón destaca que sí es posible quedar embarazada si se tienen relaciones sexuales sin protección durante la menstruación.

Creencias ortodoxas con respecto a la menstruación en el mundo 

Debido a estas creencias arcaicas, las mujeres en muchos países del mundo se han visto excluidas, aisladas y discriminadas por tener la menstruación. Algunas no tienen acceso a puestos de trabajo. Aquí algunos de los tabúes más relevantes que todavía existen sobre el período. 

Foto: UNFPA

En Nepal, la tradición de chhaupadi prohíbe a las mujeres y niñas cocinar los alimentos mientras tienen la menstruación. También las obligan a pasar la noche fuera de casa, en una choza o cobertizo. Así lo explica el Fondo de Poblaciones. En la India aplican reglas similares contra las mujeres. 

En Etiopía, las mujeres y niñas de una comunidad rural fueron víctimas de exilio por los tabúes que existen sobre el sangrado menstrual. 

En algunas comunidades de Afganistán se cree que si una mujer se asea durante la menstruación puede verse afectada la fertilidad.  

En Japón las mujeres no pueden ser chef de sushi porque, según las creencias de la sociedad, durante el ciclo menstrual se desequilibra el sentido del gusto. 

En Bolivia, una creencia popular en algunas regiones rurales prohíbe que la sangre menstrual se mezcle con otros residuos del hogar. Según este mito, mezclar los desechos puede provocar enfermedades o incluso cáncer a toda la comunidad.

Noticias relacionadas