• Desde el año 2016 los clientes del BOD y del Boi Bank tuvieron problemas para retirar sus ahorros y hasta la fecha no reciben una respuesta oportuna. Foto principal: Milly Méndez

Tras una severa enfermedad cardiaca y un doloroso proceso de diálisis, falleció a los 79 años de edad Guiseppe Di Doménico, uno de los ahorristas del antiguo Banco Occidental de Descuento (BOD). Su muerte ocurrió en el año 2019; durante más de tres años intentó retirar sus ahorros para recibir atención médica oportuna en Italia, pero no lo logró. 

La exigencia de Giuseppe la continúa su hija Maria Teresa Di Doménico, junto con otros 60 afectados por la retención de los ahorros por parte del BOD y su holding internacional, el Boi Bank, con sede en Antigua y Barbuda. 

Estos ahorristas residen en el estado Falcón y tras la compra que hizo el Banco Nacional de Crédito (BNC) de los activos del BOD creció la incertidumbre entre los afectados. Muchos de ellos han tenido problemas de salud y no han podido utilizar su dinero para costearlos. Algunos temen que se repita la historia de Giuseppe. 

“Mi papá llegó a Venezuela desde Italia cuando tenía 17 años para trabajar y poder mantener a mi nona y a su hermano menor. Aquí en Paraguaná él era conocido como una persona muy trabajadora y quiso ahorrar para su vejez”, contó María Teresa Di Doménico en entrevista para El Diario

Giuseppe tenía una cuenta en el BOD y en el año 2012 unos agentes del banco le ofrecieron la posibilidad de abrir una cuenta de ahorro en dólares en el Boi Bank. Los empleados le indicaron que era una estrategia para proteger sus ahorros ante la devaluación del bolívar y la inflación. 

Problemas para retirar el dinero

María Teresa explicó que su papá viajó al exterior en 2015 y tenía una tarjeta internacional que no pudo utilizar en esa ocasión. Detalló que desde ese momento tuvieron problemas para retirar el dinero. 

Nos pusimos a investigar y descubrimos que había otras personas que estaban pasando por la misma situación con el BOD y el Boi Bank. Así que en ese momento comenzamos a solicitar que nos transfirieron el dinero a otra cuenta”, expresó.

Desde muy joven Giuseppe hizo trabajos relacionados con la pesca y la venta de pescado. Años después pudo abrir su propio negocio, en el que también trabajan sus hijos desde la adolescencia. María Teresa aclaró que parte de los fondos que están en esa cuenta también son por el trabajo que ellas y sus hermanos han hecho.

“Nosotros teníamos una cuenta personal y una cuenta jurídica, pero no podíamos mover el dinero de los ahorros a ninguna ni hacer transferencias. Cuando íbamos a preguntar al banco nos decían cosas como que el banco ya no tenía corresponsal, que era por las sanciones de Estados Unidos, que ahora era un banco de inversiones y una serie de excusas”, agregó. 

Emergencias médicas 

En enero del año 2017, María Teresa llevó a su papá de emergencia a la ciudad de Maracaibo, en el estado Zulia, porque estaba presentando problemas con el corazón. Los médicos le explicaron que necesitaba un cateterismo, una intervención en la que se guía un catéter (tubo fino) a través de los vasos sanguíneos hasta el corazón. 

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Uno de los informes previos al cateterismo | Foto: María Teresa Di Doménico

El stent coronario (dispositivo en forma de malla que quita las obstrucciones en las arterias) que le colocaron al Guiseppe no funcionó y a los pocos meses tuvieron que hacerle otra cirugía. 

En enero de 2019 mi papá cayó en diálisis y comenzamos a pedir la totalidad del dinero porque él quería irse a Italia. Aquí con el tema de los medicamentos las diálisis no funcionaban muy bien y si uno intentaba comprar los suministros costaban 30.000 dólares aproximadamente”, señaló. 

Maria Teresa comentó que a pesar de que las diálisis las provee el Estado en unidades públicas, su papá recibió las primeras terapias en una clínica de Maracaibo. Después de eso, Guiseppe intentó que le entregaran sus ahorros y se dirigió a la oficina del BOD en esa ciudad, donde lo hicieron esperar por varias horas. 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Giuseppe Di Doménico con un catéter central para diálisis en el cuello | Foto: María Teresa Di Doménico

Las diálisis deterioraron rápidamente a Guiseppe y falleció el 12 de octubre de 2019. Durante esos 10 meses tanto él como sus hijos insistieron con el banco llevando requisitos, informes médicos, presupuestos y actualizando expedientes sin éxito. El dinero tampoco estuvo disponible para los gastos funerarios del ahorrista. María Teresa añadió que al año siguiente también murió su mamá como consecuencia del covid-19 en un hospital público. 

