El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó esta semana su aviso de viaje para Venezuela y decidió mantener al país en Nivel 3, categoría que recomienda a los ciudadanos estadounidenses “reconsiderar el viaje” debido a los riesgos de seguridad y las deficiencias en los servicios básicos. La medida se produce pese a los recientes anuncios de reanudación de vuelos entre ambas naciones y al impulso que la administración de Donald Trump ha dado a las inversiones petroleras en territorio venezolano.
La advertencia señala que los viajeros enfrentan riesgos asociados a la criminalidad, secuestros, terrorismo y una infraestructura sanitaria deficiente. Además, mantiene varias zonas del país bajo Nivel 4, la máxima alerta, que implica una recomendación de no viajar. Entre ellos los estados Amazonas, Apure, Guárico y Táchira, así como áreas rurales de Bolívar y sectores de Aragua fuera de Maracay.
El documento también advierte sobre la presencia y actividad de grupos criminales, entre ellos el Tren de Aragua, así como la persistencia de delitos violentos como robos armados y secuestros.
Asimismo, destaca que los viajeros pueden enfrentar riesgos adicionales debido a la limitada capacidad de respuesta de las autoridades y a la falta de estadísticas confiables sobre criminalidad.
Alerta por la situación de salud en el país
En materia de salud, Washington alertó sobre la escasez de medicamentos, equipos médicos deteriorados y limitaciones de personal en los hospitales venezolanos. También menciona el riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos, como malaria, dengue y fiebre amarilla.
La actualización del aviso contrasta con la política que la administración Trump ha impulsado hacia Venezuela desde comienzos de 2026. Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, Washington ha promovido la participación de compañías estadounidenses en la recuperación de la industria petrolera venezolana, levantando algunas sanciones y facilitando licencias para operar en el país.
Sumado a ello, desde abril, diversas aerolíneas como American Airline, Laser Airlines y Global X reanudaron sus vuelos directos entre EE UU y Venezuela.
Por otro lado, la advertencia de viaje también coincide con la reapertura parcial de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, que retomó operaciones limitadas en marzo de este año después de siete años de suspensión. No obstante, la mayoría de los servicios consulares continúan realizándose desde la Embajada de EE UU en Bogotá y los funcionarios estadounidenses mantienen restricciones de desplazamiento dentro de Venezuela.