HRW denunció las condiciones de detención de un grupo de venezolanos en Guantánamo

Los migrantes entrevistados por la organización revelaron que los mantenían aislados por 23 horas diarias en celdas de dos por tres metros
Daniela León
Daniela León - Redactora
3 Min de lectura

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Un informe de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) denunció las condiciones en las que permaneció detenido un grupo de migrantes venezolanos en la base militar estadounidense de Guantánamo, en territorio cubano. 

La organización entrevistó a 20 migrantes venezolanos que estuvieron detenidos en Guantánamo entre 16 y 17 días. Estas personas fueron enviadas el 20 de febrero en un vuelo a Honduras y posteriormente repatriadas hacia Venezuela. 

De acuerdo con el relato de los afectados, las autoridades migratorias arrestaron a varios de estos migrantes cuando cruzaron la frontera sur de EE UU. Parte de los criterios que habrían usado para los arrestos fue la nacionalidad y los tatuajes visibles, esto último fue un argumento para relacionarlos con la banda criminal Tren de Aragua. 

Otros venezolanos explicaron que fueron puestos bajo custodia luego de asistir a una cita en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). A estas personas no se les informó que serían trasladados hasta Guantánamo. 

Condiciones de detención 

El informe detalla que los migrantes venezolanos no recibieron información sobre su estatus legal y fueron puestos en confinamiento al llegar a la base militar, en condiciones que describieron como “duras e insalubres”. 

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EFE/ ShaTyra Reed-Cox/ Ejército de los Estados Unidos

La mayoría de los migrantes entrevistados por HRW dijo que fueron confinados en una zona de alta seguridad llamada Campo 6, donde cada celda individual tenía una medida de dos por tres metros. 

Dentro de las celdas contaban con una cama de concreto y un lavabo, que también cumplía la función de poceta. Algunos pocos detenidos recibieron colchones, mientras que el resto solo obtuvo una sábana y una almohada para su estancia en la base militar. 

Los afectados relataron que se les permitía bañarse cada tres días y que recibían tres comidas al día, pero usualmente se trata de alimentos en poca cantidad o en mal estado.

“Estaba hambriento todo el tiempo y el estómago me dolía (…) Llegué ahí pesando 78 kilos y regresé a Venezuela pesando 52”, indicó uno de los entrevistados a HRW. 

Otro aspecto que denunciaron era que el confinamiento duraba 23 horas y solo se les permitía salir a un patio durante una hora, pero sin comunicarse entre ellos. La organización aseguró que estas condiciones afectaron la salud mental de varios de los detenidos. Uno de los entrevistados confesó que intentó suicidarse en dos ocasiones. 

“Ningún migrante o solicitante de asilo que deje su país en busca de protección debería ser llevado a un lugar así”, dijo en el informe la directora de HRW para las Américas, Juanita Goebertus.

Daniela León
Daniela León - Redactora
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