• El sindicalista y docente se juramentará ante el Congreso para el periodo constitucional 2021-2026. Luego de su investidura oficial, el nuevo mandatario tiene previsto hacer una segunda juramentación, de carácter simbólico, en el campo donde se libró la Batalla de Ayacucho. Foto: Aldair Mejía/EFE

Luego de un mes en vilo, Perú juramentará el miércoles 28 de julio de 2021 a su presidente. El izquierdista Pedro Castillo asumirá oficialmente el cargo ante un país a la expectativa sobre cómo serán sus próximos cinco años de gobierno. Una incertidumbre que también comparte el Congreso y la clase política tradicional, quienes ven con recelo las propuestas del nuevo mandatario para reformar radicalmente la estructura del Estado.

El docente y sindicalista, sin ninguna experiencia en cargos públicos, fue proclamado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) el 19 de julio. Aunque la segunda vuelta electoral fue el 6 de junio de 2021, los resultados tardaron seis semanas en confirmarse debido a las impugnaciones interpuestas por su contrincante, Keiko Fujimori. Varios analistas aseguran que la intención de la candidata derechista era retrasar lo más posible la juramentación de Castillo, para que no se realizara el día estipulado.

De acuerdo con el artículo 116 de la Constitución de ese país, el presidente debe asumir el cargo el 28 de julio del año de su elección. La fecha obedece al Día de la Independencia de Perú, siendo la juramentación de Castillo particularmente especial, al conmemorarse 200 años de su proclamación.

El presidente saliente, Francisco Sagasti, ofrecerá antes del traspaso de poderes un balance de su gestión. Se va tras nueve meses en el puesto en los que debió superar una crisis política que llevó al país a tener dos presidentes destituidos en una semana (Martín Vizcarra y Manuel Merino), además de la emergencia sanitaria por la pandemia de covid-19. Una vez que entregue su banda presidencial al Congreso, el destino de Perú pasará a estar en manos de su sucesor.

Bajo custodia policial

Congreso de Perú. Foto: Cortesía

Como establece la Constitución, la toma de posesión del presidente se realizará en el Palacio Legislativo, ante el pleno del Congreso. Este acto estará asistido por los diputados electos en las elecciones generales del 11 de abril de 2021, y cuya cámara se instaló oficialmente este 26 de julio. De este modo, Castillo deberá jurar ante la presidenta del Parlamento, María del Carmen Alva Prieto, del partido opositor Acción Popular.

De acuerdo con el portal Milenio, el acto iniciará con la llegada de los invitados a las 10:00 am, hora local (11:00 am en Venezuela). Luego de recibir la banda presidencial por parte de la presidenta del Congreso, se espera que Castillo dé su primer discurso como jefe de Estado a la nación. Una antigua tradición de Perú es que el presidente siga una fórmula o palabras predeterminadas para su juramentación, las cuales quedan registradas en un pergamino.

El medio también señala que se tomarán fuertes medidas de seguridad durante la ceremonia, con más de 10.000 funcionarios policiales desplegados en las calles de Lima, así como 10 drones y cinco helicópteros. Agrega que 2.000 de estos oficiales estarán dedicados a la protección de los invitados internacionales.

Terminado el acto en el Congreso, Castillo se dirigirá a la Casa de Pizarro, sede del Poder Ejecutivo, donde por protocolo recibirá un apretón de manos de parte de los congresistas, altos funcionarios y diplomáticos acreditados. Posteriormente, en el Salón Dorado, el nuevo mandatario instalará el Consejo de Ministros, juramentando además en el cargo a su primer ministro.

Los invitados

El rey Felipe VI de España (izquierda) se reunió con Pedro Castillo (derecha) antes de su juramentación. Foto: Francisco Gómez/Casa Real/EFE

La lista de asistentes para la investidura de Castillo será bastante diversa, con jefes de Estado y representantes diplomáticos principalmente de la región. Uno de los más destacados es el rey Felipe VI de España, quien llegó el martes a Lima.

De acuerdo al diario peruanol La República, está confirmada la presencia del presidente de Bolivia, Luis Arce, así como el de Argentina, Alberto Fernández. Ambos mandatarios ya han expresado su total apoyo político a Castillo, por lo que serán importantes aliados del nuevo gobierno peruano. Por el lado de México, el canciller Marcelo Ebrard asistirá en representación del presidente Andrés Manuel López Obrador.

