A un mes del doble terremoto que sacudió el centro-norte de Venezuela, las consecuencias siguen golpeando a cientos de familias que continúan buscando a sus seres queridos bajo los escombros en La Guaira y cuestionan la respuesta de las autoridades.
Los terremotos de 7,2 y 7,5 que se registraron el 24 de junio, con apenas 39 segundos entre sí, causaron la muerte de más de 5.000 personas, más de 20.000 heridos y decenas de miles de personas desplazadas. De acuerdo con un reportaje publicado por VPItv, detrás de esas cifras permanecen historias de familias que aún buscan recuperar los cuerpos de sus seres queridos y comunidades que continúan esperando soluciones.
De acuerdo con una recopilación de los testimonios de habitantes de las zonas afectadas, la ayuda del Estado tardó en llegar y las labores iniciales de rescate fueron realizadas principalmente por vecinos y voluntarios, mientras que los afectados exigían maquinarias y equipos especiales para levantar los escombros pesados y buscar a los sobrevivientes.
Según un informe de la organización no gubernamental (ONG) Transparencia Venezuela, la mayoría de los primeros rescates fueron realizados en las primeras 48 horas sin la ayuda del Estado.
“En el informe de Transparencia Venezuela sobre la insuficiencia en la respuesta estatal, se demuestra que el desastre de los terremotos empezó antes con la destrucción institucional del país. La cantidad de personas rescatadas en las primeras 48 horas fue la mayoría y además ocurrió sin la ayuda del Estado y sin que llegara todavía la ayuda internacional que empezó a llegar después del tercer día”, dijo Luis Carlos Díaz, miembro del Consejo Directivo de la ONG, en entrevista para VPItv.
De acuerdo con el informe, las fallas no fueron por falta de recursos, sino por la velocidad de despliegue y capacidad de rescate especializado. Díaz mencionó que la Fundación Venezolana de Investigación Sismológica (Funvisis) pasó de unas 300 estaciones operativas en Venezuela a solo cuatro, lo que también consideró grave.
Otra de las fallas estuvo relacionada a la falta de insumos en hospitales, sistema que, según la ONG, estaba al 40 % de sus capacidades.
La acción de la comunidad internacional
Además de la acción de la sociedad civil, la participación de equipos de rescate y ayuda humanitaria provenientes de distintos países también destacaron durante los primeros días de la tragedia, con campañas de recolección de insumos, envío de donaciones y apoyo a las comunidades afectadas.
ONG, iglesias, fundaciones, personal médico y voluntarios colaboraron en la atención de heridos, la distribución de alimentos y medicinas, y el rescate de personas y mascotas atrapadas entre los escombros.
El reportaje también destacó la acción de la diáspora venezolana, quienes recolectaron toneladas de insumos y las enviaron en vuelos humanitarios, además de los envíos de remesas para apoyar a los afectados.
“Cuando el Estado falla, en Venezuela queda algo que ningún régimen ha podido derrumbar: la gente. Un mes después, la pregunta ya no es qué pasó, es qué viene. Los escombros siguen allí, los damnificados siguen allí, y el gobierno que demostró ser incapaz de responder a la emergencia no es el mismo al que ahora se le exige una reconstrucción que costará miles de millones de dólares”, dice el reportaje.