• Los problemas con el suministro de combustible, y las restricciones de viajes por la pandemia del covid-19, llevaron a que los caraqueños se reencontraran con el pueblo varguense de Galipán, en una búsqueda de opciones para escapar de la rutina de la ciudad, pero sin salir de la llamada Gran Caracas 

Situado en el cerro Ávila, a 30 minutos en rustico desde Caracas, el poblado de Galipán pertenece a la parroquia Macuto del estado Vargas, en el litoral central venezolano. Los historiadores apuntan a que el asentamiento de pobladores en esta área montañosa tiene alrededor de 200 años, cuando inmigrantes españoles, de las Islas Canarias, se instalaron en la zona. Sin embargo, el apogeo del turismo llegó a mediado de los años 50, cuando Marcos Pérez Jiménez construyó la ruta del teleférico Caracas – Litoral, conectando la capital con la costa a través del Ávila. 

Las razones de los visitantes para subir a Galipán giran en torno a la desconexión del caos urbano al internarse en la zona boscosa; también resalta el clima frío de la montaña; la vista desde esa altura que permite observar la capital y las costas del Litoral, y una propuesta gastronómica que ha se vuelto tradicional en la zona, conformada por los clásicos sándwich de pernil, la cachapa con cochino frito, las fresas con crema, y el chocolate caliente.

Los restaurantes de la zona esperan que 2022 sea un respiro tras la pandemia  

Tras el decreto de cuarentena, por la pandemia del coronavirus, el acceso al Cerro el Ávila (Waraira Repano) estuvo restringido por más de ocho meses, desde marzo de 2020. Esto significó un fuerte golpe para la economía local, la cual subsiste mayormente de los visitantes, con una oferta de restaurantes y posadas. Tras la reapertura, los turistas han aumentado significativamente desde finales de 2021, convirtiéndose en una de las opciones predilectas como recreación para los caraqueños durante los fines de semana.

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“Las personas suben buscando despejar la mente y encontrarse con la tranquilidad que brinda estar rodeado por la naturaleza. Actualmente la ventaja de Galipán es que está en una ubicación estratégica, realmente es cerca, porque a 30 minutos te encuentras en Caracas de nuevo, y eso lo están valorando mucho los visitantes por los problemas de combustible y los desplazamientos limitados de la pandemia,” afirma Eleazar Perrone, director del restaurante Galipán Dolce Vita, en entrevista para El Diario

Perrone, al igual que muchos de los comerciantes de la zona, tiene un nexo familiar con el pueblo del Ávila; sus abuelos son oriundos de Galipán, por lo que creció rodeado de nubes y la vista del cerro El Picacho. Comenzó hace 15 años vendiendo fresas con crema y desde hace nueve años maneja el café- restaurante que soñó montar en la montaña. Recalca que la recuperación tras la pandemia ha sido paulatina, primero con el esquema 7+7 se reactivaron a media máquina y a finales de 2021 es que comenzaron a ver la afluencia de clientes, lo que le hace estar optimista para encarar el año 2022.

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Escapadas cortas y turismo gastronómico 

Mario Guanchez comenzó trabajando en el año 2011 con la línea de transporte público La Guaira – Galipán, la cual se disolvió años después. Desde entonces exploró opciones para brindar planes de traslados y rutas turísticas en la zona. A través de transporte privado empezó a ofrecer visitas al mirador, viajes para bañarse en el río, excursiones al cerro El Picacho, visitar la antigua estación del teleférico, entre otros paquetes que brindaba con un concepto llamado Rústicos al Ávila. 

Guanchez recuerda la buena época del turismo de Galipán, cuando la línea de cruceros españoles Pullmantur arribaba a La Guaira tras visitar otros puertos del Caribe. Desde ahí su empresa comenzó a ofrecer planes a la altura del turismo internacional, innovando con opciones como la cata de chocolates locales, desde la chocolatería del pueblo, hasta almuerzos con menú tradicional con los restaurantes de la zona. Los cruceros no llegaron más a La Guaira, sin embargo, Mario Guanchez continúo como operador turístico en el Ávila y se convirtió en @Galipaneando, una cuenta que a través de Instagram conecta a los visitantes con las bondades de Galipán.

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“En Galipán tenemos sitios adecuados para actividades corporativas, lugares para almuerzos y cenas especiales; pero complementamos con paseos y excursiones para conocer los atractivos de la zona. Pueden subir desde un tour de medio día, disfrutar de un full day, o quedarse a dormir en alguna de las posadas de allá arriba. Hay un plan para cada gusto,” comenta Guanchez. 

Un día de playa, gastronomía y montaña 

Entre las múltiples opciones que Galipaneando presenta para engranar la gastronomía de Galipán y el recorrido turístico está el día de playa y montaña; donde los turistas son bajados a una playa de La Guaira a disfrutar tres horas de mar y un plato de pescado frito con tostones, de ahí suben a la montaña para bañarse en el río y quitarse el agua salada, quedando preparados para vivir una cata de chocolates Picacho en la montaña, pasear el pueblo, y finalmente retornar hasta el centro San Ignacio en Caracas. 

Al igual que El Hatillo, El Junquito y La Colonia Tovar, Galipán apuesta por convertirse en 2022 en un eje gastronómico para el disfrute de los residentes del área metropolitana y el turismo ocasional de los habitantes de la zona central. Organización, seguridad y calidad son algunos de los beneficios que encontrarán quienes se decidan por este plan que ofrece salir de Caracas sin realmente alejarse de la capital. 

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