A pesar de que Castillo se considera abiertamente de izquierda, son varios los presidentes liberales y de derecha que estarán presentes en su toma de posesión. Entre ellos figuran Guillermo Lasso (Ecuador) y Sebastián Piñera (Chile). También estará el canciller uruguayo Francisco Bustillo y se espera la confirmación del vicepresidente de Brasil, Hamilton Mourao.

Uno de los invitados más polémicos al acto es el expresidente boliviano Evo Morales. El líder socialista fue bastante cercano a Castillo durante su campaña, siendo considerado uno de sus ideólogos e inspiración de su programa de gobierno. Con respecto a Venezuela, ni el gobierno interino de Juan Guaidó ni el régimen de Nicolás Maduro tienen previsto enviar representantes al acto.

El expresidente boliviano Evo Morales (centro) ya está en Perú para la toma de posesión de Castillo. Foto: Cortesía

La otra juramentación

Aunque la toma de posesión oficial del presidente es la realizada ante el Congreso, Castillo planea extender un poco más la ceremonia. Fuera del protocolo, realizará el 29 de julio una juramentación simbólica ante el pueblo peruano.

El lugar de esta segunda juramentación será la pampa de Quinua, en la provincia de Huamanga, al sur del país. Allí está el Santuario Histórico de Ayacucho, llanura en la que se libró el 9 de diciembre de 1824 la batalla que supuso la derrota definitiva del ejército español y el final de la guerra por la independencia.

Castillo planea llegar al obelisco del santuario montado sobre un caballo morochuco, conocido por ser una raza autóctona de los andes peruanos. A pesar de lo inusual del acto, no es la primera vez que un presidente hace una juramentación simbólica fuera de Lima. En julio de 2001, a pocas horas de su toma de posesión formal, el entonces presidente Alejandro Toledo viajó a la ciudadela inca de Machu Picchu para hacer una juramentación similar tras el fin del fujimorismo.

El entonces presidente peruano, Alejandro Toledo, jurando ante los dioses incas en Machu Picchu en 2001. Foto: Cortesía El Comercio

La importancia de la Batalla de Ayacucho para la independencia de Perú y los países bolivarianos es la razón por la que se escogió ese lugar para la juramentación simbólica de Castillo. En una entrevista, el alcalde de Ayacucho, Yuri Gutiérrez, aseguró: “Se trata del bicentenario de nuestra independencia. Quisimos que se ponga en valor esta fecha en el altar de la libertad de América, allí donde toda América se une».

Una de las primeras actividades a las que Castillo asistirá como mandatario será la parada militar que se realiza por las fechas patrias. En su caso, el desfile estará especialmente dedicado al bicentenario de la independencia peruana.

Desfile bicentenario

Desfile en la Plaza de Armas de la ciudad de Trujillo, departamento de La Libertad, realizado en 2019 por el lanzamiento de la Agenda del Bicentenario de la Independencia. Foto: Cortesía

Normalmente los actos se realizan el 29 de julio, un día después de la toma de posesión presidencial; sin embargo, la ministra de la Defensa, Nuria Esparch, informó que en esta oportunidad se ejecutará el viernes 30 de julio. Debido a la pandemia, el desfile no contará con público. Será transmitido en vivo desde la plaza Cáceres del Cuartel General del Ejército.

En 2018 se emitió un decreto especial con todos los preparativos para el bicentenario. La crisis provocada por el covid-19 obligó al gobierno peruano a actualizar su agenda conmemorativa para ajustarla a las medidas de bioseguridad y distanciamiento social. Si bien la fecha no podrá convertirse en la fiesta multitudinaria prevista, una variedad de actividades culturales y folclóricas mantendrán el espíritu festivo, con conciertos y conversatorios presenciales y online.

200 años después de la proclamación de su independencia, Perú inicia un nuevo ciclo en su vida republicana y democrática. Entre la crisis sanitaria, la recesión económica y el desencanto con la clase política, los ciudadanos solo esperan de su nuevo gobierno que atienda finalmente las necesidades primarias del país.

Noticias relacionadas