El director de la Escuela de Psicología de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Danny Socorro, advirtió sobre las secuelas psicológicas que dejaron en la población los terremotos registrados el 24 de junio y ofreció recomendaciones para afrontar el impacto emocional que puede persistir tras este tipo de emergencias.
Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron miles de fallecidos y heridos, además de daños en viviendas e infraestructura en estados como La Guaira, Miranda, Distrito Capital y Carabobo. Las réplicas registradas en los días posteriores también han contribuido a mantener la sensación de incertidumbre entre la población.
“El terremoto físico pasa rápido, destruye muchas cosas, pero pasa. Mientras tanto, el terremoto psicológico y espiritual puede durar mucho tiempo. Ese hay que trabajarlo”, explicó en una nota publicada por El Ucabista el 30 de junio.
Socorro consideró que, tras este tipo de catástrofes, se desvanecen de inmediato el sentido de control y la capacidad de predecir los acontecimientos. Esta situación, explicó, genera ansiedad, angustia e incertidumbre.
“Las réplicas del sismo nos están recordando constantemente que nosotros no llevamos el control y que no podemos predecir. Es decir, dos características fundamentales en toda vida humana, a nivel psicológico, espiritual, en todo. Y cuando no las controlamos, buscamos llenarnos de mucha información para llenar ese vacío”, señaló.
Pasos para una recuperación emocional tras un terremoto
Ante las secuelas que pueden persistir después de un terremoto, la UCAB recomienda seguir estos pasos para favorecer la recuperación emocional de sobrevivientes, familiares de las víctimas y personas afectadas por la emergencia.
El especialista explicó que estas acciones buscan ayudar a las personas a recuperar la sensación de seguridad, disminuir la ansiedad y afrontar de forma gradual el impacto emocional provocado por el desastre.
-Inhalar contando tres segundos, retener unos segundos y exhalar en cinco segundos. Esto ayudará frente a la angustia que generan las réplicas de los sismos.
-Grounding: sentarse con los pies en el piso conscientemente, respirar profundo y observar el entorno señalando lo que se ve, lo cual ayuda a “regresar al presente”.
-Garantizar la seguridad emocional, lo cual implica ponerse de acuerdo como familia para saber dónde estarán al momento de una réplica y cómo se reaccionará emocionalmente.
-Dieta digital: consultar fuentes confiables de información y espaciar los tiempos de conexión a noticias, imágenes o videos relacionados con el suceso.
-Conectar con uno mismo y con otros porque este hecho lleva a muchos al aislamiento.
-Activar la solidaridad. Esto contribuye a mejorar el ánimo y superar la llamada culpa del superviviente.
En cuanto a lo que se debe evitar, recomiendan no utilizar frases como “Todo va a estar bien” y recurrir más a la empatía. Además, de respetar el ritmo que tiene cada persona ante este tipo de crisis.
Algunas líneas de apoyo psicológico gratuitas tras los terremotos
Desde que ocurrió este desastre natural, la Escuela de Psicología de la UCAB mantiene activa su línea telefónica de primeros auxilios psicológicos. Los interesados podrán contactarlos a los siguientes números, desde las 8:00 am hasta las 5:00 pm: 0414-1217882 y 0424-1723981.
Por su parte, la Asociación Civil de Planificación Familiar (PLAFAM) también cuenta con una línea gratuita de atención psicológica, la cual es a través del siguiente número de WhatsApp: 0412-2273712, según la información difundida en sus redes sociales.
De igual forma, la organización Psicólogos Sin Fronteras Venezuela, en alianza con el Servicio de Psicología Armando Janssens, estructuró una red de atención telefónica gratuita adaptada tanto para los ciudadanos que permanecen dentro del país como para la población de migrantes venezolanos en el exterior que experimenta crisis de ansiedad a distancia por la situación de sus allegados.
Para la atención interna en el país, la ONG distribuyó un cuerpo técnico de especialistas accesibles a través de ocho líneas móviles directas: 0422-510.30.00, 0424-305.06.78, 0414-1154598, 0412-3092701, 0414-2343695, 0414-4673535, 0426-5188343 y 0414-2489901.
Mientras que para la diáspora ubicada en Estados Unidos se habilitaron los contactos +1 (917) 443-6623 y +1 (754) 275-0793, y para los residentes en Colombia se dispuso el número +57 (316) 297-1851.