El gobierno de Venezuela exigió formalmente este lunes 18 de mayo a Trinidad y Tobago información detallada sobre el reciente derrame de hidrocarburos que afecta sus aguas territoriales, insistiendo en que el origen del vertido proviene de la nación insular. Asimismo, Caracas solicitó una indemnización económica por los daños causados en sus costas, ecosistemas marinos y comunidades pesqueras.
El canciller venezolano, Yván Gil, calificó la situación como “sumamente grave”, señalando que el problema se ve agravado por “la falta de información” por parte del gobierno trinitense. De acuerdo con el diplomático, las autoridades venezolanas aún desconocen el origen exacto del incidente, el volumen total de la descarga y el tipo específico de hidrocarburo que se desplaza por la región.
Trinidad y Tobago está en la obligación primero de reportar inmediatamente al gobierno de Venezuela de la ocurrencia de cualquier incidente de derrame o incidentes ambientales (…). En segundo lugar, debemos tener información del tipo de producto que fue derramado y de las medidas para su mitigación”, expresó el ministro de Exteriores.
Pruebas satelitales e impacto ambiental
Durante sus declaraciones a la prensa, Gil exhibió imágenes satelitales registradas desde el pasado 28 de abril que muestran la trayectoria del hidrocarburo procedente de la isla de Trinidad. El canciller detalló que el vertido ya cubre un área de 1.625 kilómetros cuadrados, impactando doce sistemas de humedales estratégicos y amenazando de forma directa a cuatro parques nacionales.
El despliegue para atender la emergencia sanitaria y ambiental lleva varias semanas activo e involucra a los ministerios de Ecosocialismo y de Pesca, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), el Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA) y la Armada. Hasta la fecha, las cuadrillas han logrado recolectar más de 12 toneladas de residuos petroleros para su posterior análisis.
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— 𝙋𝙤𝙡𝙞𝙖𝙣𝙖𝙡𝙞𝙩𝙞𝙘𝙖 (@polianalitica) May 18, 2026
🔴 Yván Gil denunció que, con el derrame petrolero proveniente de Trinidad y Tobago, más de 500 pescadores del oriente venezolano se vieron afectados.
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Perjuicios económicos y contradicciones bilaterales
La emergencia ha golpeado con fuerza la economía local, afectando la actividad de más de 500 pescadores artesanales y alterando el hábitat de unas 140 especies comerciales y zonas de manglares. “Ha habido limitaciones operacionales de la flota pesquera, lo cual genera costos importantes y limitación para la comercialización”, indicó Gil.
El Ejecutivo venezolano había emitido una alerta pública el pasado 9 de mayo por la contaminación en el Golfo de Paria y las costas de los estados Sucre y Delta Amacuro. Sin embargo, según reporta EFE, las versiones de ambos países se contradicen: un día después de la alerta, el ministro de Energía de Trinidad y Tobago, Roodal Moonilal, aseguró que en sus inspecciones no era visible ningún derrame procedente de su territorio.
Caracas concluyó su reclamo recordando que la zona es de alta vulnerabilidad, registrando un histórico de más de 876 derrames de diversos compuestos entre los años 2015 y 2023.