“Mi papá no pudo cumplir su deseo de irse a Italia y a lo mejor hubiera vivido un poco más, no lo sabemos. Esto ha sido muy duro, porque yo no podré recuperar a mis padres. Somos 60 personas afectadas en Falcón y es increíble como cada vez que nos reunimos nos damos cuenta de lo parecidos que son los casos”, dijo. 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Padres de María Teresa | Foto: María Teresa Di Doménico

Exigió que los ahorros de su familia sean devueltos completos y con intereses, como se le prometió a su papá hace 10 años. 

Un patrimonio familiar 

Iziar Oregui de Atienza, de 64 años de edad, también es ahorrista del BOD y actualmente requiere sus fondos para atender varios problemas de salud con los que está lidiando. 

Su hija Voruska Atienza contó que Iziar tuvo que someterse a una cirugía en el año 2011 por una hernia que presionaba su columna, le dormía la pierna y podía tener otras consecuencias. En medio de la recuperación, su mamá desarrolló una afección llamada síndrome de cola de caballo, un trastorno neurológico que le producía dolores fuertes en el cuerpo. 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Uno de los informes posteriores a las cirugías | Foto: Voruska Atienza

“Mi abuela había fallecido recientemente y mi mamá pasó a ser titular de la cuenta. Ella va al banco  porque necesita el dinero para una serie de terapias postoperatorias y le piden hacer una renovación de expediente. Para eso solicitan una serie de requisitos, ella reunió todo, pero después fue un proceso más delicado”, detalló. 

Voruska explicó que el dinero que está en esa cuenta es el patrimonio de su familia. Hace más de 30 años su abuelo tenía sus ahorros en Corp Banca y desde ahí enviaba dinero a sus hijos en Estados Unidos. Con la fusión de esta entidad bancaria pasaron los fondos al BOD y posteriormente al Boi Bank.

Eso fue sin autorización ni aviso, simplemente ellos pusieron el dinero ahí. Nos vendieron la idea de que era para preservar el patrimonio, aunque todavía no había empezado esta locura con el aumento del dólar, que generaba intereses y que era una buena base para solicitar crédito. Teníamos unos certificados de plazo con los que podíamos retirar algo de dinero anualmente”, afirmó. 

Retrasos en las transferencias 

Los empleados les explicaron que debían notificar con tiempo para cumplir el plazo y hacer el retiro anual del dinero, debido a que era un banco de inversiones. En el año 2014, la familia Atienza logró hacer un primer retiro con una transferencia que tardó 28 días en hacerse efectiva. 

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En 2016 hicieron nuevamente otra transferencia, aunque esa tardó siete meses en hacerse efectiva, por este motivo empezaron a reunir los requisitos para solicitar el próximo retiro lo antes posible. No obstante, el banco comenzó a imponer trabas para los retiros. 

“En una ocasión pedían como requisito el pasaporte y sacarlo era muy difícil. Nos dijeron que hiciera la solicitud para la prórroga y con eso autorizaba el expediente, pero cuando llevamos la solicitud nos dijeron que no era válida y ahora necesitaban la prórroga en físico. Mientras esperábamos, el plazo se volvía a terminar y teníamos que comenzar de nuevo”, afirmó . 

Voruska y su mamá intentaron solicitar un retiro argumentando que lo necesitaban para gastos médicos, desde ese momento comenzaron a pedirle estudios e informes para aprobar el retiro. 

Cuando los llevamos nos salen con que estaban vencidos, que debían tener un mes y medio máximo de vigencia. Una vez nos reunimos con una abogado del Boi Bank que nos dijo que el dinero estaba, pero no lo podían entregar por las sanciones. Lo que no entiendo es para qué nos pedían informes y requisitos si no lo podían entregar, eran gastos innecesarios”, indicó.

Debido a que se les ha hecho imposible contar con los ahorros familiares para costear los gastos médicos, madre e hija han tenido que buscar alternativas para mantener su salud. En algunos casos ha dejado de tomar los medicamentos que le habían indicado. 

