El constante ascenso en el cauce del río Orinoco encendió las alarmas de los habitantes en los estados Bolívar y Delta Amacuro. En el sector Hipódromo Viejo del municipio Heres, en Ciudad Bolívar, los vecinos manifestaron su profunda preocupación luego de que el nivel del afluente alcanzara una cota de 15 metros y 48 centímetros.
Una de las residentes de la zona, María Requena, expresó a Radio Fe y Alegría Noticias el temor que enfrentan las familias ante el avance de las aguas. La vecina recordó que durante la crecida del año 2025 el río sobrepasó el área de su cocina, obligándola a apilar sus pertenencias.
“Uno de los baños colapsó y ahora es esa la preocupación que tengo porque la creciente tiene un mes y, ¿qué hace uno? Estar pendiente, veo la laguna y eso es horrible”, agregó Requena, al tiempo que cuestionó la asistencia del gobierno local tras señalar que “esa gente nunca ayuda en nada” y que en la contingencia previa solo recibieron la visita aislada de personal médico para atender cuadros gripales en niños.
En el periodo de 2025, al menos 604 familias sufrieron graves afectaciones por el desbordamiento en esta zona; el sector Hipódromo Viejo fue el punto de mayor vulnerabilidad.
Inundaciones y alerta de desalojo en Delta Amacuro
La amenaza de la crecida se extiende con fuerza hacia el oriente del país, donde el río Orinoco amenaza con igualar o superar el desastre del año anterior, cuando anegó a más de 60 comunidades en los municipios Casacoima, Antonio Díaz y Tucupita Fluvial.
El miércoles 15 de julio, al menos tres comunidades pertenecientes al municipio Antonio Díaz reportaron que las aguas del río comenzaron a ingresar a sus poblados. Entre los sectores más golpeados se encuentra Araguaimujo, habitado por unas 150 familias, donde la corriente ya atraviesa distintos tramos de la localidad. Frente al riesgo inminente, los pobladores evalúan trasladarse hacia el complejo Divina Pastora —refugio habilitado de manera tradicional para emergencias— o construir estructuras elevadas de madera dentro de sus casas para evitar la evacuación.
Situaciones similares de anegación se registran en las comunidades de Crucero de Araguao y Santa Rosa de Araguao, donde las familias monitorean el comportamiento de las aguas, un fenómeno cíclico que suele intensificarse a mitad de año.
Pérdidas agrícolas y monitoreo institucional
Además de la amenaza a las viviendas, la subida del caudal ha provocado severas perdidas en el sector agrícola local. Productores de la zona confirmaron la pérdida de cultivos de yuca, maíz y plátano alcanzados por el agua. Ante el avance del río, pobladores de sectores como El Remance de Sacupana se vieron obligados a adelantar la cosecha de sus siembras para trasladarlas y comercializarlas en Barrancas del Orinoco, estado Monagas, antes de perder la totalidad de sus productos.
A pesar de las pérdidas en la agricultura, los habitantes señalaron que el incremento del caudal iniciado a principios de mayo ha favorecido de forma temporal la actividad pesquera, alborotando especies como el rayado, la curbinata y el coporo.
Respecto a los reportes oficiales, la última actualización brindada por la Zona Operativa de Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (Zoedan) en Delta Amacuro se emitió el pasado jueves 9 de julio. En dicho balance, la entidad precisó que el nivel del río se ubicaba en 5,70 metros sobre el nivel del mar, cota en la que todavía no se alcanzaba formalmente la alerta verde a nivel institucional.