• Anny de Trindade habló en entrevista para El Diario sobre el hostigamiento y las amenazas que recibió, junto a otras amigas, por parte de su acosadora y cómo la falta de respuesta de las autoridades la llevó a recurrir a las redes sociales | Ilustración principal: Lucas García

“Jamás pensé que tendría que hacer este hilo. Pero creo que llegó el momento”. Así comenzó el hilo en X que escribió Andreina de Trindade (o Anny) el 5 de mayo de 2024, para exponer el calvario que vivió durante cuatro años. En ese tiempo, la joven fue víctima de un acoso sistemático a través de llamadas, mensajes y correos electrónicos, pero también situaciones que comprometieron seriamente su seguridad en su trabajo, e incluso su propio hogar.

Hizo aquella publicación en X en un impulso de coraje, movida por la urgencia de frenar los arrebatos de su acosadora, Rebeca García. Sabía que no era la única, pues García también acosaba a dos de sus amigas y había conocido de otras historias similares. Sin embargo, no se imaginó el enorme impacto que tendría en redes sociales, volviéndose viral.

Su caso animó a muchas otras jóvenes a contar sus propias experiencias, revelando el patrón que seguía la mujer y su hermano, Francisco García, ambos actualmente radicados en España. También permitió que tras años de denuncias ignoradas por diferentes cuerpos de seguridad, finalmente el Ministerio Público abriera una investigación y dictara órdenes de captura y extradición contra los dos hermanos.

“Lo hice por mí y por las demás”, cuenta en entrevista para El Diario.

La llamada

Anny conoció a Claudia en la universidad, donde estudiaba Comunicación Social. Para ese entonces sabía de la existencia de Rebeca García, pues ya tenía tiempo acosando a Claudia, por lo que todo su círculo de amistades estaba al tanto de lo peligrosa que podía llegar a ser. Jamás la había visto ni tratado, pero bastaba ver lo que Claudia sufría para querer mantenerla alejada.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

Un día de 2020, Anny recibió una llamada. En un principio pensó que se trataba de una cotización, ya que trabajaba como maquilladora, pero no tardó en darse cuenta de que algo no estaba bien con la persona al otro lado del teléfono. La notaba ansiosa, y más que sus servicios, insistía bastante en saber dónde maquillaba Anny, además de la dirección de su casa. A la actitud sospechosa se sumó que la aparente clienta se negaba a dar su nombre, pero ante la insistencia de Anny, finalmente se reveló: era Rebeca.

Colgó de inmediato. Reconoció su nombre y por el tono de voz notoriamente perturbado, sabía que era la misma persona que acosaba a Claudia. Pero Rebeca ya tenía su número de teléfono, y a partir de allí comenzaría también a hacer lo mismo con ella.

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Pronto empezaron las llamadas y mensajes a cualquier hora. A veces los mensajes eran erráticos, como si Rebeca mantuviera una conversación imaginaria y se autorespondiera sin que Annie hiciera nada, pero otras veces eran sexualmente explícitos, con insinuaciones y detalles inquietantes. No importaba si Annie bloqueaba el número, Rebeca usaba otros teléfonos o cuentas en redes sociales para escribirle. Eventualmente consiguió su dirección de correo electrónico y empezó a enviarle mensajes por allí también.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

Inquietud

En varias ocasiones le pidió a Rebeca que se detuviera, que sus mensajes la hacían sentir incómoda, pero ella no parecía atender a la razón. De hecho, había momentos en que los correos se volvían violentos, con amenazas de muerte o de violación.

Todo esto volvió a Anny un poco paranoica. A diferencia de sus otras amigas que también fueron víctimas de Rebeca, no cerró ni volvió privadas sus redes sociales. No quiso darle ese poder sobre su vida. Pero sí comenzó a ser cuidadosa de no publicar cosas en tiempo real o de procurar que en sus fondos no hubiera nada que pudiera delatar su ubicación.

El tema de las llamadas sí le afectó considerablemente. “Dejé de atender llamadas de números telefónicos. Muchas veces dejaba de atender llamadas importantes porque tenía miedo que fuese ella”, afirma.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

También comenzó a sentirse insegura en lugares públicos. Siempre estaba presente esa intranquilidad de que pudiera encontrarla en cualquier momento, al grado de no llegar a disfrutar del todo sus salidas. Solo sentía paz cuando Rebeca se iba por temporadas de vacaciones a España. Algo que siempre le notificaba en sus correos. Aunque eso obligaba a Anny a estar pendiente de cada actualización de su acosadora.