Las complicaciones de salud 

Voruska detalló que su mamá es hipertensa desde los 33 años de edad. Actualmente no toma pastillas sino que “se controla” la tensión tomando ajo en ayunas. Reconoce que la hipertensión es una condición delicada y necesita que su mamá sea evaluada por un especialista para ajustar la dosis de sus medicamentos. 

Otra condición que afecta a Iziar actualmente son unas lesiones que tiene en varias partes del cuerpo. Voruska señaló que las lesiones se deben a la  exposición prolongada al sol que tuvo su mamá durante su juventud. 

“Está teniendo lesiones fuertes en la piel que son grandes, están en  carne viva y pueden tener una infección. También se le están regando por el cuerpo, eso amerita biopsias”, afirmó.

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Foto: Voruska Atienza

Indicó que estas lesiones deben ser vistas por un dermatólogo y que las más grandes tienen que retirarse y aplicar tratamiento a las pequeñas para reducirlas. Agregó que esta condición ha afectado emocionalmente a su mamá, especialmente porque una de las lesiones más graves está en su rostro. 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Foto: Voruska Atienza

Adicionalmente, la cirugía de columna dejó secuelas en la movilidad de Iziar y actualmente está padeciendo el adormecimiento de su pierna izquierda. Creen que para ver alguna mejoría es necesaria la fisioterapia, debido a que antes la ayudó. 

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“Intenté llevarla a terapia con los cubanos, pero ella quedó muy decepcionada la primera vez porque llegó a las 5:00 am y esperó hasta las 11:00 am cuando se fue la luz y no pudieron hacerle nada. Allí los adultos mayores tenían que hacer fila afuera y bajo el sol, porque no podían esperar adentro por el covid-19 y mi mamá no podía exponerse al sol así por las lesiones que tiene”, añadió. 

La familia Atienza no ha perdido la esperanza de que les devuelvan su patrimonio. Por esto también son parte del grupo de ahorristas del Boi Bank afectados por esta situación. Esperan que tras la venta del BOD haya alguna forma de hacerle justicia a estas personas. 

Una batalla legal 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Foto: Milly Méndez

El abogado Lucas Rodriguez representa al grupo de los  ahorristas del Boi Bank en Falcón. Indicó que entre estas personas hay más historias como las de Giuseppe e Iziar, pero también hay pequeños empresarios que no han podido cancelar deudas por no contar con sus fondos. 

Explicó que el grupo está yendo a todas las instancias legales del Estado para exigir la devolución de sus ahorros de forma oportuna. 

“El 85 % aproximadamente de quienes están en el grupo no tienen más de 5.000 dólares en esas cuentas. Son familias de clase media baja que no encontraron otra forma mejor para ahorrar que este producto que les ofrecieron. Psicológicamente es muy grave para estas personas que ya tenían un nivel bajo de ingresos quedar de repente sin nada de sus ahorros”, dijo Rodríguez en entrevista para El Diario. 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
Olga Ramírez es otra ahorrista que requiere el pago de su dinero para realizarse una operación | Foto: Milly Méndez

El asesor legal aclaró que la situación del BOD es irregular, ya que los bienes de la compañía no podían venderse mientras tuviera deudas con sus acreedores, es decir, los ahorristas. 

No es posible que esos bienes se hayan dado en venta teniendo acreencias por cancelar. En ese caso los bienes se pueden retrotraer y anularse la venta porque se hizo en contra de los intereses de los deudores”, apuntó. 

Sin embargo, el comunicado en el que la Sudeban aprueba la venta solo habla de los activos en el territorio nacional y no los extranjeros. 

“Hay que probar la pertenencia del holding de los bancos, probar esa relación e inmediatamente anular esas ventas. Aquí también habría una figura que hay que demostrar en los tribunales y que nosotros vamos a hacer la denuncia correspondiente como es el fraude a los ahorristas fraude hacia los deudores, porque una persona no puede quedarse sin patrimonio sabiendo que tiene deuda con terceros”, alegó. 

Enfermar sin poder usar su dinero: los testimonios de un grupo de ahorristas del antiguo BOD 
El abogado Lucas Rodriguez junto con los ahorristas del BOD en Paraguaná | Foto: Milly Méndez

El abogado señaló que la relación entre el BOD y el Boi Bank es fácil de hacer, ya que existen notas de prensa de hace cuatro o cinco años en la que los ejecutivos del banco confirman los vínculos. 

Lamentó que algunos de sus representados deban buscar alternativas para cuidar de su salud por no poder acceder a los ahorros que tenían en esas agencias bancarias. 

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