José Javier Salas, profesor y coordinador de proyectos especiales de la Escuela de Educación de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), llamó a recuperar la función formativa de las escuelas y advirtió que el sistema educativo venezolano enfrenta un rezago de entre tres y cuatro años respecto a los aprendizajes esperados para la edad de los estudiantes.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa “Háblame Bajito”, de Radio Fe y Alegría Noticias de acuerdo con la nota publicada por el medio este miércoles 16 de septiembre donde Salas sostuvo que, tras los terremotos del 24 de junio, las instituciones deben garantizar un espacio seguro y atender las necesidades socioemocionales de los estudiantes, pero sin dejar de lado la enseñanza de contenidos y el desarrollo de competencias fundamentales.
“Trabajar el tema socioemocional, la contención, la esperanza, el amor, la solidaridad, todo eso es importante y no podemos descuidarlo”, afirmó.
Sin embargo, pidió mantener un equilibrio para evitar que los centros educativos se concentren únicamente en la atención emocional. “Mucho cuidado con convertir la escuela en una guardería”, señaló, al considerar que las instituciones deben cumplir con su propósito de formar a los niños y prepararlos para el futuro.
Docentes en condiciones precarias
Salas cuestionó las condiciones en las que los docentes venezolanos ejercen su profesión, especialmente en el sistema público. Afirmó que un ingreso de 240 dólares está “muy lejos de satisfacer las necesidades mínimas indispensables”, particularmente cuando tampoco cuentan con seguridad social.
“Hay una cantidad de situaciones alrededor del hecho educativo que hacen de los docentes unos héroes”, expresó.
A su juicio, las condiciones socioeconómicas de los maestros dificultan exigirles mayores esfuerzos para mejorar su desempeño.
Agregó que el docente “ha perdido majestad” y que actualmente, en muchas instituciones, los maestros son tratados “casi que como mayordomos de los estudiantes’’. Desde su perspectiva, revertir el deterioro del ejercicio profesional requiere cambios de política, ajustes y remuneraciones adecuadas.
“Hay que reconocer la labor o la importancia del docente en la estructura venezolana, eso hay que recuperarlo”, enfatizó.
Medir para saber qué funciona
Ante este panorama, Salas recomendó utilizar el Sistema de Evaluación de Conocimientos en Línea (Secel) de la UCAB como una referencia para conocer el nivel académico de los estudiantes al inicio del año escolar y volver a medirlo al finalizarlo.
Explicó que la evaluación permitiría establecer una medida de comparación para determinar si las políticas aplicadas durante el año producen mejoras. “Debemos tener alrededor de tres a cuatro años de rezago con relación a lo que ellos debieran aprender para la edad que tienen”.
A su juicio, Venezuela necesita indicadores académicos transparentes que permitan a las instituciones conocer su situación y evaluar los resultados de las decisiones que adopten. Señaló que uno de los objetivos del Secel es democratizar el acceso a indicadores que describan la realidad educativa nacional y ofrecer a las organizaciones una escala con la cual puedan compararse.
“Le tenemos más miedo al qué dirán en relación a resultados adversos que a tener una medida con qué comparar si lo que estoy haciendo me está dando los resultados que deseo o no”, declaró al referirse a evaluaciones educativas internacionales como el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, por su sigla en inglés).
Lectura, escritura y matemática
El docente insistió en que la recuperación del aprendizaje debe concentrarse en competencias esenciales.
“Hay que leer y escribir”, dijo, mientras que en matemática planteó abandonar la memorización de fórmulas y reducir la enseñanza basada en operaciones abstractas.
En su lugar, propuso llevar los contenidos matemáticos a problemas relacionados con la vida cotidiana, de manera que los alumnos puedan desarrollar competencias útiles más allá de la repetición de procedimientos.
El nuevo año escolar 2026-2027 comenzó este lunes 14 de septiembre en más de 27 mil instituciones públicas, privadas y subsidiadas del país. Para Salas, era necesario que las clases comenzarán lo antes posible, ya que transcurrieron casi 90 días sin actividad académica desde los terremotos del 24 de junio.
Reiteró que las escuelas deben ser un espacio seguro, pero también un lugar destinado a la formación. “La escuela fue diseñada para formar, para que el niño se prepare para el futuro que tiene por delante”, concluyó.