• El tope salarial para los profesionales de mayor jerarquía dentro del escalafón y que cuenten con estudios de doctorado representa menos de 50 dólares al mes

Los docentes venezolanos se encuentran en una situación precaria en la que sus sueldos no les permiten cubrir sus necesidades más básicas tales como la alimentación y el pago de servicios básicos.

A diferencia de otros rubros donde existe un sueldo fijo para determinados trabajos, en el sector educativo existen factores que inciden en el sueldo que perciben los maestros y profesores.

Entre estos se incluye su escalafón, el cual puede ir desde ser un docente I hasta ocupar la máxima posición como docente VI. Otro elemento a considerar es la antigüedad, ya que a más tiempo de servicio, el trabajador percibe una mayor remuneración mensual.

Bono. Los docentes del MPPE reciben mensualmente el Bono Simón Rodríguez el cual está valorado en Bs. 30.

De igual forma un factor que influye, es el grado de instrucción con el que cuente el docente, debido a que un profesional con estudios de 4° y 5° nivel (especialización, maestría y doctorado) goza de mejores sueldos.

A todo esto se suman las diversas primas, que según el contrato colectivo vigente desde el 1° de agosto de este año, deben recibir todos los docentes. Un ejemplo de ello es la prima geográfica de 20% que perciben aquellos docentes que trabajan en zonas de difícil acceso o el bono que reciben los maestros que dictan clases en los colegios bolivarianos. 

Sin embargo, es necesario aclarar que no todos los maestros cumplen con los requisitos para recibir este tipo de bonificaciones. 

Tomando en consideración todos estos factores y de acuerdo con la tabla salarial para el personal del Ministerio de Educación, se sabe que un docente de educación básica sin estudios de especialización cuenta con un sueldo base de Bs. 21 ($ 5,04); Bs. 22,11 ($ 5,31); Bs. 23,44 ($ 5,63); Bs. 25,08 ($6,02); Bs. 27,34 ($ 6,56); Bs. 31,16 ($ 7,48), dependiendo de su escalafón.

Por su parte, aquellos maestros que sí cuenten con estudios de 5° nivel (doctorado) y reciban todas las bonificaciones tienen un tope salarial de Bs. 76,4 ($ 18,34); Bs. 83,6 ($ 20,07); Bs. 92,59 ($ 22,23); Bs. 103,76 ($ 24,91); Bs. 119,14 ($ 28,6); Bs. 141,42 ($ 33,95).

En el caso de los profesores de educación media diversificada la situación es un tanto mejor debido a que los montos que perciben son mayores que su contraparte de educación básica.

En este sentido un profesor de este nivel de estudios que no cuente con ningún tipo de especialización goza de un sueldo base de Bs. 28,08 ($6,74); Bs. 29,48 ($ 7,08); Bs. 31,25 ($ 7,5); Bs. 33,44 ($ 8,03); Bs. 36,44 ($ 8,75); Bs. 41,55 ($ 9,97) de acuerdo con su escalafón.

Mientras que aquellos que han alcanzado el máximo nivel de estudios y reciben todas las primas y bonificaciones, perciben mensualmente más del doble de su sueldo base, de tal forma que el tope salarial está fijado en Bs. 100,52 ($ 24,13); Bs. 110,12 ($ 26,44); Bs. 122,12 ($ 29,32); Bs. 137,01 ($ 32,89); Bs. 157,5 ($ 37,81); Bs. 187,22 ($ 44,95). 

Canasta Alimentaria

De acuerdo con el último informe del Observatorio Venezolano de Finanzas (OVF) una familia venezolana de cinco integrantes necesitó en agosto de este año 305,9 dólares para poder cubrir el costo de la canasta alimentaria.

Dicha cifra equivalía, para ese momento según la tasa de cambio oficial publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV), a Bs. 1.251.720.401,46. Esto supuso un récord desde que el OVF realiza las mediciones de este indicador.

Esta cifra representa una cantidad fuera del alcance de la totalidad del gremio docente venezolano. Esto es fácilmente apreciable al analizar que en el mejor de los casos, siendo docente VI con la máxima carga horaria y percibiendo el tope salarial en conjunto con los distintos bonos, un maestro y un profesor solo perciben $41,11 y $52,15 respectivamente.

La brecha entre el sueldo que ganan los docentes y el costo de la canasta alimentaria ocasiona que maestros de educación básica solamente puedan acceder a 12 platos de comida al mes, lo que se traduciría en cuatro días de alimentación en caso de que sigan una dieta con la ingesta de tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena).

En el caso de los docentes de educación media, la realidad es un poco mejor debido a que su sueldo les alcanza para comer 15 platos de comida, en el escenario de seguir una dieta como la planteada anteriormente.

Pobreza extrema

El Banco Mundial definió en el año 2015 a los individuos en pobreza extrema como aquellas personas cuyo ingreso diario es menor a 1,9 dólares diarios, lo que da un monto mensual de aproximadamente 60 dólares.

En el caso venezolano esto supone que todo el gremio docente, tanto activo como jubilado, se encuentra por debajo de este umbral. Esto se contrapone con otros países de la región donde los profesionales de mayor jerarquía dentro del escalafón pueden llegar a ganar más de $2.000 al mes, tal y como ocurre en Colombia.

Un estudio realizado por Cotejo.info en alianza con El Diario reveló que durante los últimos seis años el sueldo de los maestros venezolanos ha caído al menos 91,66%, llegando a representar tan solo 1% de lo que perciben sus homólogos cubanos.

Aumento salarial

Esta realidad ha sido denunciada previamente por la docente y presidenta de la asociación civil para la Formación de la Dirigencia Sindical (Fordisi), Griselda Sánchez. La dirigente explicó previamente para El Diario que es necesario tomar en cuenta que en la mayoría de los casos los topes salariales son tan solo una referencia, debido a que el porcentaje de docentes no percibe esos sueldos. 

“El número de docentes VI es relativamente bajo porque son pocos los maestros que llegan a ese escalafón. Actualmente el mayor número de docentes se concentra en los escalafones III y IV”, mencionó.

La grave situación que atraviesan también se ha visto reflejada en una encuesta realizada por Fordisi en la que 88,62% de los docentes encuestados aseguró que su sueldo no les permite cubrir su alimentación.

Por esta razón, Sánchez no teme afirmar que en el país el sueldo que perciben los docentes es un monto meramente simbólico, que no les alcanza para hacerle frente a gastos como transporte o salud.

“Los docentes se encuentran en una situación de minusvalía porque no tienen cómo enfrentar la crisis económica que vive el país. Con 20, 30 o 35 dólares nadie puede vivir en Venezuela”, agregó.

A juicio de Sánchez una solución a esta problemática pasa por implementar una serie de aumentos a todos los niveles del gremio, fijando como monto mínimo mensual un ingreso de 600 dólares, es decir casi seis veces más que el actual tope salarial.

Estas exigencias del sector cobran una mayor relevancia tomando en cuenta que está previsto que el regreso a clases presenciales, luego de casi dos años, se produzca el próximo 25 de octubre.

“Quiero anunciar que a nivel de toda la educación, nos preparemos para reiniciar clases presenciales a partir del lunes 25 de octubre”, anunció Nicolás Maduro durante una cadena de radio y televisión.

De no producirse un cambio sustancial en materia salarial, luce complejo que los docentes puedan retornar a las aulas para impartir clases cuando no pueden cubrir los gastos básicos como la alimentación.

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