“El hecho de tener que estar revisando mensaje por mensaje para saber si ella estaba acá o estaba allá en España también era algo que me perturbaba un poco la cabeza. Ver y sentir que personas cercanas a mí pudiesen ser acosadas, también era un miedo que tenía”, relata.

Punto de quiebre

El acoso de Rebeca al principio era esporádico. Había temporadas intensas de llamadas y mensajes, y otras en que creía que finalmente todo había cesado. Pero no era así.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

En una ocasión, apareció en una pared cerca de su casa un graffiti con la inscripción “Anny de Trindade, te amo. RG”. Era un 14 de febrero, Día de los Enamorados. Algunos vecinos lo vieron como un gesto romántico de alguna pareja, pero solo ver las iniciales de la verdadera autora le provocaba a Anny escalofríos. Ya sabía por dónde vivía.

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Anny acudió a la Policía del municipio Baruta para denunciar la situación, pero no obtuvo respuesta. Tampoco sus amigas cuando hicieron lo mismo en el municipio El Hatillo, donde Rebeca vivía y eran más frecuentes sus ataques contra otras mujeres. Algunas conocidas también acudieron a instancias como el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) y al Ministerio Público, pero en todos lados la respuesta era la misma.

De acuerdo con las autoridades, Rebeca padecía de varios trastornos mentales, e incluso había estado internada nueve veces en una clínica. Al ser paciente psiquiátrico su caso no tenía el mismo tratamiento que un delincuente común, pero había más. Los funcionarios les dijeron a Anny y Claudia que el delito de acoso, tipificado en el Código Penal Venezolano, no se aplicaba cuando se era de parte de una mujer a otra.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

Les dijeron que solo podrían actuar en caso de haber lesiones físicas u otro hecho más grave.

El acoso de Rebeca se volvió mucho más grave a partir de marzo de 2024. La frecuencia de los mensajes se volvió mayor, y cada vez más agresivos. “Eres una mala te voy a hacer pagar por lo que me haces por rechazarme asi te vas a arrepentir te lo voy a hacer tan rico que te vas a arrepentir de tratarme así como si andar conmigo te diera pena (sic)”, fue uno de los mensajes de Rebeca que Anny publicó en X.

Por esas fechas Rebeca encontró el perfil de Anny en LinkedIn, una plataforma de empleos donde supo la dirección de su agencia. Anny ya no trabajaba allí, pero se enteró de que la mujer constantemente enviaba regalos para ella a esa oficina y le decía a los repartidores que “eran para su novia”. Esto para ella fue la gota que derramó el vaso.

Consultó con Claudia qué opciones tenían para poner fin al asunto. Sabían que las instituciones no estaban dispuestas a colaborar, por lo que no les quedaba otra opción que hacerlo público con la esperanza de llamar la atención sobre lo que pasaban. Conversaron mucho sobre la mejor forma de hacerlo. Al final no concretaron nada, pero la idea quedó presente en Anny, quien no solo estaba harta del acoso, sino también del peligro que representaba para sus seres queridos.

Cuando vio el nombre de uno de sus familiares en uno de los mensajes de Rebeca, supo que la amenaza ya estaba demasiado cerca y era el momento de contarlo todo.

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La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

Bola de nieve

Hasta el momento el hilo de Anny en X ha acumulado más de 9 millones de vistas e hizo que el nombre de Rebeca García fuera conocido en todo el país. Todas las denuncias que existían desde años salieron nuevamente a la luz, ahora con más atención de la prensa y la gente, y, quizás lo que más le sorprendió, fue ver la cantidad de chicas que Rebeca acosó a lo largo de los años y ahora se animaban a contarlo públicamente.

La primera de ellas fue Claudia. Cambió la privacidad de su cuenta de X, hasta entonces privada, para narrar en un hilo todo el hostigamiento que había vivido desde el año 2017. Esto no solo incluía acoso virtual, con mensajes de amenaza o sexuales, sino también presencial, con varias ocasiones en las que Rebeca intentó ingresar a su edificio o la llamaba a gritos desde la entrada. También los grafitis que pintó a lo largo de su calle durante la pandemia, y que ameritó una tibia intervención de la policía.

