Luego de los terremotos registrados el 24 de junio en Venezuela, una de las medidas adoptadas en algunos edificios de Caracas y otras ciudades ha sido el vaciado o desmontaje temporal de los tanques de agua instalados en las platabandas.
La decisión ha generado dudas entre los residentes sobre si esta práctica es realmente necesaria o si forma parte de las recomendaciones técnicas posteriores a un sismo.
Aunque no existe una instrucción general para retirar todos los tanques elevados, especialistas en ingeniería estructural coinciden en que estos sistemas deben ser evaluados cuando un edificio presenta daños visibles o aún no ha sido inspeccionado debido a que representan una de las mayores cargas permanentes sobre la estructura ante el riesgo de réplicas.
Los tanques de agua representan una carga importante para los edificios
Un tanque de agua lleno puede añadir varias toneladas de peso a la parte más alta de un edificio, dependiendo de su capacidad de almacenamiento.
Si bien las edificaciones están diseñadas para soportar esa carga en condiciones normales, un terremoto puede alterar el comportamiento estructural del inmueble. Grietas, desplazamientos o daños en columnas, vigas y losas podrían modificar la capacidad de la estructura para distribuir adecuadamente ese peso.
Por esta razón, algunos administradores y juntas de condominio han optado por disminuir el nivel de agua o desmontar temporalmente los tanques mientras se realizan las evaluaciones técnicas correspondientes.
¿Qué recomienda FEMA después de un terremoto?
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) de Estados Unidos explica en su Guía para la Evaluación de Seguridad de Edificios después de Desastres que las inspecciones posteriores a un terremoto deben abarcar no solo los elementos estructurales del edificio, sino también todos aquellos componentes que puedan representar un riesgo adicional.
Entre ellos se encuentran los equipos mecánicos, ascensores, sistemas de almacenamiento de agua y otros elementos pesados instalados sobre las edificaciones.
La guía señala que el objetivo de estas revisiones es determinar si el inmueble puede seguir siendo ocupado de forma segura o si requiere restricciones de uso mientras se realizan reparaciones. Por ello, recomienda que las evaluaciones sean efectuadas por personal calificado antes de tomar decisiones sobre la operación normal del edificio.
La decisión debe ser tomada por un ingeniero estructural
La FEMA no recomienda retirar todos los tanques de agua de manera preventiva; la decisión dependerá del estado de cada edificio y debe ser tomada por un ingeniero estructural, preferiblemente con experiencia en evaluación de edificaciones afectadas por sismos.
El especialista determinará si el tanque puede mantenerse en funcionamiento, si es conveniente reducir temporalmente el volumen de agua almacenada o si resulta necesario desmontarlo mientras se ejecutan reparaciones.
Continúan las inspecciones en edificios tras los terremotos en Venezuela
Los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio provocaron daños en viviendas, edificios e infraestructura en distintas zonas del país, especialmente en Distrito Capital y el estado La Guaira. El último balance estima que la tragedia ha dejado 2.595 fallecidos, 12.400 heridos y se contabilizan 12.841 damnificados para el 3 de julio de 2026.
Organismos públicos, colegios profesionales y equipos de ingenieros han recomendado que las edificaciones con grietas, deformaciones u otros indicios de afectación sean sometidas a evaluaciones estructurales antes de ser ocupadas nuevamente.
En paralelo, diversas iniciativas ciudadanas y empresas privadas comenzaron a ofrecer inspecciones técnicas gratuitas para orientar a las comunidades sobre el estado de sus inmuebles.
Asimismo, el Cuerpo de Bomberos de Caracas recomendó evitar el uso de ascensores hasta que estos sean revisados y certificados por personal especializado, mientras que el Ministerio de Transporte mantiene inspecciones preventivas en puentes, viaductos y otras infraestructuras estratégicas.