Claudia compartió un video de uno de los incidentes más graves que tuvo con Rebeca. Una noche ella ingresó a su edificio cuando la joven estaba en el estacionamiento con unos amigos y tuvieron que refugiarse en su auto. Las imágenes de Rebeca subida en el capote del vehículo, asomada al parabrisas con una mirada perturbadora se hicieron rápidamente virales.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

También se supo la existencia de un libro escrito por Rebeca y subido a la plataforma de ebooks de Amazon llamado “Libro para Cocoaguirre”, donde narra detalladamente cada intento por acercarse a Claudia, Anny y otras chicas. También describe sus fantasías hacia ellas, coqueteando con ideas como secuestrarlas, abusarlas sexualmente y hasta asesinarlas.

El caso involucró incluso a personalidades públicas como Eugenia Siso y Nehama Ramos, quienes contaron experiencias incómodas que vivieron con la acosadora. También la cantante Daniela Barranco, quien confesó que en 2019 intentó proceder judicialmente contra García después de que irrumpió varias veces en su casa.

“Realmente ha sido liberador, y ver que muchas chicas se animaron a hablar me da más tranquilidad que otra cosa. También sentir que cuento con mis seres queridos me mantiene muy fuerte”, señala Anny al respecto.

Denuncia

Anny se sentía apoyada con todas las muestras de solidaridad que recibió en redes sociales. También por su familia y amigos, quienes en todo ese tiempo habían sido los pilares que le ayudaban a entender que no estaba sola. Por eso tampoco prestaba atención a los comentarios groseros, ofensivos o revictimizantes que recibía de parte de otros usuarios.

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Horas después de publicar su hilo en X, revisó su bandeja de correos. Había recibido más de 76 mensajes de Rebeca. La mayoría eran insultos y amenazas por la publicación.

El 7 de mayo, Anny, Claudia y Diego Vega, un amigo quien también había recibido amenazas de muerte por parte de Rebeca, acudieron a la sede principal del Ministerio Público para formalizar su denuncia. “No hay ley que proteja a una mujer contra otra mujer por causas de acoso”, fue la respuesta del funcionario que los atendió. Igual que los anteriores.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

Sin embargo, cuando regresó a casa, se enteró que mientras en el MP les decían que no podían procesar su caso, el fiscal general del gobierno y titular de ese mismo despacho, Tarek William Saab, había anunciado por televisión que abriría una investigación contra Rebeca y Francisco García, de quien existían denuncias similares a las de su hermana. Aunque estaba confundida, aceptó colaborar con las autoridades.

“Realmente es lamentable que tenga que usarse las redes para esto. Se pudo manejar de manera privada, pero al sentirme burlada cuando intenté hacer un acercamiento a la policía de mi municipio, sentí la necesidad de hacerlo en mis redes sociales. Por eso siempre invito (a otras víctimas) a que hablen, y si no los escuchan pues que griten. De todas las maneras posibles, así hice yo”, expresa Anny.

Justicia

Rebeca y Francisco ya tenían varias semanas en España cuando todo el caso se hizo conocido. Aun así, el fiscal Saab informó que el 9 de mayo se realizó un allanamiento de su casa en Caracas, y además se solicitaron sus informes médicos en la clínica El Cedral de La Florida, municipio Libertador.

Confirmó que los hermanos presentan un cuadro de enfermedades mentales como trastorno límite de personalidad y psicopatía aguda. Esto potenciado por el consumo de sustancias psicotrópicas, algo que la propia Rebeca confesaba en su libro.

Aunque celebra la alerta roja que se emitió contra los hermanos García, Anny aún teme que puedan hacer algo mientras sigan en libertad. Y no solo contra ella. Una de sus amigas que también se animó a hablar fue Daniela Belloso, quien también ha sido asediada por ambos hermanos desde 2017. Tal fue el grado de hostigamiento y de amenazas que debió mudarse por su seguridad a España. País en el que ahora están sus acosadores.

La joven que denunció el acoso de Rebeca García: “Lo hice por mí y por las demás”
Ilustración: Lucas García

“Lo único que me causa inseguridad es que no los terminen de agarrar. Estaré tranquila solo cuando los agarren. No antes”, apunta Anny.

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